Fuerte interés de investigadores del Conicet por radicarse en la universidad local

Los científicos se reunieron con el rector Negretti

El Consejo Directivo del Centro de Investigaciones y Transferencia (CIT) mantuvo entrevistas con científicos de diferentes lugares que proyectan sus investigaciones desde la UNVM

 

Los científicos se reunieron con el rector Negretti
Los científicos se reunieron con el rector Negretti

El Consejo Directivo del Centro de Investigaciones y Transferencia Villa María (CIT-VM) realizó su última reunión anual, en la cual se realizaron entrevistas a posibles radicandos, becarios e investigadores y se abordaron diversos temas relacionados al crecimiento del área. Asimismo, los integrantes del cuerpo académico recibieron al rector de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Luis Negretti, y al vicerrector, Aldo Paredes, a quienes expusieron los avances de esta unidad.

Al respecto, la máxima autoridad de la universidad local destacó que estos centros “tienen una importancia fundamental porque, además de potenciar los desarrollos de docentes de la UNVM, permiten que se radiquen investigadores que llevan adelante sus producciones en distintas líneas que aportan al sector socio-productivo regional”.

Negretti aseguró que la casa de altos estudios local ofrece una serie de condiciones a quienes quieran desarrollar sus investigaciones en esta región y adelantó que están trabajando en establecer nuevas líneas. “Tenemos que tener un doble espacio para el investigador, por un lado, que tenga la libertad de proponer sus proyectos y, por otro, la fijación por parte de las áreas pertinentes de lo que la comunidad necesita y en ese sentido estamos trabajando”, agregó.

Por su parte, el director del CIT-VM y director del Instituto de Investigación de la UNVM, Jorge Anunziata, remarcó la fluidez que alcanzó la relación del Conicet con las universidades en los últimos tiempos: “Estos centros marcan una tendencia, aquí se conjugan políticas propias de la Universidad, que es preocuparse por la formación de recursos humanos, y del Conicet, que se ocupa de la formación de posgrado y en la generación de líneas de investigación. Eso amalgamado con el trabajo del Ministerio de Ciencia y Tecnología (Mincyt) y otros como el de Agricultura hacen que haya un intercambio institucional muy fuerte a lo que se suma el vínculo con las demandas sociales y productivas”.

Desde su creación, el CIT-VM trabajó con un perfil asociado al desarrollo socioproductivo y buscó vincular temas de las ciencias Básicas y Aplicadas con las Sociales y Humanas. “El compromiso es lograr que distintas áreas que conviven en la UNVM puedan sumarse y consolidar los temas que tenemos, pero también queremos que el CIT y la Universidad se confundan en una sola cosa”, aseveró.

Cabe destacar que el Consejo Directivo está integrado por Anunziata; Gerónimo Cárdenas, experto en Bioenergía por la estación experimental agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán; Ana Giulietti, especialista en biotecnología de la UBA; Sofía Chulze, de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC); Carina Porporatto, investigadora de la UNVM, y el director del INTA Marcos Juárez, Marcelo Tolchinsky. En esta oportunidad por Conicet participó Guillermina Actis.

Entre los posibles radicandos, el Consejo entrevistó a Laura Breser, que trabaja en la prevención de la mastitis bovina; Romina Bachetti, que desarrolla su investigación relacionada a la biodegradación de pesticidas de uso agrícola, y Daniel Kurth, quien propuso trabajar en la utilización de lactosuero como sustrato para obtener productos como biocombustibles utilizando microorganismos. No obstante, el CIT-VM recibió otras propuestas destinadas al desarrollo de biosensores de glucosa, ácido láctico y etanol para aplicar en la agroindustria y un plan de asilamiento de capas autóctonas para nuevos formulados bioinsecticidas.

Actualmente, Breser y Bachetti trabajan en los laboratorios de la UNVM, en tanto que Kurth es investigador asistente de Conicet y se desempeña en la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (Proimi) de San Miguel de Tucumán. Al ser consultado sobre el interés que le despertó la UNVM, dijo: “Conozco experiencias de investigadores que trabajan acá y me dijeron que es muy bueno”.

Kurth trabaja en Genómica y Metagenómica sobre “diversidad de bacterias y comunidades bacterianas en lagunas de la Puna Andina que no se han descrito nunca porque son de difícil acceso”. Según el investigador, la Genómica tiene “variadas aplicaciones y mucha potencialidad”. “Se trata de secuenciar genomas y a partir de allí traducir en otras frecuencias de letras y definir qué proteínas tenemos se pueden definir qué bacterias y qué hace cada una, qué metabolismos hay y por qué se producen y trabajar para generar mejoras agrarias, entre otros beneficios”, explicó.

Por su parte, Pablo Yaryura, quien se radicó hace seis meses, remarcó la “capacidad de emprendimiento” que encontró en la UNVM para el desarrollo de su “trabajo profesional”. El investigador apunta a dos líneas, una de básicas que busca observar mecanismos moleculares de una bacteria que afecta a los cítricos y produce graves problemas en el NOA y el NEA, y por otro lado una investigación aplicada que tiene que apuntala a fortalecer el sector hortícola de Villa María. “Vamos a desarrollar bacterias que aislamos del suelo para que promuevan el crecimiento de cultivos hortícolas y los protejan de enfermedades para disminuir el uso de agroquímicos y tender a una agricultura más orgánica, sobre todo en el cinturón verde de Villa María y Villa Nueva”, confirmó.

Es importante tener en cuenta que la radicación incluye subsidios del Conicet y del Mincyt para el desarrollo de las investigaciones, mientras se gestionan otras partidas tendientes a comprar equipamientos para la UNVM, que serán destinados a prestar servicios y generar una universidad con mejor calidad de investigación.

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