Playosa, en final tremendo

Todo Unión Social levanta la mano en señal de protesta, pero es en vano. Playosa fue efectivo en el cierre del clásico y se quedó con un triunfazo

En tiempo de descuento, el “Albo” metió dos goles y le dio vuelta el marcador a Unión Social de Alto Alegre para terminar ganando el clásico 3-2

Todo Unión Social levanta la mano en señal de protesta, pero es en vano. Playosa fue efectivo en el cierre del clásico y se quedó con un triunfazo
Todo Unión Social levanta la mano en señal de protesta, pero es en vano. Playosa fue efectivo en el cierre del clásico y se quedó con un triunfazo

Escribe Daniel Cerutti

layosa sacó de la galera un triunfo agónico por 3 goles a 2, en partido con desarrollo sorprendente y que Unión Social tenía prácticamente definido, cediendo en los cinco minutos que marcó de adicional el árbitro Martín Bravo.

Un comienzo llamativo y vibrante mostró el encuentro desde su iniciación, puesto que a los 2m de comenzado, una falta cometida contra Valdivia a metros del área de Garetto, fue ejecutada con violento disparo por Melano, la pelota fue contenida parcialmente por el arquero, dando rebote que fue aprovechado por el peligroso Heredia, que se anticipó a los defensores albos y con suave toque depositó la pelota en el arco. Uno a cero para el visitante y motivo suficiente para esperar una confrontación apreciable y sin concesiones, tal como ocurrió después.

A los 5m y en réplica inmediata de Playosa, Guillermo Piva se introdujo en el área de Unión Social y Berreneche lo trabó ilícitamente, sancionando el árbitro la pena máxima para el local. El tiro desde los doce pasos fue ejecutado con precisión por Roberto Aimar, fijando el empate en uno, que agregaba otro tinte emotivo para una brega que tuvo un comienzo realmente destacable. Las situaciones de riesgo se sucedieron con frecuencia; un tiro libre de Servetti fue bien contenido por Garofani; luego “Pelé” Andrada conectó hacia la red un exacto pase de Servetti, penando (en dudosa sanción) el árbitro posición adelantada del atacante local.

Posteriormente, un cabezazo de Melano dio en uno de los maderos de Garetto, cuando la rapidez de la jugada daba clara sensación de gol. Todos signos demostrativos, donde la movilidad y motivación de las líneas ofensivas definían neta superioridad sobre el funcionamiento defensivo de ambos; y este panorama fue una constante en el periodo inicial, con dominio alternado y con numerosos pasajes de riesgo; donde la fragmentación y escasa marca de las retaguardias permitía el libre accionar de los atacantes y con ello la inminencia de gol daba suspenso al trámite.

Después de los 30 m tendió a disminuir la presión en ambas áreas, quizás como actitud reactiva ante el exigente esfuerzo inicial, donde los protagonistas se brindaron al máximo y poniendo énfasis en el fútbol de ataque y sin especulaciones. En el repaso global de los primeros 45 m tuvo más continuidad Playosa, pero Unión Social se mostró peligroso en las réplicas: quizás un gol de ventaja hubiera premiado el mejor cometido del equipo albo, quien llegó con más claridad al área del huésped-

El segundo período tuvo dos instancias fundamentales, el rápido gol de Unión Social, logrado por Valdivia en inteligente y rápida acción por sector izquierdo de ataque, y la tibia reacción de Playosa para intentar la igualdad; situación más comprometida aún por la expulsión (doble amonestación) de “Kiko” Servetti, su jugador más capaz. Pareció con ello que Unión Social llegaba a una segura victoria, incluso con otros arrestos ofensivos que llevaron riesgo para la estabilidad de Garetto. Pero el local tuvo la virtud de resurgir ante la adversidad; el ingreso de Torres y Acosta le dio fortaleza suficiente al local para emparejar el esquema integral de juego, y aún con un hombre menos, creó dos o tres situaciones de peligro, que fueron señal de alerta para Unión Social.

Así se llegó a las instancias definitivas, hasta que a los 47 m (tiempo de descuento), Roberto Aimar conectó de cabeza un lanzamiento de esquina ejecutado por Andrada, y prolongado también de cabeza por Layús hacia donde estaba el goleador, que derrotó a Garofani ante la pasividad de los defensores de Unión Social. Dos a dos que parecía resultado final, pero ciertamente que el concepto de que “el fútbol es la dinámica de lo impredecible” se cumplió; puesto que a los 49 m (faltaba uno para completar el tiempo adicionado), el ingresado Wadi Torres superó a su marcador Barreneche, llegó solo ante Garofani, lo eliminó y con pasmosa tranquilidad depositó la pelota en el arco rival, marcando el agónico tres a dos, ante la euforia total de los simpatizantes locales y la desazón de los jugadores unionistas.

De allí en más se jugaron dos minutos, donde el árbitro expulsó al guardavallas de Unión Social y a su director técnico, Marcelo Zabala, seguramente por algún exceso verbal o por reclamo de falta previa antes de la conquista playosense. El tres a dos marcó el resultado de un encuentro que lo tuvo todo; donde ambos jugaron al límite, identificados en la búsqueda de protagonismo ofensivo permanente, triunfando Playosa por esos imponderables que tiene el deporte más popular. Unión Social fue un digno oponente y en el análisis general del encuentro mereció llevarse un empate; no supo contrarrestar la presión final de Playosa: quizás el exceso de confianza le impidió alcanzar un escore más favorable a sus aspiraciones futuras. Playosa alcanzó un triunfo difícil de olvidar por la forma en que se manifestó y cuando todo parecía perdido.

 

La figura: Roberto Aimar

Aparte de convertir dos goles en momentos psicológicos complicados para su equipo, se convirtió en arma funcional para la reacción postrera de Playosa; aquietando el ritmo de juego y tratando de no caer en la desesperación que mostraban algunos de sus compañeros. Su segundo gol de cabeza, fue incentivo especial para la estocada definitiva del “Albo”, que luego capitalizó Torres consiguiendo el agónico triunfo.

 

El árbitro: Martín Bravo

Alternó aciertos y errores en los fallos. Siguió de cerca el acontecer de un encuentro donde la tensión y motivación de los jugadores obligó a su intervención continua. Quedó alguna duda en el gol anulado a Andrada (SP) por posición adelantada. Bien en la sanción del penal convertido por Aimar, y en la expulsión de Servetti por doble amonestación. También debió expulsar a Melano por agresión verbal a uno de los jueces de línea.

 

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