Premian proyecto que ayuda a los niños a controlar la visión de sus abuelos

Carlos Carranza, presidente de FARO, entregando los kits para que los niños midan la capacidad visual de sus mayores. Recibieron un premio que consiste en 35 mil pesos para la compra de instrumental
Carlos Carranza, presidente de FARO, entregando los kits para que los niños midan la capacidad visual de sus mayores. Recibieron un premio que consiste en 35 mil pesos para la compra de instrumental
Carlos Carranza, presidente de FARO, entregando los kits para que los niños midan la capacidad visual de sus mayores. Recibieron un premio que consiste en 35 mil pesos para la compra de instrumental

Carlos Carranza es el presidente de la Fundación para la Atención Rural Oftalmológica (FARO). Acaban de recibir una distinción a nivel nacional

Desde hace 15 años, el médico olivense Carlos Carranza, junto a su esposa, Silvina Zilli (de James Craik), vienen realizando una tarea solidaria para prevenir enfermedades oftalmológicas
El viernes último, sus nombres y el de la Fundación que conformaron (FARO), se escucharon fuerte en la exposición Rural de Palermo cuando dieron a conocer a los premiados por el Banco Galicia y la Revista Chacra que reconoce anualmente a proyectos solidarios.
«Es la segunda vez que ganamos esa distinción y por suerte, también tuvimos otros reconocimientos, como el que nos otorgó la Legislatura cordobesa en el año 2005, o el de el Foro Ecuménico Social», dijo Carranza a EL DIARIO.
Al hablar del proyecto distinguido por el Galicia y la revista agropecuaria, no oculta su entusiasmo. «Nosotros habíamos desarrollado un proyecto capacitando a personas mayores (más de 100 enfermeros) en detección de enfermedades visuales. En esta oportunidad, la capacitación fue destinada a niños, para que ellos, a través del juego, puedan detectar si el abuelo tiene cataratas o medir la agudeza visual de los mayores», explicó.
Invitaron a alumnos de la escuela «El sembrador» de Mina Clavero,  al Centro de Cirugía Ocular y allí, tras ofrecer información básica, le entregaron un kit con una linterna, una letra E con un hilo de tres metros y una cartilla de pruebas, para que los pequeños, jugando, puedan “medir” la capacidad visual de sus familiares mayores.
«Cuando se detectan enfermedades, nosotros ofrecemos asistencia en la clínica», dijo.
Para ello, brindan un servicio médico que tiene tres costos: uno, como cualquier servicio privado para el que pueda pagar;  otro, para el que cuenta con cobertura social, y un tercero, para personas que no tienen recursos. «La atención es la misma. Tratamos de que el esquema de costos de los dos primeros pueda sostener el tercero que es gratuito para el paciente», explicó Carranza.
La Fundación
La Fundación para la Atención Rural Oftalmológica (FARO) fue impulsada por los suegros del médico olivense y un grupo de amigos. Hoy, son ocho personas las que trabajan en la institución solidaria realizando campañas de prevención de ceguera en cuatro departamentos de la provincia de Córdoba. «Cuando empezamos, vivíamos en la capital provincial y quisimos cubrir 12 departamentos. Pero nos dispersábamos mucho. Esto requiere organización, campañas coordinadas y seguimiento de los casos», explicó, señalando que hoy tienen un área de cobertura en los departamentos San Alberto, San Javier y Pocho.
Trabajan fundamentalmente en tareas de prevención, reduciendo así, año a año, el número de intervenciones quirúrgicas necesarias.
Ceguera evitable
La principal causa de ceguera evitable es la enfermedad de cataratas. «Todas las personas mayores de 65 años tienen algún grado de cataratas. Antes, no se diagnosticaba, porque no se vivía tantos años. Ahora, que la gente vive más, se diagnostica y con una pequeña intervención se soluciona», dijo el profesional olivense.
En esa intervención retiran el cristalino y colocan un lente intraocular.
La fundación presidida por Carranza, garantiza a los habitantes sin recursos de esa región, la atención gratuita. Y eso merece un premio.
Historia
El presidente de FARO nació en Oliva. En esa ciudad, hizo sus estudios primarios en la Escuela Belgrano y el secundario, lo cursó con carácter de interno de la Escuela del Trabajo de Villa María. «Tengo mucha gente querida en toda la zona», dijo, al recordar a sus compañeros del secundario.
Luego estudió en Córdoba la carrera de Medicina e hizo la especialidad en oftalmología. Se quedó a vivir en la capital hasta hace unos años atrás, en el que decidió, junto a su familia, elegir Mina Clavero como su lugar en el mundo.
Desde FARO, ejerce su labor solidaria en red con otras organizaciones, como el grupo Amistad del barrio Altamira de Córdoba o el trabajo integrado con la Agencia Internacional de Prevención de Ceguera, por citar algunos ejemplos.
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