Caritas Felices recibió a más de 100 niños para festejar Navidad

Desde AERCA aportaron a Papá Noel para celebrar con los niños

El comedor del barrio La Calera fue escenario para que 107 pequeños tuvieran un regalo para su arbolito y pudieran llevarse un bolsón de comida a su casa. Desde AERCA colaboraron con los juguetes

Desde AERCA  aportaron a Papá Noel para celebrar con los niños
Desde AERCA aportaron a Papá Noel para celebrar con los niños

Marisa Sánchez, quien encabeza el comedor Caritas Felices, del barrio La Calera, lloró el miércoles por la noche cuando llevaron a cabo el festejo de Navidad. Es que cuando se dio cuenta de que el número de niños que se habían acercado por un plato de comida y un regalo superaba ampliamente los 80 que habitualmente concurren, sus ojos soltaron lágrimas ante el temor de que algún pequeño se quede sin su presente.

Al final, los 107 niños recibieron su regalo de la mano del Papá Noel que aportó AERCA. “La carita de alegría y de sorpresa que tenían fue impagable”, resumió Marisa.

“Estábamos preparados para unos 80 chicos, que son los que vienen al comedor habitualmente, pero esa noche nos encontramos con más de 100; me puse nerviosa, pero gracias a Dios alcanzó para todos y nos sobró”, recordó Marisa, quien contó: “Todos comieron, todos se divirtieron, pero no te puedo explicar la carita de ellos cuando vieron a Papá Noel. Fue algo sorpresivo, nosotros siempre disfrazamos a una mamá, pero este año me llamaron de AERCA para pedirnos permiso para juntar juguetes para nosotros y por supuesto que les dije que sí. Nos trajeron muchos regalos y, además, vino el Papá Noel de AERCA”.

Respecto a la cantidad de niños, que sobrepasó ampliamente los que suelen concurrir, Marisa sostuvo que “a muchas caritas no las conocía, los había visto en el barrio pero nunca por el comedor, eran caritas nuevas”, y aclaró que “no me sorprendí porque yo sabía que iban a venir algunos nenitos más porque es como siempre que hay una fiesta y van más de los que tienen que ir”, pero se sinceró al mencionar que “sí me sorprende la necesidad, hay nenitos que vienen porque quieren compartir el momento, pero otros que vienen porque no han tenido otro regalito de Navidad que no sea el que se llevaron del comedor; eso te pone triste, pero feliz porque en el comedor los ayudamos”.

“Cuando me acuesto me da tristeza, me planteo por qué un nene no va a tener un regalo, una familia no va a tener un pan dulce”, confió Marisa, un poco explicando el móvil que la lleva a hacer lo que hace en el barrio La Calera hace años.

Cada niño se llevó a su casa un regalo, un bolsón navideño y pan dulce. “Para toda la semana que viene ya tenemos helados que nos han donado, quedaron panes dulces que guardamos para el 31 y algunos regalos que vamos a intentar que alcancen para entregárselos para Reyes”.

Además, también fue tanta la cantidad de ropa que recibieron que mañana van a hacer una “feria” para que los chicos busquen la ropa de verano que quieran”, contó Marisa.

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