Catorce familias sabrán en esta semana que accederán a una casa

Una treintena de beneficiarios llegaron ayer al barrio Evita para conocer la marcha de la obra

Programa habitacional Techo Digno de barrio Evita

Es porque para las 47 viviendas que están en construcción, una veintena de familias ya no accederán porque solucionaron su problema habitacional. De esas 20, seis se entregarán a personas con discapacidad

En un recorrido que se realizó con adjudicatarios del programa federal Techo Digno, se conoció que de los 47 beneficiarios hubo 20 que se bajaron, por lo que esta semana habrá familias que conocerán que accederán a una vivienda.

En rigor, no serán veinte quienes conocerán la noticia sino 14, ya que seis residencias serán otorgadas a personas que presentan alguna discapacidad.

Lo anunció el intendente Martín Gill ayer pasado el mediodía en barrio Evita, adonde llegó un colectivo en el que se trasladaron una treintena de grupos que accederán al techo propio, probablemente en 2019.

Casi todo el Gabinete de Gill se hizo presente en el lugar, como los secretarios de Inclusión Social y Familia y de Desarrollo Urbano, el jefe de Gabinete, el asesor letrado, el subsecretario de Descentralización Territorial y el presidente del bloque de concejales del oficialismo, entre otros.

Ocurrió al final de una semana en la que esté plan estuvo en el ojo de la tormenta judicial y mediático, a partir de denuncias penales del excandidato a intendente Carlos Gilibertti y del extribuno de Cuentas José Naselli.

 

La marcha de la obra

Gill mostró a las familias el avance de obra, al que consideró “importante”, en lo que es el inicio del quinto mes de trabajos en dos manzanas. En una se levantan 25, en la otra 21 y además hay una casa aparte.

En la primera de estas manzanas, ya se levantaron las paredes, algunas hasta el nivel del techo. En la otra solo están las plateas, tal como graficó EL DIARIO el domingo pasado.

“Mientras tanto estamos llevando adelante la licitación para la colocación de techos”, explicó Gill.

El proyecto tiene un financiamiento de tipología base por parte de Nación y una infraestructura complementaria que hace el municipio, que comprende un dormitorio más o un garaje, de acuerdo a lo que cada familia decidió oportunamente.

Según el jefe comunal, “se efectuaron los adelantos (por parte del Gobierno nacional), se pagaron los certificados y están presentes en Vivienda”. “Queremos que el año que viene estén entregadas”, declaró.

En ese marco reflejó que con las familias con las que se hizo el recorrido ayer, se habló de la responsabilidad en el pago de las cuotas, cuyo monto es hoy de 2.400 pesos. “Esta es una cadena social”, remarcó.

 

La novedad

Lo más relevante fue que hay 14 casas vacantes. Eran 20, pero seis fueron para quienes tienen alguna discapacidad.

Esa veintena surgió porque con el paso de los años (el sorteo de las 250 fue hace 8 años) hubo familias que modificaron su situación, accediendo a una vivienda o a un programa habitacional.

Originalmente se habían sorteado mil personas y se adjudicó una residencia a cada una de las primeras 250 del listado.

De las últimas 47 para completar las 250 (que es el tramo que hoy está en obra), “se bajaron” 20, por lo que esta semana se llamará a los futuros nuevos adjudicatarios, en base al listado suplente que quedó en 2010, siguiendo el orden de sorteo.

Cada una de estas familias deberá comprobar que no ha solucionado su problema habitacional.

Cabe recalcar que -siempre de acuerdo a lo precisado por Gill ayer a la prensa- con las seis familias que específicamente ayer conocieron que accederán a una de estas unidades, “se cumple con el 100% de quienes tienen una discapacidad y estaban anotados” en el plan.

“Cuando se terminen de construir las 250 habrá cerca de 60 familias que han accedido a una vivienda por una situación de discapacidad”, anticipó el mandatario.

 

Print Friendly, PDF & Email