Una conmovedora despedida

Muchas de las personas que aguardaron el cortejo en la Municipalidad rompieron en llanto

Las lágrimas de algunas de las personas al paso del cortejo fueron una muestra del recuerdo que dejó el exintendente en vecinos de su ciudad. La Municipalidad fue de todos y no de un partido, como debe ser

Muchas de las personas que aguardaron el cortejo en la Municipalidad rompieron en llanto
Muchas de las personas que aguardaron el cortejo en la Municipalidad rompieron en llanto

El intendente Natalio Graglia esperó en la vereda del municipio, como un ciudadano más entre tantos vecinos, el paso del cortejo que trasladó el féretro con los restos de Carlos Zanotti hasta su última morada, en el cementerio San José. Allí se presentó y colocó una ofrenda floral en el coche fúnebre y expresó sus condolencias a los familiares del exmandatario fallecido, ambas cosas en nombre del pueblo de Villa Nueva.

Atrás quedaba un velatorio por el que también habían desfilado cientos de personas entre amistades, correligionarios y ocasionales adversarios de quien fue tres veces intendente de Villa Nueva y también diputado y senador en la provincia, cuando la Legislatura era bicameral.

 

Bandera roja y blanca

La esquina de Paviotti, frente al colegio Manuel Belgrano, había sido embanderada de rojo y blanco por la Juventud Radical. Adentro había coronas enviadas por Ramón Mestre, intendente de Córdoba; del grupo cooperativo Gesta, que lidera Miguel Olaviaga, y del secretario de Legal y Técnica de los gobiernos que encabezaron Néstor y Cristina Kirchner, Carlos Zannini, un villanovense que jamás olvidó el gesto de Zanotti de “arrancarlo” de las garras de la dictadura, luego que fuera detenido en Córdoba capital cuando era un joven estudiante de Abogacía y militante de otra fuerza política, definidamente de izquierda. Esas eran solamente algunas de las ofrendas, que colmaban una sala contigua.

La gente salió a la calle a despedir al exintendente
La gente salió a la calle a despedir al exintendente

Muchísimos otros, como Francisco Bordini, por citar un ejemplo, se acercaron desde la amistad más allá de las banderías políticas, la misma que cultivaba Zanotti, como explicaba la crónica de ayer de EL DIARIO.

Fueron los del club para el cual jugó, el mismo que presidió: Alem. Y llegaron vecinos os de Los Olmos, de La Floresta, del Parque… según pudo observar el cronista. Estaban, por supuesto, los correligionarios como Luis Caronni, Carlos Gagliano, Luis Tagni… Las amistades de la familia, de su esposa “Chochi”, de sus hijos Gustavo, Belkis y Braulio, de sus nietos…

El frío apretaba afuera, pero en las calles había mucha gente, que se detuvo un momento en silencio. Al cortejo a la Municipalidad, hubo quienes aplaudieron, otros no pudieron contener las lágrimas… Cada uno tenía su motivo para sentir algo adentro que debía expresar en ese momento; el momento de decir “adiós” a uno como ellos, que vivió para los suyos y para su pueblo.

 

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