Desde UTEM siguen aguardando el llamado de Gill para dialogar

Chirino se refirió a “los regalitos” que Accastello le dejó a Gill y por los que aguardan una solución

El secretario general de la Unión de Trabajadores del Estado Municipal aseguró que aún no se han podido sentar con el nuevo intendente para avanzar en el reconocimiento de los trabajadores que figuran como facturantes o contratados

Chirino se refirió a “los regalitos” que Accastello le dejó a Gill y por los que aguardan una solución
Chirino se refirió a “los regalitos” que Accastello le dejó a Gill y por los que aguardan una solución

No habían pasado cinco días hábiles desde que Martín Gill había asumido como intendente de la ciudad, cuando la Unión de Trabajadores del Estado Municipal (UTEM) ya daba a conocer que habían solicitado una audiencia con el nuevo mandatario para “avanzar en el reconocimiento de los derechos de los trabajadores” que en el municipio se desempeñan.

Los días pasan y Jesús Chirino, secretario general de la entidad, reiteró que aún siguen aguardando que el flamante intendente los reciba. “No nos hemos podido sentar a charlar personalmente con Martín Gill, esperamos de él otra actitud”, reclamó.

“Estamos esperando que se aquieten las aguas, que se terminen de nombrar a todos los funcionarios, y luego vamos a hacer un censo de los funcionarios políticos y de los indios que somos nosotros para ver cuántos somos trabajando para el municipio”, adelantó.

Chirino enumeró “los regalitos” que Eduardo Accastello le dejó a Gill y que esperan que el exrector de la Universidad Nacional de Villa María resuelva pronto. “Públicamente, el intendente saliente dijo que le dejaba el regalito de acomodar el estatuto municipal, sacándole todo el articulado discriminatorio que es una vergüenza para Villa María. Hubo un proyecto en el Concejo y se lo ha dejado como regalo a esta Intendencia”, comenzó a explicar sobre los reclamos.

En ese sentido, agregó que Accastello “también le ha dejado como regalo el nombramiento en planta de un montón de reconocidos funcionarios políticos que entraron por la ventana, robándole el puesto a los trabajadores, porque eran concursos internos para trabajadores, no para funcionarios políticos”.

El último “regalito” de la lista, mencionó Chirino, “es el alto nivel de precarización laboral que hay en el municipio y que hay que solucionar, porque es una vergüenza”.

El titular de UTEM criticó que “Gill es un hombre cercano a la Iglesia y esto de andar desconociendo la relación laboral con los trabajadores no es muy cristiano ni católico que digamos”.

Este reclamo se debe a la gran cantidad de trabajadores bajo la modalidad de facturantes o contratados que no son reconocidos como empleados municipales y que “los han desconocido durante tres períodos, pero esperemos que ahora, en el cuarto, digan que sí, que son trabajadores municipales y se armonice la cosa”.

De no ser así, consideró que “están planteando un modelo de Estado que precariza a la gente y que no tiene como centro al hombre y que no tiene como centro el respeto de los derechos fundamentales, porque el reconocer una relación laboral en el marco de la dignidad forma parte de los derechos humanos”.

Chirino remarcó que “a las patronales no les gustan los gremios que le dicen la verdad”, pero aseguró que, a Gill, “le hemos tendido una mano, le hemos ofrecido colaboración, incluso hemos sacado publicado datos en lugares donde el municipio podría estar ahorrando mucha más plata”. Sobre esto, ejemplificó: “Como con las empresas de seguridad o limpieza, que son parte de la tercerización. Son cosas muy locas, un municipio que ha hablado de aportar seguridad a la ciudad no puede cuidar su propio edificio, son cosas medio trastocadas que no tienen forma de justificarse”.

El titular de UTEM recalcó que “hemos tendido una mano, esperamos del otro lado una actitud similar, queremos colaborar, pedimos simplemente que se respeten los derechos de los trabajadores, que no se nos cercenen conquistas”.

Finalmente, Chirino pidió “derecho a réplica” al recordar que “Accastello, antes de irse, dijo en EL DIARIO que se iba dejando unos 500 empleados, lo que es una cosa absurda, tenemos relevamientos que contradicen eso, somos más de mil los empleados municipales, lo que pasa es que no le reconocen la relación laboral”, cerró.

 

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