“Qué cosas tiene la vida…”

En tu corta existencia disfrutaste con alegría de todo lo que querías, la familia, los amigos, el trabajo, la pesca, pero por sobre todas las cosas tu amor por este deporte: el fútbol. Esa pasión hizo que te involucraras, casi sin querer, con una institución que pasó a ser uno de tus amores. Dejaste de lado otras cosas y le diste prioridad al que terminó siendo el club de tus amores: el “Rojo”, el “Diablo” de la ruta 9, ¡¡el Hipólito Yrigoyen!! Ese Yrigoyen por el que dejaste la vida por verlo nuevamente campeón.

Ni en tus sueños hubieras imaginado lo que sembraste con tu lucha diaria por sacarlo adelante, por verlo crecer cada día más. No habrá nunca nada que nos pueda consolar por tu partida, pero siempre aparece algo lindo que nos da fuerzas para seguir adelante.

Alguien dijo alguna vez: “Cosecharás tu siembra”. Dios quiso tenerte pronto a su lado y nos toca a nosotras recoger los frutos de lo que sembraste.

Ojalá desde donde estés hayas desbordado de felicidad, como lo hubieras hecho si estuvieras aquí. Para todos los que te queremos, estuviste ahí. Estuviste en el centro de la cancha dando el puntapié inicial, dejando inaugurado un nuevo torneo, el cual lleva tu nombre.

Gracias a las autoridades, dirigentes y delegados de los clubes pertenecientes la Liga Villamariense de Fútbol por ser artífices de este homenaje. Inmensamente agradecidas.

Esposa e hijas de Alejandro Aveldaño

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