Carrera: “Expectantes y preocupados por lo que vaya a ocurrir en el sector”

Osmar Carrera, con más de cuatro décadas de experiencia en el sector, aporta su mirada sobre la actualidad

La seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica tiene en la actualidad 1.300 afiliados de los 1.500 obreros que trabajan en las 180 empresas del sector en las siguientes localidades: Villa María, Villa Nueva, Ballesteros, Etruria, Las Perdices, Pozo del Molle y Oliva

Osmar Carrera, con más de cuatro décadas de experiencia en el sector, aporta su mirada sobre la actualidad
Osmar Carrera, con más de cuatro décadas de experiencia en el sector, aporta su mirada sobre la actualidad

Tornero de oficio, sindicalista de vocación y apasionado por el fútbol, Osmar Carrera hace 44 años que está ligado a “los fierros” y asegura que continuará hasta jubilarse “si el de arriba no dispone lo contrario”, tratando de solucionar los conflictos y problemas de un sector que padece los vaivenes de la política en la Argentina, como todos los sectores ligados a la siempre insipiente industria nacional, que no termina de ponerse de pie.

La pregunta surge sola: ¿cómo está el sector en estos días, ante las nuevas medidas que está tomando el Gobierno?

“Estamos expectantes y preocupados por lo que vaya a ocurrir en el sector”, afirma Carreras. “Por el momento, aquí en la seccional no hemos tenido despidos y tanto los trabajadores como los empresarios están aguantando. Claro que hay que decir que esta seccional no es demasiado conflictiva porque no tenemos terminales automotrices ni grandes industrias, sino que se comparte la tarea de fabricación o producción con los trabajos de reparación; y salvo dos o tres empresas que puedan tener entre 50 y 80 trabajadores, las demás son empresas familiares y talleres. Eso facilita las cosas en momentos de crisis porque el trato es más directo tanto con los trabajadores como con los empresarios y casi siempre se puede llegar a acuerdos para que los obreros no pierdan su trabajo”, explica el sindicalista.

La seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) tiene en la actualidad 1.300 afiliados de los 1.500 obreros del sector que trabajan en las 180 empresas del sector en las siguientes localidades: Villa María, Villa Nueva, Ballesteros, Etruria, Las Perdices, Pozo del Molle y Oliva.

 

Un panorama poco alentador

“Sin embargo, a nivel provincial o nacional la cosa es distinta, porque el trato es impersonal y las terminales tienen muchos más obreros. Ahí está complicado y es preocupante; en las autopartistas y mucho más en las fábricas de línea de blanco -cocinas, heladeras, lavarropas y demás- y en electrodomésticos – televisores, computadoras, celulares-”, señala Carrera.

“Lo que pasa es que cuando se abren las importaciones y se empieza a llenar de ‘Todo por 2 pesos’, la industria nacional se paraliza, las fábricas empiezan a suspender o despedir trabajadores y se corta la cadena. Con 44 años de trabajo en el sector hemos visto esto ya muchas veces”, abunda el dirigente.

“Para redondear, entonces, usted me pregunta ¿cómo veo el sector? No veo nada, no le veo la punta al ovillo, porque no hay una idea de industria nacional; y si no hay una visión industrialista, la cosa se complica. Unos años atrás había protección de la industria nacional, hoy no se ve eso”, analiza el metalúrgico.

“Las autopartistas y las fábricas de maquinarias agrícolas siempre son las más afectadas cuando se abren las importaciones y se achica la industria nacional. Afortunadamente no es el caso de Pauny, porque fabrica tractores, pero las otras industrias de maquinaria agrícola, cosechadoras, chimangos y demás están complicadas. Ahora ha abierto la importación para Australia, está entrando maquinaria de aquel país y se cierran puertas para los trabajadores argentinos. Y esas empresas grandes tienen los CEO que no tienen ni idea de lo que le pasa a tal o cual empleado, ellos mandan los telegramas de despido y listo, no hay trato directo, es impersonal. Honestamente, no sé hasta cuándo va a aguantar esta situación, no sé qué va a pasar si esto sigue así hasta fin de año”, evalúa Carrera.

p12 f1“Como decía antes, en nuestra seccional es distinto: el trato entre el empresario y el trabajador es directo, personal, entonces la cosa cambia. Incluso, en algunos casos los trabajadores fueron formados por la misma empresa, porque en los 90 se destruyó la escuela técnica y los obreros se formaban en la fábrica. Entonces, un empresario que formó a ese trabajador va a dudar en despedirlo porque invirtió en él, y si se reactiva la producción, tiene que volver a buscar a otro”, explica el sindicalista, quien parece extrañar aquellos años de “la Patria metalúrgica”, que tuvo su apogeo a principios de la década de 1970.

Haciendo un breve balance, el dirigente hace un pequeño y simple recuento: “En 1976, en esta seccional teníamos 2.200 afiliados; en 2001, siendo generosos, unos 550. Hoy, después de los últimos 10 años en los que se apostó a la industria nacional, llegamos a los 1.300”.

A partir de enero del año en curso, se abre un nuevo panorama y en ese escenario todo parece incierto.

“No nos queda otra que estar a la expectativa y no perder las esperanzas; es nuestra obligación, pero por el momento no se avizora nada que nos entusiasme”, cierra Carrera.

 

La metalurgia es la técnica de la obtención y tratamiento de los metales a partir de minerales metálicos. También estudia la producción de aleaciones, el control de calidad de los procesos. La metalurgia es la rama que aprovecha la ciencia, la tecnología y el arte de obtener metales y minerales industriales, partiendo de sus menas, de una manera eficiente, económica y con resguardo del ambiente, a fin de adaptar dichos recursos en beneficio del desarrollo y bienestar de la humanidad. El proceso de adquisición de los conocimientos metalúrgicos fue diferente en las distintas partes del mundo. Las evidencias más antiguas de fundición del plomo y el cobre del VII milenio a.C., en Anatolia y en Kurdistán. En América no hay constancia hasta el I milenio a.C. y en Africa el primer metal que se consiguió fundir fue el hierro, durante el II milenio a.C.

 

“No veo nada, no le veo la punta al ovillo, porque no hay una idea de industria nacional; y si no hay visión industrialista, la cosa se complica”.

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