Obesidad en la lupa: descubriendo un nuevo abordaje

Existen numerosas razones de orden psíquico que desencadenan o predisponen a la obesidad
Existen numerosas razones de orden psíquico que desencadenan o predisponen a la obesidad

Escribe: Andrea Estrada- Angeles Bailone- Renata Minelli- Gerardo Piva
FUNDACION PARA EL PROGRESO DE LA NEUROLOGIA

Es bien conocido que el aumento de peso de la población mundial ha ido acrecentándose de manera preocupante en las últimas décadas. La vulnerabilidad genética que predispone a la obesidad es parte de nuestra biología y responde a una evolución de millones de años, pero queda claro que este aspecto que induce la ganancia de peso se ve potenciado y se expresa cuando otras variables entran en juego.

La mala alimentación, el consumo excesivo de calorías y el sedentarismo están entre los principales factores que producen sobrepeso. Por ello una vez diagnosticado se requiere realizar acciones a nivel personal relacionadas con cambios en el estilo de vida, tanto a nivel alimentario como de la actividad física, pero incluyendo también el abordaje emocional ya que existen numerosas razones de orden psíquico que desencadenan o predisponen a la obesidad. Depresión, ansiedad, autoestima, autocontrol, pensamientos distorsionados, angustias, miedos, aislamiento social, sentimientos de culpa, entre otros, inducen a consumir alimentos en exceso como una forma de solución a los conflictos.

El acto de comer constituye no sólo una necesidad biológica sino que busca satisfacer otras necesidades directamente relacionados con lo emocional y lo vincular, como es proporcionar placer y compartir con semejantes. Por lo tanto, es fundamental tomarse el tiempo necesario para las comidas (tiempo tan sobrevalorado y escaso en los días que corren), masticar y saborear, tener “atención plena” para sentir y conectarme con aquello que nutre el cuerpo y el alma.

Muchos pacientes afectados por la problemática del sobrepeso y la obesidad refieren sentirse vacíos y con hambre durante gran parte del tiempo, incluso al poco de haber comido, refieren pensamientos en torno a la comida o a alimentos concretos (que suelen ser calóricos y estar “prohibidos”) y utilizan la comida para calmar ansiedad, para mejorar el estado de ánimo o como recompensa. Cuando se sienten insatisfechos recurren a la comida como sustituto de carencias emocionales o vínculos poco contenedores.

El programa “Descubrir” para el descenso de peso consiste en un tratamiento multidisciplinario e integral del sobrepeso y la obesidad de la persona adulta, promociona el desarrollo de actividad física como forma de combatir el sedentarismo, contempla el aprendizaje de hábitos saludables y pone énfasis en el trabajo individual y grupal de la imagen corporal, autoestima, asertividad y relaciones sociales. Todo esto tendiente a lograr cambios en la conducta alimentaria y al establecimiento de una nueva y mejor relación del individuo con los alimentos.

Por medio de la técnica de mindfulness, aplicada en los talleres grupales, así como también psicoterapia grupal, se puede conseguir que la persona sea dueña de sus propias acciones, es decir que no sólo se deje guiar por sus impulsos, sino que consiga frenar y tomar conciencia de las emociones, sensaciones y pensamientos presentes en ese momento, es decir “atención plena” y contacto consigo mismo y su cuerpo. Esto, a lo largo del tiempo, va calmando al individuo, dotándole de mayor conciencia emocional, permitiéndole identificar qué le ocurre y disminuyendo la necesidad de acudir a la comida para evitar esos estados emocionales que le perturban. Más información en Chile 267.

Print Friendly, PDF & Email