Siete trabajadores despedidos

Los dirigentes de ATE fueron recibidos por el director del Hospital de Bell Ville, Sergio Arroyo

 Se trata de especialistas, enfermeros y un administrativo. El gremio se declaró en alerta y solicitó audiencia urgente en el Ministerio de Trabajo

Los dirigentes de ATE fueron recibidos por el director del Hospital de Bell Ville, Sergio Arroyo
Los dirigentes de ATE fueron recibidos por el director del Hospital de Bell Ville, Sergio Arroyo

Mientras las autoridades municipales reiteran los reclamos por las condiciones del deteriorado Hospital Regional Antonio Ceballos de Bell Ville, el Gobierno provincial produjo siete despidos en ese nosocomio. Dirigentes de ATE se reunieron con el director por la situación que se repite en distintos centros de salud estatal de la provincia. Repudiaron esta acción de los gobernantes y se declararon en alerta y movilización.

Las autoridades del Gobierno provincial despidieron a siete trabajadores del mencionado Hospital de Bell Ville. Conocida la decisión, una comitiva de dirigentes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se presentó en el centro de salud, donde fueron recibidos por el director Sergio Arroyo.

Arnaldo Molina, de ATE, confirmó a un cronista de EL DIARIO que se trata de “siete trabajadores de las áreas de Traumatología, Ginecología, Enfermería (cuatro) y Administración, todos de entre tres y seis años de antigüedad”, dando por tierra la justificación de fin de contratos.

“Nos presentamos con el directivo para conocer los motivos, porque hace poco que asumió (Arroyo) y todavía no terminó de hablar con todos los servicios para mejorar y ya le cayeron seis despidos”, narró Molina.

La posición del gremio fue evitar el conflicto y acercar a las partes para tener la posibilidad de revertir la situación, según deslizaron los dirigentes. Es más, Molina indicó que el lunes (esta misma semana) mantuvieron una reunión con el ministro de Salud de la Provincia, Francisco Fortuna, “donde aseguró que no habría bajas de personal…”.

 

Ante los trascendidos de una auditoría a cargo de la cartera sanitaria, precisamente desde la Dirección de Hospitales del Interior, a cargo de Carlos Negro, el sindicalista afirmó: “Repudiamos esta acción del Gobierno provincial y nos declaramos en alerta y movilización en todos los centros de salud”.

Molina advirtió que esta situación se replica en todo el territorio cordobés y, de hecho, esta semana hubo asambleas en el Hospital Louis Pasteur de Villa María por el mismo motivo.

El dirigente confió que la semana que viene se concretaría una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia para conocer de qué se trata y dejar plasmada la situación ante los funcionarios. Frente a las representaciones de otros gremios como el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) y la gremial médica, Molina aseguró que “ATE defiende a todos, profesionales o no. A todos por igual”.

 

Por otra parte, el gremialista coincidió con las denuncias de autoridades municipales sobre el estado de deterioro del Hospital de Bell Ville: “Se cae a pedazos, faltan recursos humanos, aparatología y servicios. Lo venimos repitiendo hace tiempo”.

 

«El Hospital languidece»

El intendente de Bell Ville, Carlos Briner, manifestó que “el Hospital languidece. Los despidos se suman a un estado de abandono y deterioro de hace años. Un reclamo que sostiene la comunidad y que las autoridades elegidas por el pueblo debemos plantear a los gobernantes provinciales, porque son ellos los responsables de dar respuestas”.

“Les molesta que lo diga y lamento que les moleste, pero lo vamos a seguir diciendo porque lo demanda la ciudadanía. No están entendiendo por dónde pasa el problema. Este Hospital, ungido por Unicef como ‘Amigo de la Madre y el Niño’ hace años, va perdiendo lo que lo sostuvo y no paró de caer. Se sucedieron una docena de directores…”, planteó.

Briner preguntó además si “Bell Ville, cabecera del Departamento Unión, y Marcos Juárez (distante menos de 60 kilómetros en dirección a Rosario por ruta nacional 9) ¿no dan para un nuevo hospital? De 26 localidades en el departamento, la mayoría cerró sus clínicas privadas y deben arreglárselas con los dispensarios. El modelo de salud de este Gobierno está agotado. van para los 20 años de gestión y no están dando respuestas”.

Además de los recursos recortados que demandan, Briner se quejó porque desde el municipio están “afrontando la entrega de medicamentos que dejaron de hacer desde el Hospital. No están cumpliendo más ni siquiera con los medicamentos”.

 

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