Goles llenos de ilusión

Núñez estuvo encendido y se despachó con una “tripleta”. Alumni goleó y ya tiene su boleto para los playoffs

Liga Villamariense – Apertura – 9na. fecha – Zona B

Alumni venció 4-1 a Unión Central y ya tiene su pasaporte al sueño de ser campeón. Una tarde estupenda de Ñúñez (3) y Delsole (1), quienes dibujaron rostros con sonrisas y lamentos mientras caía el sol del domingo en barrio Mariano Moreno.

Escribe: Beto Arce

Aplastó y saborea lo que viene. Un 4-1 producto de un planteo muy eficaz decoró un domingo perfecto. Un frente ofensivo que mete miedo, un mediocampo batallador y con fútbol, una defensa que cada día juega más y un arquero referente y capitán, son más que un motivo para ilusionarse.

Le ganó muy bien y categóricamente al como siempre difícil Unión, que hizo lo que pudo mientras pudo. El elenco de Zucotti se vio muy opacado por la luz de su rival, ya que sus mayores potenciales no pudieron explotar como puede suceder ante otros rivales. Dos cosas seguras: la fina gambeta llena de coraje de Guilhen nos permitió por momentos creer en que la historia podía ser diferente, que el domingo podría ser más equilibrado y más justo; el joven Panchito no juega ni a palos porque sea hijo del técnico. El nene se bancó un partido bravo y seguramente oiremos sobre él en otro momento.

Núñez es una bestia con fútbol. Clavó tres, te lleva puesto, tiene técnica, te arrolla y trabaja muy bien retrocediendo. Tuvo un domingo casi estupendo, porque en el segundo tiempo debió dejar el campo lesionado. Junto a sus compañeros de ataque quebraron a una defensa que quedó demasiado expuesta y llenaron de goles un domingo de sol.

Con un remate del goleador y una atajada de Alanis se puso en marcha la frotada de manos detrás del alambrado allá por los cuatro minutos; despertó un aplauso el “3 dedos” de Torelli luego de las paredes entre Brugnaro y Román Martini a los 18’ y se entonó la primera euforia sagrada del fútbol a los 23’. La firmó Núñez, filtrándose entre dormidos pero superados centrales, definiendo como un tanque profesional del gol. Cuando se dice “salvando las distancias” nos queda distante lo que vamos a decir luego, entonces mejor, “acercando las distancias”… Alumni tiene a un Bati.

Perdió el control Reinoso con una fuertísima entrada sobre Brugnaro, que terminó en penal, amonestación y un intenso dolor en el tobillo izquierdo del volante. Delsole le dio un pase a la red con mucha tranquilidad para mirar al cielo arrodillado y celebrar el 2-0 a los 26’. Probó suerte Solís a los 36’ con un tiro al arco engañoso que obligó a Scalzo a enviar al córner. El ícono de Unión anduvo tapando huecos en el partido, jugando de arranque como central y finalmente merodeando el área rival.

Una memorable gambeta de Delsole, la cual esperamos ya esté subida en YouTube, inició un tremendo y tercer golazo para la victoria que a esa altura parecía sentenciada. Por la izquierda, ocurrió que no pudieron atraparlo los que van a salir ese video. Por el centro, apareció el goleador con un zurdazo de media vuelta impecable que se ubicó junto al poste. Un primer tiempo 3-0 es una clara señal de algo importante, desde donde se lo mire.

Unión se hizo cargo del permiso y del espacio que le dio Alumni en los primeros minutos del complemento y decidió encarar, con algo de vergüenza, pero encarar al fin. Así, como es Unión, y será por eso que uno no puede ocultar cariño por algunas simples cosas como esas. Buscando encontró. Un penal que fabricó Bustos, aunque se llevó un fuerte golpe por conseguirlo. Entiéndase “fabricó” porque venció a Galleguillo en el mano a mano y no por simular. Solís cambió por gol con un fuerte y cruzado remate que saborearon los guantes de Scalzo y la historia quedó 3-1.

Menos de un minuto transcurrió cuando Delsole en un pestañar hacía viajar por encima de un desesperado Alanis el sueño de un golazo para encuadrar. Con esos elementos: arco de fondo, pelota en sombrero y los actores de esta escena… No hubo gol, de milagro…

“Panchito” Zucotti le hizo el favor a Scalzo de poder revolcarse un poco y con un fuerte disparo lo obligó a volar con mano cambiada contra el poste derecho. El “nene” de 15 años que tiene pasta y sumó ayer su segunda presentación en un partido de grandes, nunca se achicó e incluso se destacó por su entrega y despliegue.

Bajó la persiana del último acto este tal Núñez con un fino toque a la red tras una estupenda escalada “firuletera” de Peñaloza. A los 36’ el marcador era 4-1. La historia estaba resuelta, y hasta el ingresado Pessuto casi anota el quinto en tiempo de descuento.

Alumni fue mucho más que Unión y el resultado está a la vista. No siempre es así, aunque esta vez sí. La clasificación del Fortinero tuvo un gusto especial en la cancha de Central Argentino. Buen fútbol, buenos números, y sobre todo un equipo serio y regular, con personalidad, y que se acostumbró a ganar partidos con un libreto ofensivo como manual de bolsillo. Cuatro goles, estos últimos, los que llenan a Alumni de ilusión.

Figura – Gonzalo Núñez

Volvió a tener un enorme partido. Aportó los goles necesarios y salió lesionado. Su tarde fue intensa y llena de emociones. Jugó de espaldas, retrocedió hasta mitad de campo, aguantó las pesadas marcas despegándose y se permitió driblear con mucha técnica, aunque lo mejor de su domingo fueron las joyitas que inflaron la red de goles y clasificación.

Arbitro – Dante Caminos

De la evidente “vieja escuela”. Si no hay nada raro, gana el que mejor jugó. Apenas dos amonestados entre tanta plancha suelta y repartida con permiso.  Eso sí, en los penales no falló, aunque le perdonó la vida a Reinoso, que en un instante de locura casi rompe a Brugnaro. “Siga, siga”, casi sin hablar.

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