Tres mitos sobre las desventajas de la cirugía plástica en verano

No es cierto que la hinchazón de la zona operada puede extenderse por más tiempo en verano

Abogados y docentes, al tope de la lista de pacientes que eligen esta estación para realizarse una cirugía. El cambio en la estacionalidad. Cuántos días de vacaciones debo “perder”

Escribe: Dr. Roberto Martínez Rinaldi – MP 20.951 – ME 8.237

ESPECIALISTA EN CIRUGÍA PLASTICA, ESTETICA Y RECONSTRUCTIVA

No es cierto que la hinchazón de la zona operada puede extenderse por más tiempo en verano
No es cierto que la hinchazón de la zona operada puede extenderse por más tiempo en verano

Existe hace muchos años un mito en torno a las supuestas “desventajas” o “complicaciones” de someterse a una cirugía estética en verano. Es común escuchar hablar de las marcas permanentes que podrían quedar en el cuerpo por operarse en épocas de calor o de resultados finales indeseados.

Sin embargo, desde el punto de vista médico esto es errado. Las posibles “complicaciones”, en cambio, no tienen nada que ver con los resultados que se obtendrán, sino con aquellas actividades que el paciente deberá sacrificar por unos días, justo en ese momento del año en el que dispone de mayor tiempo libre para disfrutar.

Entonces, si bien no existe ningún tipo de riesgo en torno a los resultados estéticos que se obtendrán, consideramos importante conocer algunos aspectos en cuanto a la recuperación de la cirugía que sí pueden cobrar relevancia, de manera tal de determinar cuál es el mejor momento del año para realizarla.

Debemos saber, sin embargo, que lo que para algunos es una desventaja -restringir ciertas actividades en el único momento libre del año-, para otros se convierte en una ventaja -mayor tiempo para una buena recuperación- y es por ello que siempre decimos que el momento ideal del año para operarse es relativo a cada persona.

 

Abogados y docentes, al quirófano en verano

En relación al punto anterior, el verano puede ser para algunos el momento ideal para la recuperación en el marco de un período relativamente tranquilo y para otros puede ser la única opción en el año. Tal es el caso de los abogados y docentes, pacientes muy habituales en esta estación del año, quienes eligen las vacaciones de verano para pasar por el quirófano sin que se vean alteradas sus actividades habituales. Esto tiene que ver con la feria judicial y con el receso escolar, aunque, en el caso de los abogados, el período ideal para la cirugía se extiende en general hasta marzo, que es cuando comienza el trabajo más fuerte. De hecho, la mayoría de las pacientes que atendemos durante el año y que trabajan en esos dos rubros, suelen pactar con mucha anticipación su cirugía directamente para el verano, cuando dispondrán de un mayor y mejor tiempo de recuperación.

Pero, en paralelo a estas actividades concretas, es correcto decir que la estacionalidad se está perdiendo año a año. Esto tiene mucho que ver con el mayor acceso a la información y con los mitos que se han ido derribando a lo largo de los años.

Entonces, la cirugía plástica en verano está creciendo de la mano de dos factores principales:

1) La caída de ciertos mitos referentes a la incidencia del clima en los resultados;

2) La no disponibilidad de mucho tiempo a lo largo del año y la elección de realizar la cirugía en verano, cuando el movimiento laboral cae en la mayoría de los rubros.

A la par de esto existen profesiones como las antes mencionadas que están condicionadas a pasar por el quirófano necesariamente durante el período vacacional.

 

Tres mitos

Como decíamos anteriormente, existen algunos mitos en cuanto a la estacionalidad de las cirugías plásticas. Aquí algunos de ellos:

Mito 1: la liposucción está contraindicada en verano porque el cuerpo está hinchado por el calor y esto repercutirá en los resultados.

Este es uno de los mitos más habituales. El paciente debe saber que el resultado, en realidad, será exactamente el mismo que si se opera en invierno. El elemento que sí gana relevancia es el de las restricciones, ya que cualquier cirugía nos demandará un reposo mínimo y la imposibilidad de tomar sol por algún tiempo, algo habitual entre los jóvenes. Una liposucción, por ejemplo, puede demandar -según el caso- de un mes a un mes y medio sin exposición directa al sol (tomar sol), aunque sin impedimentos para estar al aire libre. Por otro lado, el paciente debe usar una faja y eso puede ser molesto en épocas de calor.

