“El lenguaje no es inocente: el machismo no es arte, es muerte”

El comunicado en cuestión fue enviado con una foto adjunta alusiva a víctimas de femicidio

Le responden al actor Ignacio Tamagno, autor de textos con contenido sexista publicados en Facebook

El comunicado en cuestión fue enviado con una foto adjunta alusiva a víctimas de femicidio
El comunicado en cuestión fue enviado con una foto adjunta alusiva a víctimas de femicidio

El domingo pasado se dio a conocer en estas páginas una polémica suscitada entre el actor Ignacio Tamagno y el colectivo “Oliva contra la violencia de género” acerca de la publicación de unos poemas en Facebook escritos por el joven artista, denominados “groncho-guarangos”, con contenido misógino (*).

Al finalizar la nota, Tamagno llamó a un debate público sobre “los límites del arte”, lo publicable y lo no publicable.

Desde el mencionado grupo enviaron su postura al respecto.

“Nos consideramos en el derecho de responder a las palabras de Tamagno, contra las cuales reaccionamos en voz de aquellas mujeres y trans que han sido víctimas del sistema machista, quienes han sido ultrajadas, humilladas y asesinadas todos los días, cada 36 horas”, se precisó.

“No hemos repudiado el poema de Ignacio por ‘guarango’, como él manifiesta invisibilizando y desviando la discusión a una cuestión moralista que de nuestra parte no existe. Hemos reaccionado ante la violencia, la reproducción del discurso machista, ya que el autor mismo reconoce que ciertos versos los escuchó en ‘la calle’. Justificando de esa manera que se trata de una técnica académica para la producción de poemas con dichos callejeros, que casualmente son de un alto contenido sexista y hacen alusión a la cultura de la violación, en tanto, no cuestiona dichas expresiones, sino que las expone a modo de ‘piropo guarango’”.

 

Sobre contextos

“No obstante, dichas expresiones son poco comunes en el contexto calle, como quien dice ‘de paso’; a lo que se restringe a datos empíricos de su experiencia, cabe preguntarse ¿en qué contextos fueron escuchados? ¿Bajo qué circunstancias? Contextualizar las formas y datos recolectados es entender las intencionalidades haciendo hincapié en que todo lo que se nombra y se le da identidad siempre tiene intención, sentido, nada es neutro sin cargas. No es lo mismo el contexto socio-histórico de 1700 donde, prácticamente, no se cuestionaban los sistemas sociales imperantes como el patriarcado, que en la actualidad, donde existe conciencia de clase (poniendo énfasis en el ámbito académico), militancia feminista, etcétera”.

En este sentido, no se cuestiona si es una producción artística ni se lo enmascara con la trivialidad que implica una ‘guarangada’. Es, como bien lo indica el autor, poesía estructurada de alta carga misógina, con grandes posibilidades de recorrer los medios de comunicación y virilizarse, con toda la impunidad de quienes lo llaman arte literario”.

“Por otro lado, no se puede hacer la mirada gorda en cómo el autor utiliza cierto sector trabajador de la sociedad de forma estigmatizante en tanto lo asocia a dichos sumamente violentos reproduciendo estereotipos discriminadores y fragmentarios de la sociedad. De esta manera, se vincula lo ‘guarango’ a cierto sector-clase cuando se sabe, por diferentes fuentes de información, que el machismo como sistema que estructura las relaciones sociales es el epicentro generador de femicidios”.

 

Diferenciar poemas obscenos de poemas violentos

“Se reitera que desde el colectivo ‘Oliva contra la violencia de género’ no se emitirán críticas que tengan que ver con las diferentes concepciones literarias, ya que entendemos que para ello existen especialistas. Así mismo nos preguntamos a sabiendas que toda acción literaria-simbólica es un acto político en tanto subyace intencionalidades: ¿Para quién/quiénes va dirigido? ¿Por qué? ¿Cuáles fueron los contextos de escucha de esos dichos? ¿Cuáles fueron los criterios de selección de los dichos? ¿Qué motivó esa elección? ¿Con qué intención?”.

Podemos también diferenciar los poemas obscenos (que significa ‘ofensivos al pudor o a la moral sexual’) de poemas violentos. El arte misógino o machista no es arte, es machismo. Y sus poemas no hacen referencia a la moral sexual, sino a la cosificación de la mujer”.

“Qué es arte y qué no, es algo que no pretendemos definir. Lo cierto es que el lenguaje no es algo inocente. Las palabras tienen su peso, trascienden a una simple poesía. Con ellas perpetuamos ideas, emociones, sensaciones. Con ellas reproducimos mandatos sociales. Naturalizar temas tan sensibles es algo a lo que nos debemos oponer. Sin importar el autor, el mensaje que se dio en su ‘juego’ literario es repudiable, de un contenido altamente violento y a ese tipo de cosas no nos queda más que decir basta”.

“Exigimos respeto a nuestro género, a las clases sociales atacadas y a la memoria de las víctimas que han sido asesinadas de maneras similares y su familia. El machismo no es arte, es muerte”.

(*) Los poemas en cuestión están colgados en el Facebook de Tamagno.

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