El grotesco del ser argentino

P15-f2 globo rojoCuesta apreciar “Esperando la carroza” sin no verse en un espejo. Esa pintura grotesca del gen hipócrita y un tanto cínico de las familias argentinas de clase media, escrita en 1962 por un dramaturgo de origen rumano quien residió en Uruguay y terminó viviendo en nuestro país, deriva siempre en una revisión descarnada de nuestras propias miserias.

Tampoco resulta sencillo no seguir la línea de los diálogos sin recordar la inigualable versión cinematográfica que lograra Alejandro Doria en 1985. De todos modos, y atendiendo a las exigencias del género, el Teatro Estable, dirigido por Javier González, decidió estrenar la obra de Jacobo Langsner, el viernes pasado en El Globo Rojo a sala llena.

A priori se observan bien demarcados los dos temas principales: el destrato a la ancianidad (de los hijos a la madre díscola) y las rivalidades producto de supuestos status sociales. También se destacan el montaje escenográfico, de vestuario y de utilería. En materia actoral, se ha remarcado esta vez el trabajo de las actrices protagónicas que tienen para sí el mayor peso simbólico en la pieza: Florencia Bergia, Paula Rodríguez Cavaglia, Lucía Róvere y Georgina Monti ofrendan juntas pasajes de altísima factura cómica. Como punto en el haber, se acotaron algunas intermitencias, tanto debido a la extensión de la trama, como a los nervios del estreno. El destacado y abultado elenco se completa con: Nicolás Funoy, Martín Falces, Maximiliano Sánchez, Gabriel Di Gregorio, Sofía Braga, Cristina Nicola, Victoria Fernández, David Picolomini, Darío Rodas y Nicolás Pedraza.

Juan Ramón Seia

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