«Los chicos adoptan la actitud científica al corregir sus propias investigaciones»

Imagen panorámica de la muestra en el hall de la Medioteca

Participaron 40 niños investigadores de tercero a sexto grado, quienes mostraron sus proyectos al público el miércoles pasado. La profesora Cynthia Gordillo Azcurra detalló la iniciativa

Imagen panorámica de la muestra en el hall de la Medioteca
Imagen panorámica de la muestra en el hall de la Medioteca

El miércoles todos los carteles que colgaban de la Medioteca Mariano Moreno se llenaron de preguntas, simples y fabulosas como desafíos al público que transitaba en el hall central.

¿Cómo afecta la música en el crecimiento de las plantas? ¿Qué es un agujero negro? ¿Por qué creemos que las tortugas caminan lento? ¿Cómo es el sistema respiratorio? ¿Por qué tenemos determinado color de ojos? ¿Cómo es que Argentina se convirtió en gran Estado?

Por suerte, había “especialistas” de sobra dando las respuestas; los chicos del “Club de Ciencias” del colegio Trinitarios.

Pero mejor será que Cynthia Gordillo Azcurra, una de las coordinadoras del club, cuente mejor la génesis del proyecto. “El Club de Ciencias Elsa Balderramos nació en 2011, con la idea de estimular el pensamiento científico en la primaria. Lo arrancamos en tercer grado como una materia más y viendo que era muy exitoso lo llevamos como espacio opcional a cuarto, quinto y sexto. Son alrededor de 40 proyectos de investigación los que estamos presentando este año, relacionados con Ciencias Sociales y Naturales, Física y Matemática, Astronomía, Tecnología y Robótica”.

La seño Cynthia junto a niños de cuarto grado
La seño Cynthia junto a niños de cuarto grado

¿Cómo es la selección de temas de parte de los chicos?
-Es libre y cada uno lo elije a principio de año. En una primera parte plantean los problemas y el interés de cada tema, luego hacen entrevistas a especialistas y buscan información en libros y en Internet. Finalmente modelizan o representan la investigación con afiches o maquetas. Y si quieren, participan de la muestra a fin de año.

¿Es la primera vez que se presentan en la Medioteca?
-Sí. Siempre hacíamos la feria en el auditorio del colegio, pero este año nos quedó chico para los 40 proyectos más la salita de cinco que se sumó. Además, queríamos socializar con la comunidad lo que realizan los chicos en el colegio durante el año.

¿La idea del Club de Ciencias nació de algún docente en particular?
-Sí, era una idea que se quería trabajar y que la propuso Franco Salgado, que es ingeniero en Alimentos y profe del primario y secundario. El empezó con un tercer grado. Hoy, junto con Franco, estamos Analía Lopincino y yo en la coordinación, pero también hay docentes que ayudan permanentemente; las seños Marina Fornero, Melisa Accastello, Adriana Martinengo y Noelia Naish.

¿Cuál es el impacto pedagógico del Club de Ciencias en el colegio?
-Es muy positivo porque tenemos alumnos que observan, hipotetizan y pueden resolver situaciones problemáticas. Los chicos adoptan la actitud del científico al corregir y replantear sus propias investigaciones a lo largo de un año. Además, el tema que investigan en un año lo pueden retomar al siguiente.

 

“Yo robot” y el pozo que no se puede alumbrar jamás

Matías, de cuarto grado, está junto a un robot hecho con cartón y forrado en papel dorado. “Estudié qué es un robot, las partes que lo componen y también el cerebro, que puede funcionar desde quien lo manipule a distancia o mediante un chip que le haga hacer lo que quiere”. Le pregunto a Matías por qué le gustan tanto los robots. “Porque me gusta la tecnología. Y como siempre juego en la compu a juegos de robots, me gusta dibujarlos después. A este lo hice a mano y me ayudó a forrarlo mi papá. También mi mamá que le cosió los ojitos, esos botones negros que ves. Tenía una linterna que prendía y apagaba, pero se rompió”.

Guadalupe y Julián, de cuarto grado también, estudian los agujeros negros del espacio. “Elegimos el tema porque en primero y segundo vimos los planetas y a mí me quedó esa duda -comenta Guada-. Tenemos la hipótesis de una estrella que explotó y empezó a chupar energía y así se formaron. El agujero negro es un objeto muy extraño del espacio y es negro porque absorbe hasta la luz, que por eso mismo no lo puede alumbrar jamás”.

Iván Wielikosielek
Especial para EL DIARIO

 

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