Ocho años de prisión por matar a un hombre en un bar familiar

Carlos Mario Figueroa en el banquillo de los acusados. El irascible septuagenario dijo que se había defendido de una agresión de Rodríguez, pero los testigos del hecho lo dejaron en evidencia y la Justicia lo declaró culpable

La pena recayó en Carlos Figueroa, quien durante una violenta discusión le asestó una puñalada mortal a Mario Rodríguez. El hecho ocurrió el 22 de noviembre de 2014, en un pequeño local comercial ubicado en barrio San Nicolás de esta ciudad

Carlos Mario Figueroa en el banquillo de los acusados. El irascible septuagenario dijo que se había defendido de una agresión de Rodríguez, pero los testigos del hecho lo dejaron en evidencia y la Justicia lo declaró culpable
Carlos Mario Figueroa en el banquillo de los acusados. El irascible septuagenario dijo que se había defendido de una agresión de Rodríguez, pero los testigos del hecho lo dejaron en evidencia y la Justicia lo declaró culpable

El juez Félix Martínez le impuso ayer una condena de ocho años de prisión a un salteño que, en medio de una violenta discusión, asesinó de una puñalada en el corazón a un hombre de 36 años, en un pequeño bar familiar de barrio San Nicolás.

Se trata de Carlos Mario Figueroa, de 70 años, quien fue declarado autor penalmente responsable de “homicidio simple”, delito que tuvo como víctima a Mario Oscar Rodríguez, yerno del dueño del negocio donde se produjo el crimen.

El tráfico hecho se produjo en horas de la noche del sábado 22 de noviembre de 2014 en el interior del local comercial conocido como “Bar Los Zappala”, propiedad de Jorge Zappala, situado en Concejal Pierantonelli 74, en el citado barrio villamariense.

En el lugar se encontraban los protagonistas del sangriento episodio y otros dos parroquianos, identificados como Alexis González, Juan Sosa, además de Brian y Rocío Zappala, hijos del dueño del bar, quienes atendían a los clientes.

En esas circunstancias, Rodríguez (quien estaba jugando al pool con González) le dijo a Sosa en tono de broma “cuándo me vas a pagar lo que me debés”. Figueroa pareció darse por aludido y replicó con un amenazante “¿qué te pasa a vos?” y lo desafió a “pelear afuera”.

 

Pelea y puñalada

A partir de allí hubo un cruce de palabras, siguieron los insultos y se fueron “a las manos”. Figueroa le aplicó un golpe de puño en la espalda. Rodríguez le devolvió la “gentileza” partiéndole un taco de pool en la cabeza. Después se trompearon y, en medio de la pelea, el homicida extrajo de entre sus ropas una cuchilla (que llevaba habitualmente) y le asestó una puntada en el pecho, a la altura del corazón.

Mal herido, Rodríguez fue trasladado al Hospital Pasteur, donde falleció en horas de la madrugada del domingo 23. Figueroa, en tanto, fue detenido esa misma noche en su casa de Intendente Seydell y San Juan, a pocas cuadras del bar.

 

Figueroa junto a su defensora, la asesora letrada Silvina Muñoz
Figueroa junto a su defensora, la asesora letrada Silvina Muñoz

“Sólo me defendí”

A poco de comenzada la audiencia de debate, Figueroa prestó declaración y en la oportunidad dijo que se había defendido de la agresión de Rodríguez.

Sin embargo, cuando declararon González y los hijos de Zappala, la situación procesal del homicida se complicó sustancialmente.

Posteriormente, a la hora de los alegatos, el fiscal Francisco Márquez reclamó la pena finalmente impuesta por el juez Martínez, mientras que la asesora letrada Silvina Muñoz pidió la absolución de su defendido por entender que se había tratado de un caso de legítima defensa. No obstante, y en forma subsidiaria, solicitó una condena de tres años de prisión si el magistrado consideraba que había habido un exceso en la legítima defensa.

 

Otros detalles

Mario Rodríguez, domiciliado en bulevar Vélez Sarsfield 1366, era el yerno de Jorge Zappala, quien aquel fin de semana se había ido a pescar, por lo que decidió dejar a sus hijos Brian y Rocío a cargo del bar, con la supervisión del propio Rodríguez.

Con respecto Figueroa, cabe señalar que registra una condena dictada en 2005 en la provincia de Salta por un hecho de “lesiones graves”, mientras que en los años 70 estuvo procesado en una causa por una “tentativa de homicidio”.

Y otro dato: un hijo y un nieto del septuagenario condenado se encuentran alojados en la cárcel por otros delitos.

 

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