Barrionuevo afirmó que su madre la incitó a mentir para acusar a Aguilar

Yohana escucha al fiscal ante la mirada de los jueces Salomón, Gandarillas y Samuel

La joven que sufrió graves quemaduras negó que su expareja le haya prendido fuego, sino que fue ella quien, presa de los celos, se roció con combustible y se incendió por accidente. Adujo que mintió para no perder a sus hijos. Tres testigos declararon lo contrario y la pusieron en aprietos

Cristian Aguilar junto a su defensor, el abogado Antonio Alarcos. Ayer se abstuvo de declarar ante el tribunal

Yohana Gisel Barrionuevo (29) aseguró ayer que Cristian Marcelo Aguilar (32) no le arrojó combustible ni le prendió fuego, sino que fue ella quien generó el incidente que le produjo graves quemaduras y puso en peligro su vida, en franca oposición a lo que había declarado ante la Justicia y los medios de prensa semanas después de ocurrido el hecho.

Si bien la joven ya había sostenido esa posición durante la instrucción de la causa, e incluso a través de una presentación que hizo ante escribano público y en una carta que envió a EL DIARIO en noviembre de 2015, el testimonio que prestó en la víspera en la Cámara del Crimen ante jueces y jurados populares dejó al descubierto numerosas contradicciones y la sensación de que declaraba bajo presión o tal vez amenazada, aunque ella negó terminantemente esa posibilidad.

Yohana Barrrionuevo

Concretamente, Yohana dijo que aquella mañana del 22 de marzo de 2015, presa de los celos porque su expareja había “salido de joda” la noche anterior, pergeñó una maniobra para hacerlo escarmentar y que cesara en su actitud.

“Pensé ‘algo tengo que hacer’, y apenas volvió, a eso de las 8, discutimos muy fuerte”, sostuvo Barrionuevo a poco de comenzar su declaración, y agregó que tomó un bidón de nafta que había en la cocina, roció la cama matrimonial y los muebles de su habitación, se tiró parte del combustible encima y luego le prendió fuego a una remera, amenazando con incendiarse ella y la casa.

Dijo que, en esas circunstancias y en forma accidental, el fuego tomó su brazo, alcanzó su cabello y se propagó por el resto del cuerpo, e incluso afirmó que instantes después Cristian le arrojó agua para apagar las llamas, aunque ya había sufrido serios daños en todo el torso, los brazos y el cuero cabelludo.

 

Yohana escucha al fiscal ante la mirada de los jueces Salomón, Gandarillas y Samuel

“Me llenó la cabeza”

Para sostener su nueva declaración, diametralmente opuesta a lo que había dicho ante el fiscal Gustavo Atienza cuando todavía estaba internada en el Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba, Yohana aseguró ayer que fue su madre, Adriana Lidia Fernández, quien le “llenó la cabeza” para que declarara en contra de Aguilar, puesto que si decía que había sido ella, le quitarían a sus hijos, que actualmente tienen 6 y 9 años.

Sistemáticamente, la joven apeló al latiguillo “no me acuerdo” cada vez que era interrogada sobre lo que había declarado ante el fiscal Atienza, pero recordaba con claridad meridiana lo que sucedió ese 22 de marzo de 2015 en su casa de barrio Los Olmos.

Durante las dos horas que duró su declaración en la tarde de la víspera, Yohana sostuvo que Aguilar no era el autor del hecho que se le atribuye, y por el que está acusado como presunto autor de “homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por ensañamiento, en grado de tentativa” (un delito que tiene una pena de 10 a 15 años de prisión), sino que fue ella quien provocó el episodio que casi le cuesta la vida.

 

Martín Pereyra (izquierda) y Maximiliano Moyano, los primeros policías que llegaron

Serias advertencias

A pesar de las advertencias que le hicieron tanto el fiscal Horacio Vázquez como los camaristas René Gandarillas (presidente del tribunal) y Marcelo Salomón, ante la posibilidad de que incurriera en el delito de falso testimonio, la joven mantuvo su postura, aunque cayendo en permanentes contradicciones.

