Se fugó un preso y fue detenido al rato

El detenido burló la custodia dentro del Palacio Municipal y ganó la calle a toda velocidad

Los guardias salieron a los tiros tras el fugitivo y tuvo que intervenir un patrullero de la Policía para detener finalmente al evadido

El detenido burló la custodia dentro del Palacio Municipal y ganó la calle a toda velocidad
El detenido burló la custodia dentro del Palacio Municipal y ganó la calle a toda velocidad

Un episodio digno de una película policial en tono de comedia se registró ayer en la ciudad. Tuvo como protagonista a un preso que cumple condena en la cárcel de barrio Belgrano, a un custodio y a efectivos de la Patrulla Preventiva.

Lo atrapó personal de la Patrulla Preventiva a las pocas cuadras y lo entregó al Servicio Penitenciario.

Los escenarios: el Palacio Municipal y una calle de la Villa.

Todo comenzó cuando, en horas de la mañana, efectivos del Servicio Penitenciario de la Unidad Penitenciaria Nº 5 trasladaron a varios reclusos que cumplen allí su condena hasta la sede del Registro Civil, ubicado en el Palacio Municipal, donde debían realizar trámites de documentación.

El operativo se llevó a cabo ayer, sábado, por razones de seguridad, ya que la Municipalidad no abre sus puertas al vecino corriente.

Cuando los presos se encontraban dentro del municipio, custodiados por los guardias que los habían trasladado, uno logró burlar la vigilancia y se escapó.

A toda velocidad, el recluso ganó la calle logrando poner una considerable distancia con los guardias.

Detrás del reo, también a la carrera, salió uno de los efectivos del Servicio Penitenciario para recapturarlo. Lo llamativo del caso es que el uniformado fue tras el evadido arma en mano y disparando tiros al aire en plena calle, por la que circulaban civiles inocentes que, azorados, presenciaban la escena sin poder creerlo.

No obstante, el guardiacárcel no logró su cometido.

Fue necesario pedir apoyo a la Comisaría de Distrito.

Por fortuna, en esos momentos había un móvil patrullando el sector y los uniformados consiguieron detener al escurridizo en la esquina de Tucumán y San Martín, pleno centro de la ciudad.

Una vez recapturado, el prófugo volvió a ser trasladado y alojado en la penitenciaría.

El episodio, en paso de comedia, tuvo un buen final. Sin embargo, no fue una tragedia sólo porque la fortuna quiso que nadie resultara herido.

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