Para tener márgenes, el rinde mínimo del trigo debería estar en los 51 quintales

El Centro de Acopiadores de Córdoba analizó en un informe cuánto debe rendir cada cultivo para que alcance a cubrir los costos. Es lo que se conoce como “rinde de indiferencia”.

Según el organismo, la evolución de la siembra de soja y de maíz en la provincia es normal, aunque todavía hay zonas sin “piso” para una correcta implantación.

El organismo hizo un cálculo de costos en base a los precios actuales (con subas para trigo y maíz y planchados para la soja) y estimó que no no ir a pérdida, un maíz en un campo arrendado debe tener un rinde de 80 quintales por hectárea.

Para siembras en campo propio el «rinde indiferencia» es del orden de 51 quintales por hectárea en trigo, 25 quintales por hectárea en soja de segunda, 78 quintales por hectárea en maíz, 26 quintales por hectárea en girasol, y 35 quintales por hectárea en soja de primera.

En campo arrendado, en tanto, los rindes de indiferencia proyectados son de 51 quintales por hectárea en trigo, 24 quintales por hectárea en soja de segunda, 70 quintales por hectárea en maíz, 24 quintales por hectárea en girasol, y 32 quintales por hectárea en soja de primera.

Por otra parte manifestaron que en el corto plazo subirán los costos de flete en un 15%.

“Este aumento impactó de lleno en los costos de comercialización de la zona sur de Córdoba, que tiene una distancia puerto de 400 kilómetros, lo que impacta en el rinde de indiferencia”, plantearon.

 

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