Condenas de uno y dos años para reincidentes en juicios abreviados

El abogado Daniel Volpe habla con “Motoneta” Ramírez. Después discutieron y terminaron a los insultos

Las penas recayeron en Abelardo Alvarez y Mario “Motoneta” Ramírez, quienes se declararon culpables de los hechos que se les atribuían. Previo a una de las audiencias se produjo un incidente entre el acusado y su abogado, quien renunció a la Defensa

El abogado Daniel Volpe habla con “Motoneta” Ramírez. Después discutieron y terminaron a los insultos
El abogado Daniel Volpe habla con “Motoneta” Ramírez. Después discutieron y terminaron a los insultos

Dos villamarienses con frondosos antecedentes policiales y penales fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen local, en sendos juicios de trámite abreviado.

Se trata de Abelardo Alcides Alvarez (39) y Mario Rubén Ramírez (45), alias “Motoneta”, quienes recibieron penas de uno y dos años de prisión, respectivamente, luego de reconocer sus responsabilidades en los hechos que se les endilgaban.

En el caso de Alvarez, se lo declaró culpable de “tenencia simple de estupefacientes” y “tenencia de arma de fuego de uso civil” y se encuentra detenido desde mediados de abril, mientras que Ramírez fue condenado por siete hechos de “desobediencia a la autoridad” y un “robo simple” y está privado de la libertad desde junio.

Ambos convictos fueron declarados reincidentes porque registran condenas anteriores, pero podrán salir de la cárcel en breve por el tiempo que llevan detenidos.

 

Abelardo Alvarez junto a su defensora, la asesora letrada Silvina Muñoz, a poco de comenzada la audiencia
Abelardo Alvarez junto a su defensora, la asesora letrada Silvina Muñoz, a poco de comenzada la audiencia

Arma y droga

En el primero de los juicios compareció Abelardo Alvarez, quien confesó los hechos por los que fue detenido el 16 de abril luego que la Policía allanara un bar de su propiedad y le secuestrara algunos gramos de cocaína.

Sin embargo, algunas semanas antes de ese episodio y a raíz de un llamado telefónico de vecinos que alertaron sobre una serie de incidentes que se estaban produciendo frente a dicho bar, ubicado en avenida Porfirio Seppey (exruta de tránsito pesado), Alvarez fue procesado por habérsele incautado un arma de fuego que no estaba declarada.

Para más datos, cuando los efectivos policiales acudieron al lugar, detuvieron al dueño del bar y a otras dos personas, una de las cuales era el ya mencionado “Motoneta” Ramírez, aunque luego se comprobó que no tenía nada que ver con el arma secuestrada.

Como Alvarez ya cumplió ocho meses entre rejas, está en condiciones legales de ser excarcelado, aunque previo a ello la Justicia evaluará la conducta que tuvo durante el tiempo que estuvo detenido.

El juicio fue presidido por la camarista Silvia Saslavsky de Camandone y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez y de la defensora oficial Silvina Muñoz, mientras que el secretario actuante fue Guillermo Picco.

 

Insultos en la sala

El segundo juicio comenzó mucho más tarde de lo previsto porque se produjo un fuerte cruce verbal entre Ramírez y el que hasta ese momento era su defensor, el abogado Daniel Volpe.

Aunque no se conocieron detalles del entredicho que ambos mantuvieron en la sala de audiencias del quinto piso de Tribunales, sí se escucharon los insultos que se profirieron mutuamente y que derivaron en la inmediata renuncia del letrado al patrocinio del reincidente presidiario.

Volpe se retiró del recinto visiblemente molesto y Ramírez se quedó sin defensor.

Esta circunstancia obligó a la jueza Saslavsky a tener que recurrir a la asesora letrada Muñoz, quien finalmente accedió a asumir la Defensa de “Motoneta” en los mismos términos del acuerdo al que habían arribado antes Volpe y el fiscal Márquez.

En ese acuerdo previo, las partes habían convenido una pena de dos años de prisión efectiva con declaración de reincidencia y que finalmente se aplicó.

Mario Ramírez fue detenido en junio pasado, luego de perpetrar un robo en una farmacia de calle Mendoza, donde se apoderó del dinero que había en la caja registradora y empujó a la empleada para lograr su cometido.

Previo a ese episodio, “Motoneta” registraba siete hechos de “desobediencia a la autoridad”, todos ocurridos en la localidad de La Playosa entre enero y agosto de 2014, como consecuencia de haber violado una orden de restricción impuesta por la Justicia que le impide acercarse a la casa de su expareja, madre de su hijo más pequeño.

Con buena conducta, Ramírez podrá obtener la libertad condicional en febrero de 2016.

Este segundo proceso oral y público también contó con la participación de la jueza Saslavsky, del fiscal Márquez y de la asesora letrada Muñoz, aunque la secretaria actuante fue Gabriela Sanz.

 

Print Friendly, PDF & Email