Acoso sexual en el trabajo, tema central en una audiencia judicial

En noviembre de 2009, hicieron pública la denuncia junto a los dirigentes de la CTA y la abogada Pérez Correa

La denuncia de Ivana Chialvo avanza lentamente en la Justicia de Villa María. El lunes habrá una audiencia para analizar la demanda laboral iniciada por la mujer que era empleada de Tránsito y denunció que sus jefes la acosaban sexualmente prometiéndole la continuidad del contrato

En noviembre de 2009, hicieron pública la denuncia junto a los dirigentes de la CTA y la abogada Pérez Correa
En noviembre de 2009, hicieron pública la denuncia junto a los dirigentes de la CTA y la abogada Pérez Correa

Las denuncias por violencia de género no se circunscriben sólo a la cuestión penal,sino que afectan otros ámbitos de la vida y, en consecuencia, otras áreas de la Justicia.

Concretamente, el lunes en la Cámara del Trabajo, se analizará un caso que fue paradigmático en Villa María. Se trata de la denuncia laboral iniciada por Ivana Chialvo, quien fue agente municipal de Tránsito y en el año 2009 presentó una denuncia por acoso sexual contra sus jefes.

La mujer expresó ante la Justicia que su superior Rubén Quevedo (también dirigente del SUOEM) procuró en varias ocasiones mantener relaciones sexuales con ella, prometiéndole en caso de que accediera, la continuidad del contrato laboral.

Asesorada por por la abogada cordobesa Cecilia Pérez Correa, Chialvo -y otras agentes de Tránsito- presentaron una demanda laboral por “violencia laboral – discriminación”, exigiendo una reparación por daño material emergente, lucro cesante y daño moral.

Desde noviembre de 2009 el expediente pasó por distintas instancias. En el Juzgado de Conciliación Laboral, las partes no llegaron a un acuerdo y por esa razón, fue elevado a la Cámara del Trabajo, donde se dirimirá finalmente la cuestión.

“Los hechos denunciados son de una gravedad inusitada y es claro que tienen que ver tanto con cuestiones de género como laborales. La precarización se da en diferentes aspectos y termina favoreciendo cosas de este tipo donde algunos jerárquicos son empoderados y la mayoría de los empleados sometidos a un clima de violencia, de abuso. Cuando esas situaciones son atravesadas por lo patriarcal y el machismo, se está a la puerta de situaciones de mucha violencia”, dijo Jesús Chirino, actual secretario General de UTEM, quien acompañó a las mujeres a realizar la denuncia.

El dirigente gremial es uno de los citados para la audiencia que se realizará el lunes 19 de septiembre, a las 9, en la Cámara del Trabajo de los Tribunales de Villa María.

“Quienes conformamos la UTEM apoyamos a estas mujeres desde que conocimos los hechos. Nos solidarizamos con ellas y solicitamos que las organizaciones políticas, gremiales y de derechos humanos, se manifiesten apoyando a la Justicia y pidiendo que no se demore más la resolución de este caso. Resulta muy difícil aceptar que pasen tantos años en el trámite de una causa de este tipo”, dijo Chirino, a la par que destacó que “la sociedad avanzó desde aquel tiempo en cuanto a las cuestiones de género, hoy toda la comunidad es más consciente de los abusos cometidos contra las mujeres; pero en ese tiempo, tuvieron que tener mucho valor para salir a hablar públicamente de lo que estaban viviendo”.

Recordó además que “en el municipio -encabezado entonces por Eduardo Accastello- no quisieron recibir a estas mujeres, ahora aún sigue en deuda no sólo por la precarización sino porque se continúa discriminado a las mujeres, por ejemplo, las empleadas facturantes no pueden gozar de toda la licencia por maternidad a la que tienen derecho por ser trabajadoras municipales”.

 

Otras denuncias

Además de la denuncia de Ivana Verónica Chialvo, otras mujeres hicieron presentaciones similares.

Una es Mónica Marcela Quiero, quien hizo una presentación similar, pero acusando de acoso a Fabián “Mojarrita” Carranza, quien por ese entonces era un empleado jerárquico de Tránsito.

Las otras presentaciones las hizo Liliana Arce, Miriam Testera, Paula Monetto y Claudia Gandioni.

Cabe señalar que las demandas no son solamente contra los supuestos acosadores, sino que también fueron contra la Municipalidad porque, según entendieron las denunciantes “por acción y omisión”, las autoridades permitieron que eso ocurriera.

“En Tránsito, viví un calvario”

En noviembre de 2009, Ivana Chialvo y otras compañeras decidieron hacer pública la situación, dando a conocer las huellas que dejó el supuesto acoso sexual: “Desde que entré a Tránsito, viví un calvario. Fue en febrero de 2001, cuando Rubén Quevedo era el encargado; Fabián Carranza era el coordinador, y Juan Vázquez, estaba ahí controlando. Desde el primer momento, sufrí el acoso de Quevedo, estaba obsesionado. Un día, fui a ver mi cofre donde guardábamos nuestras pertenencias y me encontré que estaba sin llave. Adentro había un perfume con una tarjetita que decía ‘Esta noche vas a ser mía’. Siempre tuvo negativas de mi parte y por eso me amenazaba con hacer rescindir mi contrato y el de mi esposo, que por entonces también estaba en la Municipalidad. Una noche, cuando fui al baño, se metió tras de mí y quiso agarrarme por la fuerza. Me defendí con un palo y salí de la dependencia a esperar afuera a que se terminara mi turno. Después de eso, estuve seis veces internada por problemas psicológicos, engordé 50 kilos y mi vida no es igual”.

Cabe señalar que tras la denuncia laboral, los acusados se presentaron espontáneamente ante la Justicia Penal, negando que haya habido situaciones de abuso.

Print Friendly, PDF & Email