Abanderado de los trabajadores

Matías Malfante, profesor despedido, sigue rodeado del afecto de alumnos

EL DIARIO entrevistó a Matías Malfante, el docente despedido sin causa del Instituto del Rosario. Contó que los directivos le cuestionaron, entre otros aspectos, publicaciones en su Facebook personal. Jamás tuvo críticas por su trabajo 

Matías Malfante,profesor despedido, sigue rodeado del afecto de alumnos

Matías Malfante vino a Villa María desde su Santa Fe natal a estudiar en el Instituto del Rosario el Profesorado de Educación Física. Pensaba que no se iba a quedar mucho, pero se enamoró de la ciudad y ese primer año ya tuvo oportunidades laborales en una escuela de verano, por lo que se radicó definitivamente.

Como un hombre honesto, advirtió que en su cajero automático tenía más dinero que el habitual y pensó que había un error administrativo. Imprimió un ticket y preguntó a un empleado de la escuela, para saber qué pasaba.

Ese empleado le informó que “desde el viernes a las 10 de la mañana estás afuera. ¿Qué… no te dijeron?”.

Nunca recibió el telegrama que en la institución dicen que le enviaron, ni un llamado ni un aviso, pese a que estuvo capacitándose en la escuela ese mismo viernes hasta la noche. “En definitiva, me enteré de mi despido por un cajero automático”, dijo.

 

Entre la bandera y la tristeza

Malfante fue el abanderado de su promoción, en el año 2002 y después de algunas experiencias de trabajo fuera del instituto, comenzó a dar clases en las Rosarinas en 2004. Tenía alumnos de Nivel Primario y hace unos años atrás sumó horas en el terciario.

“No te imaginás lo que me causó el hecho de que ayer no me dejaran entrar a despedirme de los chicos del terciario”, dijo el “profe” a EL DIARIO.

No le quiere poner un calificativo a su despido, pero mínimamente siente que fue “una injusticia”.

-¿Se trató de un despido discriminatorio?

-“No puedo decirlo, porque no lo sé. Pero sí sé que no quieren dar ninguna justificación, ninguna causa y que además está relacionado con una serie de hechos que tienen que ver con mi posición ideológica, como trabajador, como persona. Aunque te puedo asegurar que jamás hice política partidaria en las aulas. Soy profesor, me sé ubicar, no lo haría nunca”, planteó.

-¿Cómo se fueron sucediendo los hechos?

-En una oportunidad, un directivo me convocó a la oficina para recriminarme sobre cosas que escribí en mi muro de Facebook.

Luego, vino este inicio de año conflictivo, con los docentes reclamando, y sentí que como trabajador no podía hacer otra cosa que sumarme. En una reunión hubo una propuesta de salir a caminar la calle para informar a la gente por qué parábamos los docentes. En la escuela creyeron que había sido yo el de la idea y me citaron.

Dije la verdad, que no había sido y luego convocaron a otra reunión con todos los docentes y mis compañeros ratificaron lo mismo.

Así las cosas, hubo un paro al que adhirió el 100% de los docentes del primario y el Jardín y al paro siguiente el único que adherí fui yo. Sumado a eso, hacía un mes que me había afiliado al SADOP.

Quiero aclarar que hice estos paros y también hice los paros que se convocaron durante el gobierno anterior.

Cuándo me preguntan si hago política, digo que en el aula trabajo en base a la política del amor, la de los valores y la del respeto y no de un partido político.

-Si el colegio da marcha atrás, ¿volverías?

-Por supuesto que sí, por una simple razón: puedo mirar a los ojos a mis alumnos, a los padres, a mis compañeros y a los directivos. No soy yo el que incumplí o el que actué mal.

-¿Qué harás laboralmente de ahora en más?

-Gracias a Dios tengo un emprendimiento y cuando sea el momento me anotaré en colegios públicos. Fui desechando horas en otras escuelas porque nunca pensé que me iba a pasar esto. Aparte, era muy dedicado al trabajo y cada año hacíamos cinco viajes con los chicos. Se complica si tenés horas en otras escuelas.

-¿Cómo te sentís?

-Siento una enorme tristeza, tengo 38 años de edad y 18 estuve en la institución. Pero también me siento fuerte por haber recibido tanto cariño. Estos dibujos de los chicos, los abrazos. No sé, siento que todo es muy injusto.

Matías Malfante fue abanderado en la escuela y hoy, con el apoyo de su gremio, el SADOP y la solidaridad de todas las organizaciones sindicales, es el abanderado de los trabajadores.

Hablan las alumnas

“Nos dijeron que no le creyéramos”

El teléfono de Matías Malfante no para de sonar, recibiendo a cada minuto mensajes de solidaridad. Además, el abrazo de padres y alumnos que no dejan de acercarse a él para decir sin dudar que es “el mejor profe”.

Un grupo de alumnas que lo visitó ayer dialogó con EL DIARIO (con autorización de sus padres) e informó que en la escuela les dijeron que “no teníamos que creerle nada al profesor. Que no fue por lo del paro, que el profe mentía y que nosotros no nos teníamos que meter”.

“También dijeron que ellos iban a mantener en secreto la verdadera razón”, agregaron las estudiantes, que no encuentran explicación a lo vivido y que sólo pueden manifestar la tristeza por perder a uno de sus docentes preferidos.

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