Pese al acuerdo entre vecinos, sigue el conflicto en Las Acacias

El alto volumen de la música y el horario de la misma es uno de los motivos que despierta quejas en ese punto de la ciudad

A principio de mes un grupo de frentistas de ese sector de la ciudad había firmado un pacto de convivencia para intentar ponerle fin a un problema que lleva unos dos años. Aseguran que no fue la solución

El alto volumen de la música y el horario de la misma es uno de los motivos que despierta quejas en ese punto de la ciudad
El alto volumen de la música y el horario de la misma es uno de los motivos que despierta quejas en ese punto de la ciudad

A principio de mes se conoció que un grupo de vecinos del barrio Las Acacias había firmado una especie de acuerdo de convivencia para intentar ponerle fin a un conflicto de larga data entre las partes. Sin embargo, lejos estuvo de ser una solución.

Llevan casi dos años los problemas de convivencia existentes entre distintos grupos de familias que residen sobre calle Las Magnolias, quienes se manifiestan descontentos con ciertas actitudes por parte de algunos ciudadanos de nacionalidad paraguaya que también residen allí.

«El acuerdo se firmó, pero no fue la solución», remarcó un frentista y recordó que las principales quejas tienen que ver con el volumen y el horario en que escuchan música, contratiempos con la basura, y hasta algunas agresiones verbales.

«Me parece que quisieron hacer publicidad de haber llegado a una solución ante un problema que tiene mucho tiempo y que había salido varias veces en los diarios, pero no fue una solución», insistió.

De hecho, apuntó que «hasta gente con la que antes no teníamos problemas, ahora también hace lo de la música alta». «Después del acuerdo empezaron, y hasta se abrió una especie de bar y viene mucha más gente», contó.

Cuando se conocieron los términos del acuerdo que se firmó entre las partes en conflicto sorprendieron los datos que indicaban que estuvieron reuniéndose durante meses y a lo largo de diez audiencias, de las que, además de la defensora del Pueblo local, Alicia Peressutti, y la representante de la Defensoría del Pueblo de Córdoba, Luciana Crespín, también hizo falta un mediador externo.

En dicha acta se establecieron horarios para la música y momentos adecuados para sacar la basura, cuestión que, según el frentista, no se cumple. Además, también se habían designado representantes para que dialoguen ante la aparición de un problema, pero no ha sido suficiente.

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