El Coro de la UTN se lució en la quinta luna coscoína

El coro villamariense durante su destacada presentación del miércoles en la plaza Próspero Molina

Los coreutas villamarienses, dirigidos por Marcelo Aranda, se destacaron durante el homenaje que los artistas Juan Carlos Cambas, Angela Irene y Jaime Torres ofrecieron en memoria de Ariel Ramírez

El coro villamariense durante su destacada presentación del miércoles en la plaza Próspero Molina
El coro villamariense durante su destacada presentación del miércoles en la plaza Próspero Molina

La quinta luna parecía que no iba a regalar tantas postales y emociones fuertes, luego del paso arrollador de Soledad y su festejo por sus 20 años de consagración, pero no. Hubo celebración y carnaval al principio y al final, con fiesta para los oídos en el medio.

El coro de la Universidad Tecnológica Nacional de Villa María, que se impulsa desde la Secretaría de Extensión Universitaria (área que lidera el ingeniero Huber Fernández), protagonizó uno de los momentos más emotivos en lo que va del Festival de Cosquín, durante una noche donde Jujuy tuvo su lugar.

Promediando la jornada festivalera, el Coro de la Tecnológica, dirigido por Marcelo Aranda, participó del homenaje que se le realizó a Ariel Ramírez, creador de la Misa Criolla, la “obra cumbre de la música argentina” como la definió el gran músico Juan Carlos Cambas.

“La peregrinación”, “Manuela, la tucumana”, fueron los temas que interpretó el elenco coral universitario, para que luego -y por la relación personal y musical que Jaime Torres tenía con Ramírez- el “charanguista mayor de América” subió a interpretar “El nacimiento del charango” y “Santa Cruz”.

Ellos dos, Cambas y Torres, volvían a lograr la maravilla que le genera a Juan Carlos y que contaba en un video: la mixtura entre el instrumento ancestral como el charango y uno avanzado como el piano.

Ariel Ramírez siguió siendo celebrado por Angela Irene, con “Plegaria por la paz”, entre otros temas, con su banda y el piano del maestro Cambas, pero además por las 37 voces del coro villamariense que homenajearon al gran maestro, pero sobre todo a la mejor música.

 

Toda la fiesta

El encargado de abrir la noche fue Tomás Lipan y “Me gusta Jujuy cuando llueve” resonando en toda la Próspero Molina, con las pantallas llevándonos de viaje imaginario a los bellos paisajes y postales de aquella provincia. No estuvo solo, Fortunato Ramos que con su erke trajo lo más tradicional del norte, Los Quebradeños y Milena Salamanca lo acompañaron con coplas y carnavalitos para que la plaza se pusiera de pie y bailara desde temprano.

Albahaca y colores por todos lados. El aroma y el impacto visual, desde temprano con el Ballet La Patria, ganador del Pre-Cosquín, de la localidad Azul, provincia de Buenos Aires. Contaron con la presencia de Juan Saavedra, para llevar a cabo la escenificación del Himno a Cosquín.

Brisas del Norte y Raúl Lavié fueron los números más aplaudidos, cuando Los Tekis estaban por llegar al escenario. En el caso de la banda, el presentarse en cuanta peña de Córdoba capital haya, les regaló el ir más temprano en la grilla en un camino, que debe seguir recorriéndose, pero que a priori comenzó muy bien. En el caso de Lavié se adecuó al Festival con temas como “No sé qué diablos me pasa” (tonada), zambas como “Jazmín de luna”, “Mujer niña y amiga” y tangos como “Balada para un loco” y “Argentina por qué te quiero tanto”, entre otros.

Los que cerraron la noche, en un show que duró hasta las cuatro de la madrugada, fueron Los Tekis con clásicos como “El Humahuaqueño”, “Viva Jujuy”, algunos temas de su disco Rock and Tekis, que no genera tanto eco, como “Tu sin mí”, “Siguiendo la luna”. Un show donde el fuego y la fiesta en las tribunas fue a contramano de la fiesta que se había generado en el escenario apenas arrancada la noche, con el fuego interno despertado.

 

Print Friendly, PDF & Email