En la próxima audiencia habrá careo entre un funcionario y un gremialista

La segunda audiencia se llevó a cabo en la Cámara del Trabajo de Villa María y se convocó a varios testigos

En marzo se espera un careo entre Rafael Sachetto y Jesús Chirino, al haber contradicciones en sus declaraciones de ayer

La segunda audiencia se llevó a cabo en la Cámara del Trabajo de Villa María y se convocó a varios testigos

La segunda audiencia del juicio por la denuncia de acoso sexual y laboral en el área de Tránsito de la Municipalidad contra Rubén Quevedo, donde se desempeñaba Ivana Chialvo como trabajadora contratada, se realizó ayer en Tribunales.

El proceso judicial se concreta en la Cámara del Trabajo, liderado por la jueza Liliana Cuevas de Atienza.

En la audiencia de ayer declararon el actual secretario de Gobierno, Rafael Sachetto; el gremialista Jesús Chirino, una exempleada municipal y una empleada actual.

Finalizada la misma, se determinó que la tercera audiencia será el 17 de marzo a las 9, donde habrá un careo entre Jesús Chirino y Rafael Sachetto, al no coincidir sus testimonios en la audiencia de ayer.

 

Las voces de los defensores

Cecilia Pérez Correa, defensora de Ivana Chialvo, manifestó el logro de volver a poner sobre la mesa el tema de la precarización laboral: “Fue precisamente lo que pasó con ella, donde la amenaza permanente de perder su puesto de trabajo fue minándola y estableciendo ese campo propicio para que el señor Quevedo la acosara, hostigara y discriminara. Creo que no es una cuestión menor que la Municipalidad no solamente resultara responsable objetivamente, sino también porque no ha tomado las medidas que debió tomar para evitar el daño que padeció mi clienta”.

Por su parte, el abogado Jorge Olmedo, defensor de Quevedo, señaló estar “muy tranquilo” con el desarrollo del juicio: “Hasta ahora, nadie vio nada ni percibió nada, nadie corrobora ni prueba nada. Nosotros estamos muy tranquilos, Quevedo es absolutamente inocente. Todo lo que se dice respecto a él es un arma para inculpar a la Municipalidad y pedir la correspondiente indemnización. Quevedo no tuvo nada que ver en nada, ni abuso ni acoso sexual”.

Los abogados de la Municipalidad son Franco Valzacchi y Oscar Barroso y este último expresó: “Es importante que todos los testigos que tengan que decir lo que hayan percibido o presenciado surjan en esas audiencias”, expresó.

“Nosotros no presenciamos esta situación porque esta gestión no estaba en el gobierno, pero el intendente y yo personalmente somos los primeros en condenar la existencia de situaciones como ésta. No hubo nunca una denuncia por escrito, lo que hubiera provocado la sustanciación de un sumario. No tenemos nada, entonces vamos a someter esto a la decisión final de la Justicia”, agregó.

Sobre precarización laboral, manifestó: “La intención del intendente es lograr normalizar la mayor cantidad de situaciones no del todo regulares que existen. Me lo manifestó personalmente en la primer semana de gestión y en los hechos me lo está demostrando porque firmó un convenio para incorporar a planta permanente a contratados”, cerró.

 

El «caso Chialvo»

En el año 2009, Ivana Chialvo denunció acoso sexual y laboral de parte de su superior en ese momento, Rubén Quevedo, y la Municipalidad.

Según manifestó en su denuncia, el encargado de Tránsito se aprovechaba de su vulnerabilidad laboral y la amenazaba con no renovarle el contrato si no accedía a “favores sexuales”. Esto le provocó una situación de estrés que le trajo graves problemas de salud.

En un primer momento, varias mujeres se presentaron coincidiendo con esta denuncia, acompañadas por la CTA, pero finalmente la única que la continuó fue Chialvo.

 

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