«Una ciudad ordenada crece de la mano del sanitarismo»

“Sé la convicción que cada uno de ellos tiene en pos del servicio”, aseguró Costa al referirse a sus compañeros de la Cooperativa de Agua 15 de Mayo

Día del Trabajador Sanitarista – Cooperativa de Agua 15 de Mayo

Jorge Costa, presidente de la prestataria del servicio en Villa María, destacó la labor realizada por la entidad y habló de la necesidad de continuar trabajando para acompañar el crecimiento de la ciudad

Como cada año, desde 1947, se celebra hoy en nuestro país el Día del Trabajador Sanitarista, recordando el primer servicio sanitario en todo el país que comenzara a brindarse el 15 de mayo de 1874.

En Villa María dicho trabajo es llevado a cabo, desde 1992, por la Cooperativa de Agua 15 de Mayo y su presidente, Jorge Costa, habló con EL DIARIO sobre la importancia de la tarea realizada por la entidad y sobre los objetivos a corto plazo que la misma tiene trazados.

En primer lugar, el entrevistado sostuvo: “Este año la celebración de nuestro día nos encuentra en un momento muy especial, porque estamos bregando por la continuidad de nuestro trabajo”.

“Entendemos que ejercer la profesión del sanitarista, como operadores de la salubridad, más que un trabajo es una vocación. A esto no lo venimos haciendo desde el inicio de la Cooperativa 15 de Mayo, en 1992, sino que es una herencia que tenemos desde los inicios de obras sanitarias en Villa María, es decir que nos estamos remontando a 1930, donde nuestros antecesores forzaron las bases del sanitarismo”, recordó.

Fue por ello que Costa destacó: “Estamos orgullosos de lo que hemos logrado en Villa María, acompañando su crecimiento, a tal punto de que es una de las pocas ciudades, por no decir la única, que cuenta con el servicio de agua y cloacas para toda su población”.

“Hoy estamos trabajando en un proyecto para que cada vivienda tenga su propia conexión”, adelantó al ser consultado por nuevos proyectos.

Al mismo tiempo, el directivo reconoció que “además, como siempre hacemos, estamos planificando el futuro del servicio en la ciudad en función a su crecimiento. Una ciudad puede crecer en muchos sentidos, pero una ciudad ordenada crece de la mano del sanitarismo. A eso nos hemos dedicado siempre y hacia eso seguimos apuntando”.

“Sabemos que las comparaciones pueden ser odiosas, pero vemos a nuestro alrededor ciudades cercanas que están lejos de tener un servicio como el brindado por nosotros”, aseguró y en base a ello opinó también: “Por supuesto que ese es nuestro punto de vista, pero se fundamenta por la opinión que tenemos como ciudadanos de Villa María, que vivimos aquí, que queremos a nuestra ciudad y que notamos la calidad del servicio”.

En otro orden, Costa señaló: “Si tenemos que hacer una autocrítica de nuestra labor, fue en el orden comunicacional durante los comienzos de nuestra historia”.

“Pensábamos que no era necesario hacer una propaganda explícita de lo  que hacíamos, pensábamos que estaba sobreentendida la benevolencia de nuestro servicio. Tenemos que darnos cuenta en qué hemos fallado, pero ahora lo estamos corrigiendo”, amplió y finalizó diciendo, con marcada confianza, que “la población será quien decida nuestro futuro, pero estamos seguros de que la ciudadanía de Villa María, con la madurez que tiene, nos va a apoyar para lograr nuestro cometido”.

 

A la familia sanitarista

En otro parte de la entrevista, Costa saludó a todos sus compañeros trabajadores de la 15 de Mayo diciéndoles: “Quiero enviarles un gran abrazo a todos los trabajadores de nuestra Cooperativa, porque sé la convicción que cada uno de ellos tiene en pos del servicio”.

“No solamente bregamos para que nuestro servicio sea un bien para la comunidad, sino que lo hacemos para que nuestra familia sanitarista siga unida como lo fue desde sus comienzos hasta la actualidad”, remarcó.

 

Un poco de historia

Haciendo un repaso histórico, vale recordar que fue precisamente el 15 de mayo de 1874 cuando comenzaron las obras para la construcción de la Planta Potabilizadora de Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires.

Por ese entonces, transcurrida la mortífera epidemia de fiebre amarilla de 1871 y en ese marco se constituyó la Comisión de Aguas Corrientes. Luego, en 1873, se iniciaron activamente los trabajos trazados en el marco del “Plan Bateman”, los cuales, en definitiva, servirían a una población de 400 mil habitantes bonaerenses, incluyendo el alejamiento de las aguas servidas por medio de una red de pluviocloacales.

Siempre en esa línea, no se puede pasar por alto la firme determinación y pujanza de las autoridades de entonces ante la muerte de 14 mil personas por la epidemia. En ese marco, el plan trazado fue salir de inmediato con un cronograma de saneamiento integral, convocándose al por entonces ingeniero inglés Juan Federico Bateman (de ahí la denominación del emprendimiento).

Luego de los primeros trabajos en 1874, un intento de privatización fracasó ante la crisis político-económica argentina en 1891 por lo que los servicios volvieron a manos de la Comisión Nacional de Obras de Salubridad de la Capital, a cargo del ingeniero Guillermo Villanueva. Fue éste quien impulsó el progreso de la institución sanitaria en forma incesante, fijando los grandes lineamientos de su organización técnica y administrativa.

Vale dar cuenta que la celebración de esta fecha a nivel nacional tiene origen en 1947. Fue allí cuando comenzó a recordarse el primer servicio sanitario en todo el país que comenzara a brindarse el 15 de mayo de 1874, por intermedio de un decreto firmado durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón. El mismo fue reafirmado por el Ministerio de Trabajo de la Nación en junio de 1975.

 

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