Absolvieron a los acusados de la tragedia aérea en la que murieron Gustavo Ramonda y su hijo

El Piper Navajo, con nueve ocupantes, chocó el tensor de una torre cuando arreciaba el mal tiempo, dio varios tumbos y quedó destrozado

El luctuoso episodio se registró el 8 de mayo de 2005. Más de una década después la Justicia no halló culpables

El Piper Navajo, con nueve ocupantes, chocó el tensor de una torre  cuando arreciaba el mal tiempo, dio varios tumbos y quedó destrozado
El Piper Navajo, con nueve ocupantes, chocó el tensor de una torre cuando arreciaba el mal tiempo, dio varios tumbos y quedó destrozado

El Tribunal Federal Oral N° 2 absolvió a los tres acusados por la caída de un avión Piper Navajo que en mayo de 2005 causó la muerte de seis personas en el Aeropuerto Ambrosio Taravella de la ciudad de Córdoba, entre ellos a los villamarienses Gustavo Ramonda y su pequeño hijo David, como así también lesiones graves a otros tres pasajeros, entre los que se encontraba un sobrino de Ramonda.

Se trata del comodoro de la Fuerza Aérea, Hugo Eduardo Argañaraz, de 62 años, por entonces jefe del Aeropuerto Internacional Córdoba; Edgardo Gabriel Mazzieri, de 45, observador de superficie de la estación meteorológica, y Adolfo Apesseche, de 68 años, por ese entonces administrador de la firma Aeropuertos Argentina 2000 SA.

Los tres estaban acusados de ser los supuestos autores de los delitos de “homicidio culposo agravado por la pluralidad de víctimas” y “lesiones culposas agravadas por la pluralidad de personas” heridas.

El fiscal Maximiliano Hairabedián había pedido la exculpación de Mazzieri y condenas de un año de prisión en suspenso para Argañaraz y Apesseche. Sin embargo, el Tribunal decidió absolver a todos los implicados.

 

Gustavo Ramonda (a la derecha), junto a su hermano Darío, durante una comparencia del equipo oficial Toyota
Gustavo Ramonda (a la derecha), junto a su hermano Darío, durante una competencia del equipo oficial Toyota

El hecho

El 8 de mayo de 2005, cerca de las 19, un avión bimotor, comandado por Daniel Reynoso y en el que viajaban ocho ocupantes, la mayoría integrantes del Toyota Team que retornaban de San Juan tras una competencia de Turismo Carretera, cayó en la cabecera de la pista del Aeropuerto Ingeniero Taravella al golpear contra el tensor de una antena de comunicación.

“Con vista a la pista” fueron las últimas palabras del piloto Reynoso antes de estrellarse contra una antena presuntamente mal ubicada, transformada en arma letal para cualquier avión que volara a baja altura y con una lluvia torrencial. La aeronave trasladaba a integrantes del Toyota Team desde la ciudad de San Juan, donde el corredor de autos Nicolás Vuyovich acababa de ganar una carreta de TC.

Como consecuencia del desastre fallecieron Reynoso, el corredor Nicolás Vuyovich (que ese día había ganado la prueba), el copiloto Mario Corti (jefe del equipo Toyota), Gustavo Ramonda, su hijo David (6), y su socio Hugo Suárez.

Los tres sobrevivientes resultaron ser el periodista Rodolfo Butta, que trabajaba para Toyota, el fotógrafo Fabricio Nicollier y Joaquín Palacios (14), sobrino de Ramonda.

Pese a que la Junta de Accidentes de Aviación Civil, dependiente de la Fuerza Aérea, intentó culpar al piloto, esa sospecha quedó descartada por el peritaje oficial, ordenado por el Juzgado Federal N° 1, a cargo de Ricardo Bustos Fierro.

 

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