El día que los bomberos fueron héroes para los más pequeños

Los niños estuvieron asombrados durante varios minutos al ver el accionar de los bomberos

Los niños abandonaron el edificio de la institución siguiendo un procedimiento de evacuación enseñado por sus docentes. Luego recibieron con admiración a los servidores que llegaron para apagar el fuego

Los niños estuvieron asombrados durante varios minutos al ver el accionar de los bomberos
Los niños estuvieron asombrados durante varios minutos al ver el accionar de los bomberos

Las mentes de los más niños sólo piensan en jugar para divertirse, pero de vez en cuando deciden olvidarse por un tiempo de los juegos y toman actitudes que los más grandes deberíamos imitar.

Así lo hicieron ayer los estudiantes del Jardín de Infantes General San Martín, que funciona en el barrio Rivadavia, quienes participaron de un simulacro de incendio desarrollado en el edificio de la institución.

En medio de la actividad normal de cada día, una docente simuló un siniestro en la cocina, situación ante la cual los alumnos salieron gateando hacia la vereda de la entidad educativa, siguiendo un procedimiento de evacuación que fuera enseñado días atrás por las maestras. Una vez en la vereda, una de las docentes llamó telefónicamente a los bomberos para solicitar ayuda.

Mientras los niños aguardaban por saber qué es lo que sucedería, desde lejos comenzó a sentirse una sirena que inmediatamente cautivó su atención. A toda velocidad se aproximaba hasta el lugar una autobomba del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María.

Fue notable cómo desde ese momento los “bajitos” comenzaron a reflejar el asombro en sus rostros y en cada uno de sus gestos. Quedaron paralizados observando cada detalle mientras los bomberos descendían de la autobomba, desplegaban su manguera e ingresaban al recinto para extinguir el fuego.

Minutos después, cuando los servidores públicos apagaron al incendio, volvieron a la calle y fue en ese momento cuando los estudiantes agradecieron dicho gesto con un acogedor abrazo.

Todavía duraba la emoción en sus inocentes almas y así se lo hicieron saber a los bomberos, a quienes comenzaron a gritarles frases tales cómo “gracias, bomberos” o “cuando sea grande, quiero ser bombero”.

Una vez finalizado el simulacro, dentro de un aula del jardín los pequeños indagaron a los bomberos. Les preguntaron cómo hicieron para extinguir el fuego y sobre la vestimenta que tenían colocada, entre muchas otras cuestiones, y finalmente volvieron a aplaudir a los servidores públicos cuando se retiraron del lugar.

Cabe mencionar que, como parte de la actividad desarrollada ayer, los alumnos visitarán el viernes el Cuartel de Bomberos.

 

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