Uruguay, siempre un aliado

P26-F1De acuerdo a los antecedentes, en los años en que entraban asados uruguayos al mercado argentino, sólo lo hacían a Entre Ríos, Misiones y Corrientes y nunca llegaban al Gran Buenos Aires.

La posibilidad de colocar carne bovina uruguaya y ganado en pie en el mercado argentino comienza a cobrar fuerza, alimentada por las declaraciones de algunos gremialistas, empresarios y autoridades argentinas.

En las últimas horas el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, sostuvo que el Gobierno comenzará a importar carne vacuna si la producción ganadera local no está en condiciones de abastecer el mercado para que bajen los precios.

Sin embargo, más allá de los anuncios políticos, la realidad parece ser otra porque “si Uruguay consigue entrar asados vacunos a la Argentina -como lo hizo hace varios años en momentos coyunturales- esos negocios no serán importantes en términos macroeconómicos”, dijo el consultor argentino Ignacio Iriarte en declaraciones al diario El País.

Según los antecedentes, en los años en que entraban asados uruguayos al mercado argentino, sólo lo hacían a Entre Ríos, Misiones y Corrientes y nunca llegaban al Gran Buenos Aires, que está acostumbrado a consumir una calidad superior y cortes procedentes de animales de menos de un año, engordados a corral.

Iriarte recordó que los ingresos de asados uruguayos al mercado argentino “no superaban las 100 toneladas mensuales” cuando los precios lo permitían y ya hace “tres años que no entra nada de asados uruguayos. Si la exportación se vuelve a dar no será relevante”, admitió el consultor.

Por otro lado, los asados que van por camión no es un producto que se pueda trasladar mucho y desde la visión de Iriarte “si el asado uruguayo entrara al gran Buenos Aires sería castigado en el precio y muy difícil de vender”. Es que, según explicó, “el mercado de Buenos Aires es de carne chica, de grasa blanca, de costilla chica, es muy delicado y difícil”.

Los negocios eran factibles antes de que Argentina devaluara y según algunas consultas efectuadas a frigoríficos uruguayos hoy los precios no dan para hacer negocios con Argentina, donde además de la devaluación hay costos de flete que son altos, adelantos de IVA y otras obligaciones que complican las ventas. Si los números no cierran el negocio se termina rápido.

Iriarte fue muy claro en que “es muy difícil que Uruguay vaya a regular el mercado argentino con sus asados, que es gigantesco. El consumo es de 2.500.000 toneladas de carne”, advierte el consultor.

Pero si hoy resulta difícil colocar asados en Argentina, más se complica la posibilidad de llegar con terneras en pie para reforzar el menguado stock de la ganadería argentina.

“En Argentina hoy el ganado está en U$S 3,60 por kilo en gancho y en Uruguay está cercano a U$S 3,20 por kilo (el novillo gordo), pero hay muchos gastos para exportar”, destacó el consultor argentino. “El precio de la hacienda en Argentina está firme y si el dólar retrocede, aumenta el precio de la hacienda y crece la brecha en Uruguay”, explicó Iriarte.

Pero más allá de los precios, lo que complicaría más la posibilidad de enviar ganado en pie hacia Argentina es que el servicio sanitario de ese país (Senasa) pidió a Uruguay “tratamiento espejo” y en algún momento muy especial, si los precios, los gastos y el mercado lo permiten, los productores argentinos también buscan la posibilidad de colocar ganado en los frigoríficos uruguayos.

Según información recabada en la mayoría de los mercados, Uruguay tiene incluido en sus protocolos una cláusula estableciendo que los bovinos que salen en pie a mercados tan exigentes como China, Turquía, Emiratos Arabes y muchos otros, son nacidos y criados en el país, por lo que, el hipotético ingreso de ganado argentino -o de otra procedencia- en momentos coyunturales, podría provocar la pérdida de mercados para la exportación en pie de ganado uruguayo.

Iriarte aseguró también que hoy la ganadería argentina está con una camada de terneros muy alta y probablemente se acerque a 13.900.000 destetes a marzo o abril de 2016. Se está pensando que la ganadería argentina tiene hoy en el campo para destetar unos 700.000 terneros más que el año pasado.

 

Print Friendly, PDF & Email