Fueron a buscarlo por un hurto y encontraron cocaína y un “porro”

Esposado y con el rostro cubierto, Juan Somoya fue trasladado por personal de la Subcomisaría de Arroyo Cabral

Allanamiento en Arroyo Cabral – Tomó intervención la Fuerza Policial Antinarcotráfico

El procedimiento se concretó en una vivienda  ubicada en bulevar Cataldi, en la vecina localidad, por orden del fiscal René Bosio, que investiga la sustracción de un celular. En otros operativos, la Policía de Villa María detuvo a cuatro hombres, dos de ellos por hechos de violencia familiar

Un hombre de 46 años fue detenido ayer en Arroyo Cabral, en el marco de un allanamiento ordenado por la Justicia villamariense a raíz de la sustracción de un teléfono celular, pero para sorpresa de los efectivos policiales en la vivienda del sospechoso también se encontraron varios envoltorios que contenían cocaína y un cigarrillo de marihuana.

Se trata de Juan José Ceferino Somoya, domiciliado en bulevar Cataldi sin número, entre Córdoba y José María Parola de la vecina localidad, quien no solo fue imputado como presunto autor de “hurto simple” sino que, producto del hallazgo de la droga, también deberá responder penalmente por el delito de “tenencia de estupefacientes”.

El operativo estuvo a cargo de personal de la Subcomisaría cabralense, que procedió a diligenciar una orden judicial de allanamiento dispuesta por el fiscal de Instrucción del Tercer Turno, René Bosio, a raíz de un hecho perpetrado el domingo por la tarde, en perjuicio de una mujer.

La comisión policial, encabezada por el comisario Diego Toloza, secuestró en el inmueble tres celulares, dos relojes, herramientas varias y otros elementos relacionado a hechos de carácter delictuoso que son materia de investigación, pero sorpresivamente encontraron 14 envoltorios que contenían clorhidrato de cocaína y un “porro”, además de una suma de dinero (no se precisó el monto) y un cuarto teléfono móvil.

 

Llamaron a la FPA

El hallazgo de la droga obligó a los uniformados a comunicar la novedad a sus pares de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), quienes se constituyeron en el lugar y se encargaron de analizar los estupefacientes con los reactivos químicos correspondientes.

Cabe señalar que en los casos en los que se incautan drogas, la autoridad judicial interviniente es la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico, con sede en el edificio continuo a los Tribunales de Villa María, y cuyo titular es el fiscal Walter Gesino.

Sin embargo, como Gesino está de licencia compensatoria por haber trabajado durante la Feria Judicial de enero, en su ausencia es remplazado por el fiscal Bosio, quien además tiene la causa por la sustracción del celular que se le atribuye a Somoya.

Concluidas las pericias, el acusado fue trasladado a la Alcaidía de barrio San Justo, en esta ciudad, donde quedó alojado a disposición del funcionario interviniente.

 

Otros cuatro detenidos

Por otra parte, la Unidad Departamental General San Martín informó ayer que entre la noche del domingo y la tarde de ayer se procedió a la detención de cuatro sujetos de sexo masculino por distintos hechos delictivos.

Alrededor de las 20.10 de la antevíspera, personal de la Patrulla Preventiva apresó a un hombre de 52 años, quien fue imputado como presunto autor del delito de “amenazas calificadas” a raíz de un hecho de violencia familiar denunciado por su propia hija, de 33 años.

El sospechoso quedó alojado en sede policial, a disposición de la Fiscalía de Instrucción de turno.

El mismo domingo, pero a las 20.30, personal de la Patrulla Preventiva detuvo a un muchacho de 25 años en las inmediaciones de Brandsen y Mendoza, en barrio San Martín de esta ciudad.

El sujeto fue acusado de haber proferido amenazas en contra de su expareja, una joven de 28 años, por lo que quedó alojado en la Alcaidía policial, a disposición de la autoridad judicial correspondiente.

Ayer, en tanto, la Patrulla Preventiva detuvo a dos jóvenes de 20 años, quienes fueron imputados como supuestos coautores de “desobediencia y resistencia a la autoridad”.

El procedimiento se concretó alrededor de las 14.30, luego que la Policía tomara conocimiento (a través del número de emergencias 101) que en la intersección de bulevar Alvear y calle Tucumán había dos individuos en actitud sospechosa.

En base a los datos aportados por los vecinos del lugar sobre las características fisonómicas y las ropas que vestían los sospechosos, los efectivos policiales los interceptaron en el lugar, pero lejos de colaborar con el control, comenzaron a insultar a los uniformados, según precisó la Departamental en su habitual parte de prensa.

Pese a resistirse al arresto, ambos jóvenes fueron reducidos, esposados y luego trasladados a sede policial, donde quedaron alojados a disposición de magistrado interviniente por los delitos antes descriptos.

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