Juzgan a tres sujetos por un feroz asalto en un campo de Santa Rita

De izquierda a derecha, los acusados Héctor Pagniez, Jorge “El Rubio” Pereyra y Hugo “Colorado” Gianinetto

Hugo Gianinetto, Héctor Pagniez y Jorge Pereyra están acusados de haber torturado a un matrimonio para despojarlo de una importante suma de dinero, alhajas de oro, herramientas y armas de fuego. Negaron haber participado en el hecho

De izquierda a derecha, los acusados Héctor Pagniez, Jorge “El Rubio” Pereyra y Hugo “Colorado” Gianinetto
De izquierda a derecha, los acusados Héctor Pagniez, Jorge “El Rubio” Pereyra y Hugo “Colorado” Gianinetto

La Cámara del Crimen de Villa María empezó a juzgar ayer a tres hombres con frondosos antecedentes, quienes están acusados de haber perpetrado un violento asalto a mano armada en un campo del paraje Santa Rita hace casi dos años.

Se trata de un hecho ocurrido el 18 de abril de 2014 y que tuvo como víctimas a José Artemio Córdoba (57) y su esposa Nancy Noemí Giovaninni (52), en la finca rural ubicada a unos 25 kilómetros al norte de esta ciudad, en jurisdicción de Tío Pujio.

Imputados como presuntos coautores de “robo calificado” por uso de arma y “privación ilegítima de la libertad calificada”, comparecen detenidos Hugo Alejandro Gianinetto (41), alias “Colorado” o “Diente de Lata”; Jorge Luis Pereyra (48), apodado “El Rubio”, y Héctor Eduardo Pagniez (35).

El cuarto implicado es Alejandro Nicolás Gianinetto (20), hijo del anterior, quien está sospechado de haber recibido algunos de los elementos robados, aunque su Defensa solicitó una “probation” (suspensión del juicio a pruebas) y evitó tener que sentarse en el banquillo de los acusados.

El debate oral y público es presidido por la camarista Silvia Saslavsky de Camandone y cuenta con la intervención del fiscal Francisco Márquez, del abogado Juan Antonio Rusconi (defiende a los tres) y de la secretaria Gabriela Sanz.

A poco de comenzada la audiencia y tras la lectura de la pieza acusatoria, tanto Gianinetto como Pereyra y Pagniez se abstuvieron de declarar en relación al asalto y sólo lo hicieron sobre condiciones personales.

Poco después las partes acordaron incorporar por lectura las declaraciones que los imputados prestaron durante la instrucción de la causa, oportunidad en la que los tres negaron haber tomado parte del violento robo.

En la víspera estaba previsto que comparecieran Córdoba y su esposa, pero ninguno de los dos se hico presente en Tribunales, aunque comunicaron que habían tenido problemas para viajar debido a los anegamientos de caminos rurales registrados en los últimos días debido a las intensas lluvias.

Ante esa circunstancia, el fiscal de Cámara y el abogado defensor también decidieron incorporar por lectura sus testimonios.

Para hoy está previsto que declaren seis testigos, todos familiares de Pereyra que fueron convocados por la Defensa, mientras que el jueves (mañana no habrá audiencia) se terminaría de receptar las pruebas testimoniales.

De no mediar imprevistos, se estima que el viernes las partes formularán sus respectivos alegatos y es probable que ese mismo día se dicte la sentencia.

 

El juicio oral promete un fragoroso “combate” legal entre el fiscal Francisco Márquez y el abogado Juan Rusconi, defensor de los tres imputados. La sentencia podría conocerse el próximo viernes
El juicio oral promete un fragoroso “combate” legal entre el fiscal Francisco Márquez y el abogado Juan Rusconi, defensor de los tres imputados. La sentencia podría conocerse el próximo viernes

Feroz tortura

El cruento asalto que se les atribuye a Gianinetto, Pereyra y Pagniez comenzó alrededor del mediodía de aquel viernes 18 de abril, cuando tres sujetos encapuchados -que circulaban en una camioneta Fiat Strada- irrumpieron en la vivienda rural del matrimonio.

Empuñando armas de fuego de grueso calibre y bajo amenazas de muerte, los delincuentes le exigieron al dueño de casa el dinero de la supuesta venta de un campo, aunque en rigor de verdad Córdoba no había realizado ninguna transacción de esa índole.

Los maleantes utilizaron distintas acciones de violencia (física y psicológica) para lograr su cometido.

Primero golpearon a ambos con sus armas y les efectuaron algunos cortes con arma blanca. Posteriormente, uno de los asaltantes castigó a Nancy, pegándole con un cable de electricidad como si se tratara de un cinto, y luego de tirarla al suelo le caminó encima del cuerpo.

Poco después, los sujetos cortaron el cable de un velador que había en la casa y picanearon a Córdoba, sometiéndolo a reiteradas descargas eléctricas de 220 voltios. No conformes con eso, y ante la negativa de la pareja de que tuvieran una importante suma de dinero, uno de los malvivientes sacó a Córdoba fuera de la casa y simuló un fusilamiento.

Los ladrones permanecieron en la finca rural dos horas y media y, antes de darse a la fuga, se apoderaron de 8 mil dólares y 5 mil pesos en efectivo, varias alhajas de oro, un puñal de oro y plata, herramientas de mano, dos motosierras, dos amoladoras, un taladro y cuatro armas de fuego: una escopeta calibre 12.70, una carabina calibre 22, un revólver calibre 32 y un viejo fusil Mauser (del año 1870) en desuso.

 

Cuatro detenidos

Apenas media hora después, la Policía detuvo a dos sospechosos en barrio Los Olmos de Villa María. Luego de requisar varios domicilios de calle Traful, entre Salto Grande y Paraguay, los uniformados arrestaron a Pagniez y a Hugo Gianinetto. Asimismo, se secuestraron numerosos elementos.

Al día siguiente, en una vivienda ubicada en Traful al 2300 y bajo la acusación de “encubrimiento”, fue detenido Alejandro Gianinetto, mientras que en horas de la noche, en la esquina de Colombia y Sabattini, fue apresado Pereyra.

 

BALANZAQué dice la ley sobre el «robo calificado»

El artículo 166 del Código Penal de la Nación establece que “se aplicará prisión de cinco a 15 años (…) si el robo se cometiere con armas o en despoblado y en banda”.

Sin embargo, el último párrafo precisa que “si el arma utilizada fuera de fuego, la escala penal prevista se elevará en un tercio en su mínimo y en su máximo”, por lo que la sanción a imponerse oscilará entre los seis años y ocho meses y los 20 años de prisión.

Si Gianinetto, Pagniez y Pereyra son declarados culpables, podrían recibir una condena superior a los 12 años.

 

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