“Manuco” Retamar quedó a un paso de recibir la pena máxima

Victimario y víctima. Las pruebas genéticas confirmaron que Retamar abusó sexualmente de Brenda Arnoletto

 El ADN de las muestras de semen que se obtuvieron del cuerpo de la joven violada y asesinada en Pozo del Molle concuerda con el perfil genético de la sangre del acusado. Así lo revela un informe preliminar realizado por peritos forenses de la Policía Judicial

Victimario y víctima. Las pruebas genéticas confirmaron que Retamar abusó sexualmente de Brenda Arnoletto

La suerte de Emanuel Heraclio Retamar (37) está echada. El ADN de los restos de semen obtenidos del cuerpo sin vida de Brenda Jael Arnoletto (24) coincide con el perfil genético del trabajador golondrina santafesino acusado de violar y asesinar a la joven el pasado lunes 28 de noviembre en Pozo del Molle.

Así lo confirmó ayer a EL DIARIO el fiscal que instruye la causa, René Bosio, luego de recibir un informe preliminar de la bioquímica Nidia Modesti, coordinadora del Instituto de Genética Forense de la Policía Judicial de Córdoba.

En efecto, los estudios de ADN realizados sobre la muestra de sangre extraída al sospechoso concuerdan con el perfil genético de los restos de semen que los peritos forenses obtuvieron de la zona vaginal de la víctima al realizar la autopsia.

Este contundente elemento de prueba se suma al resto de las evidencias periciales y testimoniales logradas por los investigadores policiales y judiciales horas después del atroz crimen, muchas de las cuales permitieron la rápida detención de Retamar.

En los próximos días, el fiscal Bosio recibirá el informe completo del Instituto de Genética Forense y posteriormente elevará la causa a juicio, por lo que se presume que el acusado se estaría sentando en el banquillo de los acusados antes de que concluya el año.

Retamar, alias “Manuco”, está imputado como presunto autor de “homicidio doblemente calificado, por críminis causa (es decir, matar para ocultar otro delito, en este caso el abuso sexual), y femicidio”, delitos para los cuales la legislación argentina prevé una única pena: la prisión perpetua.

 

René Bosio, fiscal de Instrucción del Tercer Turno, a cargo de la causa

Violada y ahorcada

Brenda fue estrangulada luego de haber sido abusada sexualmente la noche del lunes 28 de noviembre, al ser atacada por un desconocido cuando había salido a caminar por las calles del pueblo.

El cadáver de la joven fue hallado la mañana siguiente, alrededor de las 7.45, en una obra en construcción ubicada sobre calle Belgrano, casi esquina Tucumán. Una mamá que llevaba a su hijo a la escuela ubicada en las inmediaciones fue protagonista del macabro hallazgo.

Tras la intervención de la Policía y de la Justicia, se inició una exhaustiva investigación que dio sus frutos horas más tarde con la detención de Retamar, un peón rural que estaba radicado circunstancialmente en una vivienda del denominado “campo Ricca”, en el predio de la ex-Estancia Zanello, próxima a Trinchera, un pequeño paraje situado a la vera de la ruta nacional 158, a 12 kilómetros de Pozo del Molle, entre esta localidad y Las Varillas.

 

Nacido en Calchaquí

El presunto violador y femicida es oriundo de la localidad santafesina de Calchaquí (ubicada sobre la ruta nacional 11, a 200 kilómetros al norte de la capital de la vecina provincia) y, como trabajador golondrina, se dedicaba a las tareas rurales, principalmente como tambero.

En tanto, EL DIARIO pudo averiguar que “Manuco” registra una condena unificada de ocho años de prisión, dictada en 2001, por hechos de “robo calificado”, “defraudación” y “hurto”. Además, fue procesado por un “abuso sexual simple” y en 2010 se le impuso una pena de cinco años por un “abuso sexual calificado”.

De acuerdo con los datos proporcionados por una fuente judicial, Retamar salió de la cárcel a mediados de 2014.

 

Otras pruebas

Con respecto a las pruebas colectadas hasta el momento en el expediente, el fiscal Bosio precisó que “está acreditado que (Retamar) estuvo en el carribar de Pozo del Molle tomando una cerveza el mismo lunes por la noche”, es decir, horas antes del crimen.

“También se confirmó que una mujer lo vio en la terminal de ómnibus del pueblo y que, como perdió el colectivo con el que iba a regresar a su casa, se fue con un camionero al que le hizo dedo”, añadió el funcionario judicial.

Sobre las tareas realizadas por los peritos de la Policía Científica, Bosio recordó que los hisopados realizados al cuerpo de la víctima habían dado resultado positivo, ya que permitieron obtener los restos de semen que fueron analizados genéticamente y coinciden con el ADN de la sangre del presunto femicida.

 

Qué dice la ley

El “homicidio doblemente calificado, por críminis causa y por femicidio” es un delito legislado por el artículo 80 del Código Penal de la Nación, en sus incisos 7º y 11º.

La referida norma legal establece que “se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua al que matare (…) para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito, o para asegurar sus resultados, o procurar la impunidad para sí o para otro, o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito (…) a una mujer, cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”.

 

Los estudios de ADN realizados sobre la muestra de sangre extraída a Retamar concuerdan con el perfil genético de los restos de semen que los peritos forenses obtuvieron del cuerpo de la víctima.

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