La laburante silenciosa

Naiti acompañó diariamente y durante más de dos meses a César “Titina” Bravín, quien le aportó su arte a la nueva fachada del edificio de la primera Municipalidad. En el acto de inauguración, la perra, una border collie, no podía faltar

En el camino de una comunidad casi siempre se cruza un perro. Está escrito así por años, sólo que muchas veces no aparecen papeles para certificarlo.

Quizás en tiempos remotos pocos podrán contar la historia de esos acompañantes peluditos que no suelen ser protagonistas porque se amparan en el silencio, son tranquilos y hacen lo de siempre, sin problemas.

Es el caso de Naiti, la perra que desde su habitual trayecto también dijo presente en la inauguración de la fachada del edificio donde estaba enclavada la Municipalidad.

Con luces, invitados especiales, funcionarios y hasta una orquesta, el acto protocolar que se realizó el lunes causó entusiasmo y todos los medios se hicieron eco de la inauguración. 

En medio de todos, buscando su lugar habitual, estaba Naiti, una border collie (conocida en español como collie de frontera) que no hacía más que “hacerle el aguante” a su amo, que no es más que su querido amigo.

El hombre en cuestión es César “Titina” Bravín, exjugador de Alumni, cantante de la reconocida banda Motorblues y también pintor y artista. Esta última faceta es la que cumplió en el lugar, donde trabajó junto al equipo del arquitecto Hugo Las Heras para hermosear la fachada del edificio sobre calle Mendoza.

Como el trabajo demandó más de dos meses, Naiti supo muy bien dónde podía estar su dueño.

“Yo vivo cerca de ahí, entonces todos los días me iba caminando y ella me acompañaba siempre”, contó ayer Bravín.

La perra tiene 12 años y acompaña a “Titina” de bebé, incluso desde antes que naciera el pequeño hijo del músico.

“Le pusimos ese nombre por una historia que habíamos conocido en las cataratas, y la empezamos a criar como un integrante más de la familia, que lo es”, expresó Bravín.

“Al no tener patio para que pueda moverse, siempre la sacamos a la calle y está acostumbrada a moverse por todos lados, así que me siguió cada vez que me iba caminando”, añadió.

Poco a poco, Bravín se dio cuenta de que Naiti era propietaria de una inteligencia extraordinaria.

“La verdad que es increíble la inteligencia que tiene; es muy viva y muy mansa”, contó.

El perfil se asocia a la realidad. Los border collie son muy sociables. Es un perro reconocido por su inteligencia y su capacidad para aprender, como así también es una de las razas más utilizadas en agility, pastoreo y cualquier actividad que requiera un perro ágil, infatigable y obediente.

También es leal a quien adopte como líder, con quien llega a forjar un vínculo incondicional. 

Su mirada constituye una de sus principales características: en los momentos de trabajo jamás la aparta de su líder, denotando una capacidad de concentración poco común en el resto de razas de perros. 

Además, es feliz cuando trabaja. Disfruta haciéndolo. 

Durante el acto del lunes, entonces, quizás entendió que todavía estaba “trabajando”, ya que su laburo consistió durante dos meses en apoyar y acompañar a su líder, el hombre que pintó y le aportó su arte a una fachada emblemática de la ciudad.

Bravín disfruta siempre de esa compañía leal. 

“Trato de llevarla a todos lados porque, a la edad que tiene, no sabemos qué pueda pasar”, confesó.

Lo que está claro es que Naiti aportó su granito de arena para darle valor a una obra que fue elogiada. 

Desde el anonimato, tranquila, pegada al cordón de la vereda, la perra esperó el final del ágape, recibió el cariño de los cientos de invitados, y volvió a casa con el deber cumplido.

 

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