Tienen vida interior

A propósito del Día de Animal que pasó, María Teresa Magi nos acercó un artículo que invita a la reflexión, en tiempos donde la inteligencia animal es investigada a fondo

Las últimas investigaciones sobre inteligencia animal están dando resultados hasta hace poco tiempo inimaginables, ya que se oponen a la milenaria idea que ésta es poco más que mecanismos, idea que es una de las responsables de los  genocidios que históricamente se han cometido y se siguen cometiendo contra ellos.

Peter Wohlleben, en cuyo libro “The inner life of animals” (La vida interior de los animales) se encuentran las ideas acá expresadas, es un estudioso de la vida en los bosques de la región del Rhin, en Alemania, donde reside. El se pregunta: “¿Hay solamente una manera, la humana, de experimentar intensamente, y tal vez conscientemente, los sentimientos?”.

En 2012 varios líderes del campo de la Neurociencia publicaron “La Declaración de Cambridge sobre la Conciencia”, en la que aseguran que “los procesos físicos asociados con la conciencia en los humanos se pueden encontrar también en muchas otras criaturas, incluyendo insectos y moluscos”.

Según estudios serios, el neocortex, parte de la estructura cerebral que poseen solo los mamíferos y que está más desarrollado en los seres humanos y los simios, no es el único órgano que produce emoción e intención. ¿Seremos nosotros capaces de responder a la ciencia desarrollando un nuevo sentido de empatía y responsabilidad?

Un ejemplo  de lo que se afirma como conclusión acerca de la inteligencia demostrada por los animales es la angustia que muestran los ratones cuando ven sufrir a otro, especialmente si  lo conocen. Otro ejemplo pertinente lo constituyen los cuervos, que cuando ven a una persona observándolos simulan enterrar el grano de maíz que llevan en su pico en un lugar para luego llevar su tesoro a otro.

Estos descubrimientos científicos sobre la inteligencia y los sentimientos de los animales nos proponen problemas de conciencia que ya nos habían comenzado a preocupar a muchos.

Teniendo  todo esto en consideración, ¿no será hora de prestar más atención a las necesidades de nuestros animales, tanto los de compañía como los de granja y los salvajes? ¿No será ya oportuno que aquellos  que tienen el poder de hacerlo se actualicen sobre lo que está pasando en el mundo científico en torno a este tema y tomen medidas serias para mejorar las condiciones de vida en que viven y se trasladan los animales? ¿No será  conveniente que los organismos competentes consideren la posibilidad que los planes de estudio vigentes agreguen contenidos que incluyan estos últimos desarrollos científicos atenientes a ellos? ¿No será que se deben dejar de lado dilaciones e indiferencia y las leyes que los protegen deben actualizarse y, sobre todo, hacerse cumplir y  que sus violaciones se castiguen con todo rigor?

El 30 de abril, día dedicado a ellos, nos ofrece una ocasión inmejorable de reflexionar sobre estas cuestiones, pero no para quedarnos en la mera reflexión, sino para que ésta nos sirva como base para la acción.

 

Adaptado y traducido por Mgter. María Teresa Magi de un artículo del diario The Guardian sobre el libro “The inner life of animals”, de Peter Wholleben – 20/09/2017.

Print Friendly, PDF & Email