“Espero que las autoridades hagan algo para solucionar el problema de las drogas”

Silvana, en la terapia del Pasteur, espera por la recuperación de su marido

José Costilla sigue internado en la terapia intensiva del Hospital Pasteur con pronóstico reservado. Su mujer, Silvana, habló de lo que vivieron aquella jornada en la que su esposo, pastor y vecinalista, fue brutalmente apuñalado

 

Silvana, en la terapia del Pasteur, espera por la recuperación de su marido
Silvana, en la terapia del Pasteur, espera por la recuperación de su marido

Los médicos de la terapia intensiva del Hospital Pasteur informaron que José Costilla presentó en la jornada de ayer una leve mejoría.

De todas maneras, sigue con asistencia respiratoria mecánica y su pronóstico es reservado.

Cabe señalar que Costilla llegó en muy grave estado el jueves 1 de octubre, cuando recibió tres puñaladas en el techo de una vivienda del barrio Los Olmos, a donde subió para tratar de calmar a un irascible joven.

Silvana, su mujer, dialogó ayer con EL DIARIO, aún consternada por lo que están viviendo.

“Me dicen que hay que esperar, porque está sufriendo una situación muy comprometida, ya que le extirparon el bazo, el riñón y tiene afectado el pulmón. No queda más que esperar”, indicó.

 

Su relato

A Silvana todavía se le cruzan las imágenes de lo vivido ese primer día de octubre.

“Desde la tarde, temprano, empezamos a pasar una pesadilla, porque el grupo agresor tiraba piedrazos a la casa. Tiraban de todo. Supuestamente hasta tenían pistolas y armas blancas”, dijo.

“A mi cuñado -hermano de José Costilla-, le pegaron por todos lados, con cadenas, con piedras y por eso mi esposo trató de disipar la patota. Después de que él intervino, empezaron a tomar partido en su contra. Vinieron a agredir a mi casa, después, al rato, volvieron los líos y escuchamos que la mamá del agresor (David Asencio, de 18 años) estaba gritando porque su hijo estaba en el techo de la casa tirando piedras, fierros, de todo contra los vecinos.

Mi esposo quiso intentar que parara, quiso agarrarlo de atrás, pero este chico tenía el cuchillo y le clavó las tres puñaladas arriba del techo”.

“Yo, cuando llegué, vi que lo bajaban bañado en sangre”, relató.

Después de eso, arribó al barrio la Policía, detuvo al agresor y en un patrullero llevaron al herido al Pasteur, donde permanece internado.

 

La vida en el barrio

Sin odio contra nadie, pero entendiendo que el problema de las adicciones está presente en cada día de la vida de los vecinos, espera que haya una solución.

“Si vos vieras los ojos perdidos de los chicos. Al que apuñaló a mi marido, lo tuvieron que agarrar entre cuatro por el estado en que estaba”, indicó.

Y como la vida sigue, Silvana continúa aferrada a la esperanza. “Confío en Dios y espero que las autoridades hagan algo para solucionar el problema”, dijo.

“Estamos muy preocupados. Mis hijos (de 5 y 12 años) están muy pendientes de todo lo que pasa. Porque la droga ganó las calles”, remató.

 

Aclaración

Por un error en la edición del pasado viernes se publicó que comerciantes de la calle Aconcagua, donde se produjo el ataque contra Costilla, habían identificado a los jóvenes que robaron a un vecino mayor de edad.

Tras algunas consultas, vale dejar expresamente aclarado que los comerciantes en cuestión no conocen quién fue el autor del robo a ese vecino.

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