Los héroes de siempre

Por lo general son ovejeros alemanes los que circulan seguido por los metros, todos muy queridos por la gente

Tras el atentado al metro en San Petersburgo, el Gobierno de Rusia reforzó la seguridad y apeló a preparar más perros caza explosivos, que resultan más eficaces que las máquinas

Por lo general son ovejeros alemanes los que circulan seguido por los metros, todos muy queridos por la gente

El pasado domingo, un atentado terrorista en el metro de San Petersburgo, Rusia, volvió a poner en alerta al mundo.

El país europeo, que organiza nada menos que el próximo Mundial de fútbol, entre otras cosas, intentó superar el luto de la decena de muertos y puso manos a la obra para reforzar las medidas de seguridad. Y allí aparecen nuestros héroes de siempre, los perros.

Además de doblar el personal y llevar a cabo cuidadosas inspecciones en la mayoría de andenes, a sus tareas se han incorporado varios adiestradores con canes.

El portal ruso RBTH repasó esta modalidad con dos profesionales que explicaron los métodos de adiestramiento de perros, las pruebas a las que se les somete y por qué una máquina no puede remplazar a un perro.

 

Medio especial

Evgueni Tsviguelski, profesor de disciplinas especiales del Departamento de Cinología, dijo lo siguiente:

“Hace tiempo que la cuestión sobre si una máquina descubre con mayor efectividad una sustancia explosiva que un perro quedó cerrada. En todo el mundo se utilizan métodos combinados de máquinas y detectores vivos (según la ley de la Federación Rusa ‘Sobre la Policía’, los perros tienen el estatus de medio especial de lucha contra el crimen y no se consideran agentes de la Policía, como en otros países). Son necesarias ambas cosas, ya que una máquina no puede sustituir a un perro en todas partes y circunstancias.

En primer lugar, es bastante complicado fabricar un aparato portátil, cómodo de llevar encima y capaz de detectar todos los tipos de sustancias. Además, a menudo es necesario acercar mucho este aparato al objeto en cuestión. En segundo lugar, a diferencia de las máquinas, el perro ejerce un efecto psicológico en los terroristas, especialmente en los de origen oriental, donde no les tiene demasiado aprecio.

Considerando el grado de estrés que sufre un terrorista, es posible que se entregue o cambie de opinión al ver a un perro.

El entrenamiento inicial de un perro para detectar sustancias estupefacientes o explosivos depende de la metodología, pero lleva unos 90 días, aproximadamente.

En Rusia se intenta trabajar con imitadores de estas sustancias en lugar de utilizar sustancias reales. En muchos servicios es difícil conseguir sustancias reales para trabajar. Pero el adiestramiento sólo con imitadores no es lo suficientemente fiable, ya que estas sustancias no permiten conseguir una alta concentración de olores. Por lo tanto, es difícil predecir el comportamiento de un perro cuando se encuentre por primera vez con las sustancias reales.

En Rusia se compran distintas razas de perro, dependiendo de los contactos y de la situación económica del servicio. Los perros callejeros sólo se utilizan en caso de necesidad, si deben utilizarse de forma encubierta, sin llamar la atención.

Por ejemplo, para recorrer la sala de un aeropuerto como un perro sin vigilancia, tropezando con personas.

Por lo general se utilizan perros de raza, son como un instrumento con características concretas. Conseguir un buen ejemplar de un perro callejero es como ganar la lotería. Pero un perro de raza de padres adiestrados ofrece una probabilidad de más del 60% de que será igual de bueno.

Los perros se someten a pruebas constantemente. Existen pruebas que comprueban el deseo del cachorro de jugar, el interés por la comida. Porque si un cachorro no quiere comer ni jugar, ¿cómo adiestrarlo? Existen pruebas que comprueban la comunicación, la reacción a sonidos agudos, o el instinto de caza. La búsqueda de un objeto es un comportamiento de caza reorientado, dependiendo de lo rápido y conscientemente que encuentra el objeto.

 

Un 90% de eficacia

El portal ruso también entrevistó a un agente del servicio del Ministerio del Interior de Rusia que prefirió no revelar su nombre, pero dio detalles del trabajo con los perros. A saber:

La probabilidad de que un perro detecte un explosivo durante una inspección es de más de un 90%. Cada adiestrador lleva un perro al que ha preparado personalmente. Si durante una inspección el adiestrador informa de que no hay ningún dispositivo y se equivoca, él es el responsable y puede enfrentarse a un proceso penal.

Cada adiestrador debe ocuparse de su perro

Hay quien compra cachorros y hay quien los acoge con siete u ocho meses, aunque casi siempre se compran a civiles.

En Rusia, un perro cuesta entre 50.000 y 60.000 rublos (890 y 1.100 dólares), pero hay una gran diferencia de precios, como en Europa, donde éstos oscilan entre los 500 y los 2.000 euros.

Nosotros no trabajamos con perros callejeros. Las razas principales de los perros que usamos en nuestro servicio son el pastor alemán, los labradores y los spaniels. En ocasiones, la falta de socialización se arregla paseando un par de veces por la Plaza Roja o por el metro, y el olfato hace el resto.

Estos perros no ladran si encuentran algo, no les está permitido. Para ello hemos desarrollado señales especiales, una colocación, una postura especial, o la indicación del objetivo.

Muchos especuladores opinan que si un perro se sienta o se tumba en el metro no trabaja bien, no es eficaz. En realidad esto no es cierto, es algo normal, ya que el perro necesita descansar. Su tarea no es ir de un sitio a otro sin parar por el andén buscando algo. Su misión es revisar un objeto extraño hallado por su compañero adiestrador de forma rápida y adecuada.

Los únicos instrumentos técnicos disponibles son los analizadores de gas, pero si éstos fueran más baratos y mejores que los perros, hace tiempo que se utilizarían en todas partes.

Print Friendly, PDF & Email