“Quería vivir y le dimos todas las posibilidades”, dijeron en el Pasteur

Una fuerte dosis de humanismo hizo posible que la criatura naciera, sobreviviera y que, al cabo de cuatro meses, se vaya a casa con un peso de 2,275 kilogramos

El doctor Víctor Ragusa, en una foto proporcionada por el área de Prensa del Hospital
El doctor Víctor Ragusa, en una foto proporcionada por el área de Prensa del Hospital

Bastian nació el 8 de julio último con tan sólo 24 semanas de gestación, cuando pesaba nada más que 340 gramos. Un problema de salud de su madre obligaba a los médicos que la recibieron a tomar una decisión, porque la vida de los dos estaba en peligro.

Existe bibliografía que aborda la temática. Hay, inclusive, protocolos que señalan pasos a seguir en situaciones similares. Afortunadamente, con la ciencia conviven factores humanos, percepciones que dicta el corazón y altas cuotas de profesionalismo que, reunidas, tienen un cierto margen como para elegir, por ejemplo, la esperanza… la vida.

A sus exactos 139 días de existencia, el pequeño, el diminuto Bastian los vivió en el Hospital Regional Pasteur, a donde llegaron sus padres por sugerencia de los médicos del Hospital de Bell Ville (la mamá es oriunda de San Marcos y el papá de Leones).

“Nunca vi ni supe de un caso así…”

“Nunca vi ni supe de un caso así. Diría que este caso es único, al menos en la provincia de Córdoba… Era muy prematuro, generalmente no son viables… Pero en este caso tenía muy buena vitalidad; quería vivir y le dimos todas las posibilidades”, dijo ayer el doctor Víctor Ragusa, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Pasteur a un periodista de EL DIARIO.

Ragusa explicó en la tarde de ayer que se estaba a la espera de “una mochila de oxígeno que tendrá que usar un tiempo más, hasta que sus pulmones cobren fuerza, ya que hay que pensar que ha estado todo este tiempo ayudado por un respirador”.

“Le enseñarán a la mamá a usarlo y se irán a casa, para regresar periódicamente a control, al menos en los primeros tiempos. Está sanito, pero hay que hacer un seguimiento especial”, añadió el facultativo. Sobre el particular, el papá de Bastian, Alejandro, dijo ayer a Radio Regional que la familia se quedará al menos durante un mes en esta ciudad, “para estar cerca del Hospital y cumplir con todos los pasos, porque de momento es débil y no queremos que le agarre ningún mal”.

Bastian en brazos de su papá Alejandro, en una foto enviada por este último a VillaMaríaVivo!
Bastian en brazos de su papá Alejandro, en una foto enviada por este último a VillaMaríaVivo!

Un equipo

El jefe de Neonatología del Pasteur sostuvo que ésta auténtica proeza “fue posible porque existió todo un equipo que trabajó como tal, integrado por médicos, enfermeros, fisioterapeutas, quinesiólogos, asistente social…”.

“Contamos, además, con toda la aparatología; pero fundamentalmente con un compromiso profesional encomiable, porque no hubiera sido efectivo el trabajo de uno, si no lo era el trabajo del otro”, añadió el doctor Ragusa.

A ese equipo fue dirigido precisamente el agradecimiento del papá, Alejandro, en sus declaraciones a la citada emisora local y al portal VillaMaríaVivo!: “Me gustaría destacar a todos los médicos y enfermeras, porque con su gran profesionalismo y su ayuda él pudo salir adelante, a pesar de las complicaciones de los primeros momentos”, dijo. S. V.

 

Unicef pone especial atención en el tema: Un decálogo de derechos del prematuro

Desde 2010, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) viene implementando cada año la campaña “Semana del prematuro”, que en la Argentina cuenta con activa participación de maternidades de todo el país, familias de niños y niñas que nacieron antes de tiempo, sociedades científicas, ministerios de salud provinciales y el Ministerio de Salud de la Nación.

La iniciativa, que se lleva adelante precisamente en este mes de noviembre, no sólo pretende crear conciencia sobre los derechos de los niños y niñas que nacen prematuramente, sino también movilizar a los miembros de los equipos de salud, y de la sociedad en general, para garantizar su protección y cumplimiento efectivo.

Fue en 2010 cuando se identificaron y definieron esos derechos esenciales (el que lleva el número 2 parece haber sido especialmente atendido en el Pasteur en el caso de Bastian):

1- La prematurez se puede prevenir en muchos casos, por medio del control del embarazo al que tienen derecho todas las mujeres.

2- Los recién nacidos prematuros tienen derecho a nacer y a ser atendidos en lugares adecuados.

3- El prematuro tiene derecho a recibir atención adecuada a sus necesidades, considerando sus semanas de gestación, su peso al nacer y sus características individuales. Cada paso en su tratamiento debe ser dado con visión de futuro.

4- El prematuro tiene derecho a recibir cuidados de enfermería de alta calidad, orientados a proteger su desarrollo y centrados en la familia.

5- Los bebés nacidos de parto prematuro tienen derecho a ser alimentados con leche materna.

6- Todo prematuro tiene derecho a la prevención de la ceguera por retinopatía del prematuro.

7- Un niño que fue recién nacido prematuro de alto riesgo debe acceder cuando sale del hospital a programas especiales de seguimiento.

8- La familia de un recién nacido prematuro tiene pleno derecho a la información y a la participación en la toma de decisiones sobre su salud a lo largo de su atención neonatal y pediátrica.

9- El recién nacido prematuro tiene derecho a ser acompañado por su familia todo el tiempo.

10- Las personas que nacen de parto prematuro tienen el mismo derecho a la integración social que las que nacen a término.

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