Entusiasmo y aprendizaje: lo que dejó la Feria de Ciencias

Los niños disfrutaron de una jornada en donde sus trabajos fueron los protagonistas principales

Las ideas, proyectos y pequeñas investigaciones que desarrollaron niños de de la ciudad y toda la región buscando respuestas a planteos cotidianos

Los niños disfrutaron de una jornada en donde sus trabajos fueron los protagonistas principales
Los niños disfrutaron de una jornada en donde sus trabajos fueron los protagonistas principales
La postal que más se repitió durante la 47º edición de la Feria de Ciencia y Tecnología que se desarrolló el viernes en la Medioteca y el Centro Cultural fue la de cada niño pegado a su stand, aguardando inquietamente la llegada de algún curioso para poder contarles todo lo que saben ahora acerca del tema que estuvieron investigando.  
El ambiente estaba contagiado del entusiasmo que cada niño puso para explicar, señalar y mostrar su trabajo, y de la satisfacción de haber sido ellos mismos quienes se plantearon inquietudes y pudieron responderlas. 
Variados e interesantes fueron los proyectos que se observaron durante todo el día de escuelas de Villa María, Villa Nueva y otras localidades del Departamento: un robot que habla realizado con piezas de una vieja computadora, pisos hechos con tapitas de gaseosas, una crema para manos creada por los jóvenes de la escuela Antonio Sobral, gran cantidad de iniciativas sobre reciclado, insectos, respuestas a planteos cotidianos y salud.
Las docentes no dudaron en destacar la importancia de este tipo de actividades. Mariela Barengo, de la Escuela General San Martín de Ausonia, apuntó que “los chicos se mostraron muy interesados en esto, hicimos un proyecto sobre gérmenes y tuvimos la visita de la doctora del pueblo y la bioquímica, con la cual hicimos experiencias”. “Es muy importante ver cómo se comprometieron con el proyecto”, resaltó.
Es que la aventura de salir del aula para poder generar un nuevo espacio de aprendizaje fue algo que a todos los niños los atrapó, sobre todo porque muchos de las ideas nacieron por problemas cotidianos que los niños identificaron
Por ejemplo, el caso de la Escuela Doctor Dalmacio Vélez Sarsfield de Arroyo Cabral, donde la docente Silvia Ferreyra mencionó que “en el pueblo hubo una invasión de grillos a principios del ciclo lectivo y a los chicos les llamó la atención, entonces ellos mismos plantearon la problemática y se preguntaban  por qué había tantos de estos insectos”.
Más allá de que algunos de los 79 proyectos esté dentro de los 16 elegidos para clasificar a la instancia provincial, los que realmente ganaron fueron los niños que a partir de esto continuaron despertando su curiosidad y ganas de seguir investigando. “A raíz de este proyecto, ahora los chicos quieren seguir trabajando en esto apuntando, por ejemplo, a cómo el cambio de temperatura o cambio climático que se está viviendo influye no solamente en el grillo, sino en todo el ambiente”, enfatizó Ferreyra.
Hubo quienes lograron responder a preguntas que los mayores, entre el fragor de la vida cotidiana, quizás nunca se hubiera hecho. Como en el caso de los dos segundos grados de la Escuela José Ingenieros, quienes junto a la docente Mirta Sclerandi trabajaron con el proyecto que buscaba explicar por qué ya no se escuchan los sonidos de las campanas en la ciudad. “Capturamos sonidos por la ciudad, fuimos a la Catedral y pudieron ver las campanas, conocieron la función que tienen pero que de todas formas no lo estábamos escuchando, entonces salimos a encuestar a la gente, y la mayoría no las escucha”, detalló.
“El interés de los chicos en esto nació porque nosotros utilizamos una campanita para llamarlos cuando termina el recreo”, contó. Ellos, como los demás que participaron en la Feria de Ciencias, pudieron dar respuestas a sus propios planteos, una victoria más allá de las paredes de las aulas.
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