Un momento clave de la audiencia se produjo poco antes del final, cuando el juez Gandarillas le preguntó por qué había dicho que su expareja le prendió fuego instantes después de ocurrido el hecho, siendo que la madre de Yohana -quien presuntamente la incitaba a declarar en contra de Aguilar- no estaba en la casa de barrio Los Olmos aquella mañana.

La joven no supo qué responder. Sólo atinó a mover la cabeza, como negando la situación, pero no aclaró la cuestión y sembró más dudas sobre la veracidad de sus dichos.

En otro momento de su declaración, el defensor de Aguilar, Antonio Alarcos, le preguntó si ella era una mentirosa, a lo que Barrionuevo respondió en forma rápida y tajante “no, no soy una mentirosa”. Pero tras cartón, el abogado le preguntó si había dicho la verdad cuando declaró ante el fiscal Atienza, incriminando a su expareja. La joven se percató del “error” y admitió que sí le había mentido al instructor de la causa, obviamente aduciendo que lo había hecho presionada por su madre.

 

Fernando Celayes rescató a los hijos de Yohana, que estaban dentro de la casa cuando se producía el incendio

Antes, cinco testigos

Por la mañana, comparecieron ante el tribunal y las partes cinco testigos, tres de los cuales escucharon a Yohana decir que Aguilar le había prendido fuego luego de rociarla con nafta.

En primera instancia declararon dos efectivos policiales que intervinieron a poco de ocurrido el hecho: el sargento Martín Pereyra y el agente Maximiliano Moyano, ambos de la Patrulla Preventiva.

El primero dijo que la joven “hablaba de una pelea, de una discusión”, mientras que Moyano la oyó decir que el autor del hecho era su expareja, quien fue detenido poco después por Pereyra luego de que lo corrieran y atraparan dos jóvenes que estaban tomando vino frente al Dispensario.

En efecto, a sólo media cuadra de la vivienda se encontraban los hermanos Jonathan y David Marchetti (este último, vecino de Los Olmos) junto a un amigo de ambos, Fernando Celayes, quienes la noche anterior habían concurrido a algunos bares de la ciudad.

 

Jonathan Marchetti fue uno de los testigos que comprometió a Aguilar

Escucharon gritos

Los tres estaban “amanecidos”, aunque negaron estar alcoholizados. Y cuando se encontraban en la vereda del Dispensario, escucharon gritos y vieron salir corriendo de la casa a Yohana, con el torso prácticamente desnudo, ya que sólo llevaba puesto lo que quedaba del corpiño, que se había quemado por el fuego.

De inmediato se acercaron a ver qué pasaba. Cuando estaban junto a la joven, Aguilar salió de la casa y les dijo que adentro estaba “su padre”, por lo que Celayes ingresó, pero encontró a los hijos de la pareja, quienes estaban en una habitación contigua a la que se incendió.

Escucharon a Yohana decirle a Aguilar “me las vas a pagar”, tras lo cual el acusado salió corriendo. Fue entonces cuando Celayes y Jonathan Marchetti fueron tras sus pasos y lo atraparon a dos cuadras, escondido en la entrada a una vivienda de calle Maipo al 300.

Al declarar en la sala, David Marchetti afirmó que Barrionuevo salió de la casa gritando “auxilio, auxilio”, y que cuando le dijo a su expareja “me las vas a pagar”, se percató de que él la había prendido fuego.

Cabe señalar que tanto Celayes como David Marchetti se encuentran privados de la libertad por otras causas que nada tienen que ver con este hecho. Por esa razón, el segundo de los nombrados dijo que mientras estuvo alojado en la cárcel local (ahora está en Bouwer), Aguilar “se cansó de gritarme que yo era un vigilante porque lo había mandado en cana”.

