Trasplantaron una sección de hueso de la rodilla a una joven

Al fondo, el ingeniero informando los parámetros para que los traumatólogos tallen el hueso
Al fondo, el ingeniero informando los parámetros para que los traumatólogos tallen el hueso

Una novedosa cirugía se realizó ayer por la mañana en la Clínica Marañón. Una mujer de 30 años recibió el trasplante de una porción de tibia cadavérica, que le permitirá en unas semanas caminar sin dificultad.

La paciente, oriunda de Río Gallegos, recibió el pedazo de hueso tallado milimétricamente para adaptarlo a su cuerpo, con la ayuda de un sofisticado programa de computación.

El Servicio de Traumatología de Clínica Marañón introdujo en la pierna izquierda de la paciente una sección de hueso, cartílago y menisco, en una intervención que insumió unas tres horas al equipo compuesto por Diego Rosso, Leopoldo Ballarino y Leonardo Bruno.

La operación fue asistida por el ingeniero biomédico Facundo Pedemonte, de la empresa cordobesa Raomed, especializada en trasplantes de huesos.

En el día de ayer, el trasplante osteoarticular cadavérico se practicó en una persona que a consecuencia de un accidente, quedó con una deformidad secuelar postraumática de rodilla. Al momento de la operación, la paciente había sufrido el desgaste del cartílago y rozaba hueso contra hueso, lo que impedía la locomoción.

Para desarrollar este procedimiento la logística incluyó la utilización en el planeamiento preoperatorio de un sistema computarizado, impresora 3D para el diseño y tallado de la pieza a trasplantar y un sistema de navegación intraoperatoria.

Cabe destacar que este procedimiento es uno de los primeros casos que se realiza en la provincia y uno de los pocos en el país, en donde parte de la tecnología a utilizar pertenece a Clínica Marañón y parte es extranjera, de origen belga.

La mujer santacruceña recurrió en consulta a los profesionales de la Marañón, luego de que en su provincia sólo se le aconsejara el método clásico, que implica grandes cortes de hueso y posterior colocación de prótesis, que, sin embargo, deben ser sustituidas con el tiempo y en cada reemplazo se extrae más tejido óseo. En cambio, el trasplante introduce un elemento biológico que se integra al hueso y que permite caminar por 15 o más años, luego de lo cual se puede colocar la primera prótesis. Tratándose de una persona joven, como la mencionada, el trasplante permite extender el período antes de colocar un elemento artificial.

Esquema de la intervención: en color verde, el trozo de hueso incorporado a la rodilla izquierda de la mujer patagónica
Esquema de la intervención: en color verde, el trozo de hueso incorporado a la rodilla izquierda de la mujer patagónica

Los traumatólogos se capacitaron antes de aplicar la nueva tecnología e incluso días antes simularon un tallado sobre una pieza plástica de idéntica forma, cuyas dimensiones fueron tomadas con precisión de una décima de milímetro, de una serie de tomografías, resonancias magnéticas y radiografías digitales.

Ayer, Rosso y sus compañeros dieron forma definitiva al hueso con los parámetros que les fue informando el ingeniero. El trozo de tibia fue obtenido de un banco de huesos de Rosario, que los conserva durante años a muy baja temperatura. Incluso, el citado banco informa de manera virtual las dimensiones de los huesos posibles que posee, para que los profesionales encarguen a la distancia el más apropiado.

El tallado no es realizado en forma automática, sino por los traumatólogos, ya que se procura evitar el riesgo de que la sierra, que gira a 60 mil revoluciones por minuto, corte algún conducto sanguíneo.

Según informó Pedemonte a EL DIARIO, “este procedimiento es más barato que el clásico” y “se puede concretar en una semana o menos, desde que se contacta a nuestra empresa”.

Como dato adicional, el ingeniero explicó que “nos conviene que la paciente comience a caminar cuanto antes, ya que esa actividad permite que se integre más rápido un hueso con el otro”.

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