Entre la amistad y la defensa de una hija

Las actrices oscilaron entre pasajes cómicos y dramáticos ante cerca de 300 espectadores
Las actrices oscilaron entre pasajes cómicos y dramáticos ante cerca de 300 espectadores
Las actrices oscilaron entre pasajes cómicos y dramáticos ante cerca de 300 espectadores

“Eramos tan amigas” no es una obra de vuelo dramático ni cuenta con humor refinado pero cumple perfectamente con su cometido.

Emociona y provoca risas en los momentos necesarios. La obra de Guillermo Camblor, protagonizada por Nazarena Vélez y Claribel Medina (en su primera visita a la ciudad), aborda temáticas sensibles para el arquetipo femenino como la separación y necesaria mudanza, el síndrome del “nido vacío”, y el límite que existe entre la amistad a ultranza con una “casi hermana” y un secreto íntimo y demoledor que involucra a una de sus hijas con el exmarido de la otra.

La pieza mantiene el hilo de una típica comedia de situación hasta forzar el desmadre que supone develar esa angustia que se hallaba velada por varios años.

El personaje de Claribel reserva para sí los pasajes más sensibles (como el recuerdo de su padre), mientras que su partener, como era previsible, acude a su desfachatado histrionismo. Cuando Nazarena debe ahondar en la fibra dramática, su performance decae.

La pieza -que ha hecho temporada en Carlos Paz y gira por la provincia- incluye también citas sobre la farándula actual (como mención a Xipolitakis), y reminiscencias a exparejas de Vélez, como el tema “La ventanita” de Daniel Agostini.

Juan Ramón Seia

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