 

“Yo sé que esto lo perjudica, pero estoy diciendo la verdad”, enfatizó David Marchetti

“Salvamos a tus hijos”

“Tenés que saber que nosotros salvamos a tus hijos de que se murieran quemados o asfixiados”, le advirtió Marchetti al acusado, quien lo escuchó con la cabeza gacha y la mirada clavada en el suelo.

En otro pasaje de su declaración, el testigo señaló: “Yo sé que esto que digo lo perjudica, y lo sé porque yo también soy un preso, pero es la verdad porque fue eso lo que ocurrió ese día en el barrio”.

Sobre el final de su comparendo, el fiscal Vázquez reconoció “el coraje del señor Marchetti” por haber dicho lo que escuchó y vio aquella mañana, pese a tratarse de otro presidiario.

 

Siete testigos para la segunda audiencia de debate

Los padres de Yohana, tres psicólogos, un otorrinolaringólogo y un funcionario municipal fueron citados para declarar hoy, en la segunda audiencia del juicio que se le sigue a Cristian Aguilar por el intento de homicidio de su expareja.

En principio, estaba previsto el comparendo de los cuatro profesionales, ya que los progenitores de la joven iban a testimoniar ayer, pero por razones de tiempo no pudieron hacerlo y pasaron para hoy.

En tanto, la Fiscalía solicitó que se le tome declaración a Daniel Massara, coordinador de Derechos Humanos, Diversidad y Género de la Municipalidad de Villa María, quien estuvo muy cerca de la joven desde poco después del hecho y durante buena parte de la etapa de recuperación.

 


“Quiero que pague por lo que me hizo”

Sobre el final de la audiencia de ayer, el fiscal Horacio Vázquez reprodujo en la sala de audiencias la nota que Canal 20 le hizo a Yohana apenas regresó a la ciudad, luego de estar internada en Córdoba

Captura de pantalla de la entrevista realizada por Martín Alaniz, que todavía puede verse por YouTube. Durante la charla Yohana lloró al recordar a sus hijos

El 15 de julio de 2015, casi cuatro meses después del hecho, Yohana regresó a la ciudad luego de permanecer internada en el Instituto del Quemado. Y al día siguiente, ya instalada en la casa de sus padres, fue entrevistada por el colega Martín Alaniz, de Canal 20.

Un resumen de aquella nota puede verse aún hoy a través del sitio web YouTube, bajo el título “Yohana Barrionuevo volvió a Villa María y pudo contar su verdad”.

A continuación transcribimos las frases salientes de lo que dijo la joven en aquel video de cinco minutos y medio:

– “Ese día yo estaba en la pieza cuando él (en alusión a Cristian Aguilar) me empezó a arrojar nafta. Me acuerdo que salí disparando y como pude me saqué el corpiño que estaba pegado”.

– “Yo siempre vivía a los golpes con él y todos lo saben”.

– “¿Por qué miente él (diciendo) que yo me quemé? ¡Que diga la verdad, que fue él!”

– “¡Mirá si yo me voy a arrojar nafta!”

– “Tomo pastillas para los nervios y para dormir, porque sueño que estoy prendida fuego”.

– “Lastimó a mis hijos (dijo llorando). No tiene perdón de Dios”.

– “No lo quiero ver afuera. Quiero que pague por lo que me hizo, a mí y a mis hijos”.

– “Yo creo en la Justicia”.

– “El nene me dice ‘¿fue papá?’, ‘papá está preso’… ¡y tiene 4 años!”

– “La familia (de Aguilar) me daba por muerta. ¡Y mirá dónde estoy! Porque Dios quiso que viviera por mis hijos, que siga luchando… por mis hijos y por lo que él me hizo a mí. Gracias a Dios, yo hoy puedo hablar”.

– “Estoy esperando que la Justicia me llame (para declarar), pero no delante de él. Yo le tengo muy mucho miedo. No sé lo que es capaz de hacer”.

– “Me arruinó la vida. No me quedó nada… me quemó todo. Tengo que empezar todo de cero”.

Nota de la Redacción: para ver la entrevista completa… CLIC AQUI.

 

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