Le robaron una rueda de la moto “bajo las narices de un policía”

Una trabajadora, que habitualmente se desplaza en moto para realizar trámites en la ciudad, denunció la existencia de “robos por encargo” y cargó contra la Policía “que no vio” como le sustrajeron una rueda en un estacionamiento céntrico

Así encontró la gestora la Yamaha IBR 125 de su propiedad que había dejado en el estacionamiento situado en la tercera cuadra de avenida Alem, según denunció ante EL DIARIO. “En el Banco había un policía, pero no vio nada”, dijo indignada
Así encontró la gestora la Yamaha IBR 125 de su propiedad que había dejado en el estacionamiento situado en la tercera cuadra de avenida Alem, según denunció ante EL DIARIO. “En el Banco había un policía, pero no vio nada”, dijo indignada

«Me robaron la rueda de la moto bajo las narices de un policía», se quejó María Marta, una mujer que dejó su vehículo en un estacionamiento céntrico durante menos de 20 minutos y frente a una sucursal bancaria donde se encontraba un adicional de seguridad.

El relato de esta gestora que utiliza su motocicleta para realizar su trabajo diario de efectuar trámites hace referencia a lo ocurrido el jueves de la semana pasada.

A eso de las 10.30 estacionó sobre avenida Alem, entre calles Catamarca y San Juan, donde hay una zona delimitada para motos, justamente enfrente al salón de una iglesia y a la sucursal de un banco, lugar donde, al cruzar la calle, se encuentra el Centro de Transferencia de ómnibus.

Según comentó la mujer, tras dejar estacionada la moto, se dirigió a realizar un trámite en la sede de Cablevisión situada sobre la arteria paralela, casi a la misma altura pero en General Paz y a poco más de una cuadra de la sede la Jefatura de la Unidad Departamental.

Sin embargo, al regresar se encontró con la sorpresa: «Primero noté que el casco estaba caído (se encontraba sujeto con candado al asiento y la rueda trasera) y a medida que me fui acercando me di conque me habían robado la rueda (delantera) de la moto, completa».

«Lo primero que hice fue dirigirme indignada a la Comisaría, para que me tomaran la denuncia. Lo hicieron, pero cuando les pregunté si no irían al lugar para ver cómo me dejaron la moto, me dijeron que no hacía falta. Que diera todos los detalles en la denuncia, la que seguro quedará descansando allí», continuó Marta.

Al regresar al estacionamiento verificó que «en el banco había un policía, pero no vio nada. ¿Cómo puede ser? ¿Le roban una rueda a una moto bajo sus narices y no vio nada? Pasa que están siempre enviando mensajitos con el celular», esbozó.

 

Mercado negro

La moto, una Yamaha IBR 125, «ahora quedó inutilizada y yo sin poder movilizarme para mi trabajo». La pieza sustraída, «encima, falta, no se consigue, por lo que hay que pedirla a la fábrica, según averigüé, y resulta que cuesta como cinco mil pesos”. Atribulada, la gestora aseguró que “esto fue un robo por encargo. Alguien la necesita y otro se la consigue. Así se manejan, todo por mensaje de texto», abonó la damnificada al dar cuenta de la existencia de un «mercado negro» del que fue víctima esta vez.

Y cerró: «Ahora tengo que trabajar para los ladrones a los que les encargaron esa rueda».

 

Las críticas

Además, Marta dio cuenta que esta no fue la primera vez que resultó víctima de los ladrones, sino que ya sufrió otros dos robos, el último «al lado de la sede de Tránsito Municipal».

Las quejas apuntaron en primer lugar a la Policía, «que debe hacer más controles y fijarse que no le roben bajo sus narices. Es necesario controlar y no dar lugar a la delincuencia», y también repartió críticas a los inspectores de Tránsito «porque están controlando a los trabajadores o molestando a las madres que no tienen para pagar un remís y cargan sus hijos en motos o mirando los estacionamientos sin ordenar el tránsito, y resulta que roban en un estacionamiento».

 

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