Un guardavidas rescató del río a un hombre y a su hija

“Pirilo” Rossi advirtió sobre la presencia de pozos en el “piso” del río que los bañistas no ven, pero son peligrosos. Ellos advierten cuando hay chicos o adultos en peligro, pero pocos responden al silbato de alerta

Antonio Rossi lleva 46 años trabajando como bañero. En lo que va de la temporada, ya rescató a 12 personas. El viernes salvó a un hombre que junto a su hija no podían salir del cauce del río

“Pirilo” Rossi advirtió sobre la presencia de pozos en el “piso” del río que los bañistas no ven, pero son  peligrosos. Ellos advierten cuando hay chicos o adultos en peligro, pero pocos responden al silbato de alerta
“Pirilo” Rossi advirtió sobre la presencia de pozos en el “piso” del río que los bañistas no ven, pero son peligrosos. Ellos advierten cuando hay chicos o adultos en peligro, pero pocos responden al silbato de alerta

Todos los días custodian a los que se bañan en el río Ctalamochita, quienes llegan para disfrutar de las tardes de sol y calor en la costanera villanovense, que tiene como principal protagonista al Parque Hipólito Yrigoyen. Uno de los siete guardavidas que prestan servicio allí es Antonio Rossi, más conocido como “Pirilo”. Hace 46 años que trabaja como «bañero» y desde hace 10, su espacio en el verano es el parque de Villa Nueva. En diálogo con EL DIARIO, Antonio cuenta que durante los días que lleva abierta la temporada 2015-2016, él ya ha rescatado a 12 personas, entre chicos y adultos.

Uno de los casos más relevantes fue el que ocurrió el viernes por la tarde, alrededor de las 18.30. «Pirilo» relató el hecho: «Un hombre estaba jugando a la pelota con la hija. Empezó a caminar para ir a buscar la pelota y en una parte el agua comenzó a llegarle al pecho. Cuando se dio cuenta, la nena lo estaba siguiendo por detrás». En ese momento, Antonio comentó que él se percata de la situación, cuando vio «al papá y a la nena abrazados, él no podía salir con ella en brazos, se hundían juntos». Cuando él llegó hasta ellos, el padre le pide que saque a la nena, que tenía aproximadamente 6 años. Luego de dejar a la pequeña en la orilla del lado villanovense, Rossi volvió al cauce del río para buscar al hombre, y de paso, a la pelota de plástico que fue la que ocasionó el hecho.

 

“Muchos no nos hacen caso”

El experimentado guardavida reconoció que a pesar de que ellos avisan y alertan con sus silbatos a los bañistas cuando estos andan por «zonas peligrosas», muchas veces no les hacen caso. Por eso, destacó la importancia de tener en cuenta el alerta de los bañeros, porque son quienes conocen los sectores del río que presentan peligros para quienes se encuentran disfrutando del agua. «A veces podés estar en un lugar bajo, donde no hay peligro, pero te movés 10 metros y ahí hay un pozo del que cuesta salir por cuenta propia», resaltó Antonio.

 

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Gabriel Márquez es otro de los guardavidas que trabaja en la zona del parque de Villa Nueva. El afirmó que «la gente tiene poca precaución» y sobre todo aquellos que llegan desde otras localidades para pasar un día en el río. «Algunos se confían en que el río está bajo», resaltó. En este sentido, comentó que «dejan a criaturas de dos o tres años solas, confiados en que están en una parte baja. Pero los chicos caminan, corren y se van para sectores más hondos». Márquez destacó que «el celular es una distracción» frecuente de los padres. El aparato los hace desviar la mirada del lugar donde los chicos juegan. «No se puede dejar a niños de esa edad solos».

El bañero, que hace cinco años se desempeña como guardavida en el parque, dijo que recién el viernes el cauce del río bajó, pero que «varias semanas estuvo muy crecido». Consultado acerca de si el río se encuentra más caudaloso que lo normal, respecto a otras temporadas, comentó que «ahora está normal», pero reconoció que «hace dos años estaba en un nivel más bajo. Después de las inundaciones, el caudal creció».

Respecto del caso del papá y la hija rescatados por Antonio Rossi, Márquez explicó que el hombre se debatió en un momento entre “volver a buscar a la hija, que lo seguía, o alcanzar la pelota”. Decidido a querer rescatar a las dos, el bañero explicó que “no pudo salir con su hija en brazos” y por eso necesitó la ayuda de Rossi, que los divisó en la desesperante situación.

 

 

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