Mito 2: la hinchazón de la zona operada puede extenderse por más tiempo en verano.

Este es otro mito. Lo cierto es que si el paciente respeta los tiempos del postoperatorio, la recuperación es exactamente la misma que en invierno. En cambio, si a la primera semana sale demasiado, se expone abiertamente al sol y frecuenta ambientes de mucho calor, por supuesto que la inflamación tardará más tiempo en desaparecer. Pero si el paciente se cuida, está en su casa con aire acondicionado, la recuperación será la esperada.

Mito 3: si me opero en verano, me quedará la piel manchada.

Este es un mito a medias. Hay en esto algo de cierto y algo de mentira, pero esto no tiene que ver con la cirugía en sí, sino con la responsabilidad de cada paciente. Luego del procedimiento, pueden surgir moretones en el cuerpo por estar inflamada la zona. Si en ese momento la persona se expone abiertamente al sol (que no es lo mismo que estar al aire libre), esas manchas pueden llegar a quedar en forma permanente. Pero lo mismo ocurriría si se produce exposición al sol en pleno invierno, no respetando los tiempos mínimos recomendados. En otras palabras, esto no tiene que ver con el verano, ni con el calor, sino con el sol.

 

¿Cuántos días del verano debo “perder”?

En cualquier caso, se trate del verano o del invierno, se debe guardar un cierto reposo relativo. Hay que entender que el paciente no se está recuperando de una enfermedad, sino que su organismo está sano, pero igualmente hay un reposo moderado mínimo, tras lo cual se irán incorporando actividades paulatinamente.

Después de una semana de reposo moderado se puede estar tranquilamente al aire libre, pero no exponerse al sol por 20 a 30 días; incluso puede ser más en algunos casos. El tiempo dependerá del tipo de cirugía y de la evolución de cada paciente. Por ejemplo, en el caso de una cirugía de nariz, a las 48 a 72 horas se puede estar haciendo una actividad de oficina, un trabajo normal y tranquilo. En cambio, ni para esta ni para cualquier otra cirugía se podrá realizar actividad física por lo menos por 30 días.

En cuanto a la exposición al sol, depende de la zona que se ha intervenido. Volviendo a la nariz, en este caso a los 15 días de extraído el yeso la persona ya puede meterse a la pileta, pero también debe tener cuidados con el sol. En el caso de las prótesis mamarias, la exposición solar puede darse entre los 15 y los 20 días. La liposucción, en tanto, debe esperar un poco más, porque la zona intervenida es más amplia.

 

Menos estacionalidad

Es correcto afirmar que cada vez más personas se realizan cirugías plásticas en verano, como afirmamos anteriormente. Esto tiene que ver con que la gente ya no se fija tanto en la época del año, sino en sus tiempos propios, en sus tiempos laborales. Y, en ese marco, muchas veces el verano es el momento de mayor tranquilidad para afrontar la cirugía y la posterior recuperación, sin la presión de volver rápido al trabajo en los casos de pacientes que no trabajan en relación de dependencia.

También debemos decir que los pacientes que se operan en verano suelen ser mayores que los que se operan el resto del año. Esto tiene que ver con la menor importancia que el adulto le da al no poder usar la pileta ni tomar sol por unos días y otras variables de tipo laboral. Los jóvenes preferirán en general otros momentos del año.

Existe otro factor que ha posicionada al verano como alternativa y tiene que ver con que justamente a fin de año es cuando nos volvemos a poner la malla y nos encontramos con un aspecto indeseado. Y, ante la imposibilidad de esperar demasiado, las pacientes llegan hacia diciembre al consultorio buscando una “solución urgente”. Muchos, entonces, se van en enero de vacaciones, disfrutan de ese mes, y en febrero o marzo entran a cirugía para comenzar ya el año renovadas y que el verano siguiente no los sorprenda.

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