El Tribunal de Conducta calla y Quiroga “limpia” su Facebook

Quiroga publicitaba su empresa de seguridad en su Facebook. Ahora, esas fotos fueron borradas

El comisario Claudio Quiroga, licenciado luego de que EL DIARIO diera a conocer que desarrollaba una actividad ilícita al manejar una empresa de seguridad privada, borró las fotos con las que publicitaba los servicios

Quiroga publicitaba su empresa de seguridad en su Facebook. Ahora, esas fotos fueron borradas
Quiroga publicitaba su empresa de seguridad en su Facebook. Ahora, esas fotos fueron borradas

El pasado 13 del corriente EL DIARIO reveló en sus páginas la actividad ilegal que realizaba el comisario Claudio Quiroga, a cargo de la Subcomisaría de Arroyo Cabral, al manejar una empresa de seguridad privada denominada “Sepriv”, en lo que significa una actividad vedada para agentes de las fuerzas de la Provincia.

Tras esa publicación, el segundo jefe de la Departamental de Policía, Mauricio Rantica, informó a este medio que “ni bien tomamos noticias del hecho, se puso inmediatamente en conocimiento al Tribunal de Conducta Policial y se dispuso que el oficial jefe a cargo de la Subcomisaría de Arroyo Cabral fuera licenciado”.

A raíz de esto es que, desde entonces, se buscó la palabra de la titular del Tribunal de Conducta Policial, la abogada Ana Becerra, a quien no se pudo contactar.

En realidad, Becerra atendió su teléfono personal, respondiendo con un “llamame en cinco minutos”, cuando el periodista se identificó, pero sin volver a responder el contacto posterior. En otras tantas ocasiones, su número personal dio apagado.

El silencio de la máxima autoridad de control de los efectivos en actividad llama la atención. Sobre todo, porque se trata de una persona que, en otras oportunidades, no ha sido reticente al momento de referirse a las investigaciones que lleva adelante, como, por ejemplo, con el último escándalo de cobro indebido de adicionales por parte de efectivos de la Departamental San Martín, sobre el que ha informado abiertamente.

Es la abogada quien debe definir si a Quiroga le corresponden o no medidas disciplinarias, que pueden llegar hasta el apartamiento definitivo de la fuerza policial, ante un hecho que está definido claramente en la legislación como una falta “muy grave” incompatible con la función de policía.

 

Limpieza de su red social

Mientras tanto, apenas transcurridas algunas horas desde que este medio dio a conocer los manejos de Quiroga -quien se hace figurar como “director logístico” de la empresa que está a nombre de su esposa-, éste decidió “limpiar” su Facebook.

Es que el comisario publicitaba -lo que también está prohibido por ley- abiertamente en su perfil de red social los servicios de su empresa. Esas fotos y publicaciones fueron borradas por el agente, cuya empresa prestaba servicios en distintos comercios, clubes e instituciones de la ciudad, y de Río Cuarto.

Trascurridos ya 10 días desde que se dio a conocer el caso, ninguno de los policías que colaboraron con datos dudó en afirmar que “no va a pasar nada” con el caso de Quiroga. “Van a dejar que pase un tiempo y aparecerá trabajando en otro lado”, fue la frase en común. De hecho, es por ese motivo que ninguno se “animó” a denunciar el ilícito en el Tribunal de Conducta Policial, por temor a posteriores represalias.

En realidad, se trata de algo factible, puesto que Quiroga había sido trasladado desde Río Cuarto hacia Villa María luego de ser juzgado, entre otras cosas, por recibir denuncias por “abuso de autoridad”, mientras que fue trasladado de aquí a Arroyo Cabral, tras el escándalo que tuvo lugar en el año 2014 en un bar céntrico de esta ciudad, que derivó en la cesantía de varios agentes y de cuyo operativo participó el comisario en cuestión.

 

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