El fiscal pidió seis años de prisión y la sentencia pasó para el lunes

El abogado Eduardo Rodríguez y su cliente, “Kiko” Romero, escuchan el alegato del fiscal Francisco Márquez

El albañil Angel “Kiko” Romero deberá esperar algunos días más para conocer su suerte. Todo parecía indicar que el veredicto se iba a conocer ayer mismo, pero imprevistamente la presidenta del tribunal resolvió posponer seis días la definición del debate

El abogado Eduardo Rodríguez y su cliente, “Kiko” Romero, escuchan el alegato del fiscal Francisco Márquez

Recién el próximo lunes la jueza Eve Flores de Aiuto dictará sentencia en el proceso que se le sigue a Angel David Romero (32), alias “Kiko”, el albañil villamariense que está acusado de haber cometido varios hechos delictivos, entre ellos un asalto a mano armada en un quiosco de la ciudad.

Durante la mañana de la víspera, en la que se preanunciaba como la tercera y última audiencia de debate, la magistrada escuchó los alegatos del fiscal Francisco Márquez y del defensor Eduardo Luis Rodríguez y luego dispuso un cuarto intermedio hasta las 8 del lunes, oportunidad en la que le concederá a Romero la “última palabra” y momentos más tarde dará a conocer su veredicto.

Previo a las conclusiones de las partes, comparecieron en la sala tres testigos y seguidamente se incorporó por lectura el resto de la prueba obrante en el expediente.

 

El alegato del fiscal

Al pronunciar su alegato, el titular del Ministerio Público pidió una pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo, luego de considerar que el acusado debe ser declarado autor responsable de “tenencia ilegal de arma de fuego”, “encubrimiento”, “robo calificado por uso de arma impropia” y “coacción”.

En sus consideraciones, Márquez solicitó la absolución de Romero en relación al asalto perpetrado a mediados de agosto de 2016 en el maxiquiosco “Beby”, ubicado en la esquina de Mendoza y 25 de Mayo, de donde un sujeto que portaba un arma de fuego se apoderó de 4.000 pesos en efectivo y del teléfono celular de la empleada del local comercial.

El pedido absolutorio fue “por el beneficio de la duda”. De todos modos, el fiscal dio por acreditado que el trabajador de la construcción cometió los otros hechos por los que llegó a juicio y que lo tienen privado de la libertad desde el 23 de agosto del año pasado.

En el domicilio donde fue apresado, en barrio San Nicolás, la Policía secuestró un revólver plateado y una moto robada, hechos por los cuales se lo imputó como autor de “tenencia ilegal de arma de fuego” y “encubrimiento”.

En tanto, el otro hecho que también se le atribuye tiene que ver con un episodio de violencia de género denunciado por Carla Gascón, una mujer que dice haber sido pareja de Romero, aunque éste negó tal relación. Lo cierto es que la víctima adujo que, amenazándola con un trozo puntiagudo de un espejo roto, el albañil le sustrajo un teléfono celular, hecho por el cual fue acusado como autor de “robo calificado por uso de arma impropia” y “coacción”.

 

El alegato del defensor

A su turno, el abogado defensor adhirió al pedido absolutorio de su cliente en relación al asalto al maxiquiosco y pidió “la pena mínima” (no especificó el monto) luego de considerar que Romero debía ser condenado por “tenencia de arma de fuego” y “encubrimiento”.

Rodríguez objetó la prueba que incrimina al acusado con respecto al hecho denunciado por Gascón, aunque de manera subsidiaria solicitó una pena de tres años de prisión para el caso de que la jueza considerara que el incidente con la mujer encuadrada en la figura del “robo simple” y la “coacción”.

 

Los últimos testigos

Antes de que el fiscal y el defensor emitieran sus conclusiones, comparecieron en la sala del quinto piso de Tribunales los testigos Anabela Pacheco (vecina de Romero), Saúl Romero (hermano) y Ezequiel García (policía), tras los cual se decidió incorporar el resto de la prueba por lectura.

 

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