Confesión y segunda condena para un joven ladrón: tres años de cárcel

Leonardo Figueroa junto a su defensor, Antonio Alarcos, poco antes de que empezara el juicio en el que confesó haber intervenido en el asalto

Se trata de Leonardo Figueroa, quien reconoció haber participado en un robo perpetrado al caer la noche del 26 de marzo de 2014 en el negocio ubicado en Mendoza y Ayacucho. Se cubrió el rostro con un pañuelo, pero se le bajó y lo reconocieron

Leonardo Figueroa junto a su defensor, Antonio Alarcos, poco antes de que empezara el juicio en el que confesó haber intervenido en el asalto
Leonardo Figueroa junto a su defensor, Antonio Alarcos, poco antes de que empezara el juicio en el que confesó haber intervenido en el asalto

Un joven ladrón fue condenado ayer por segunda vez en poco más de dos años y ahora tendrá que completar la sanción impuesta, ya que se lo declaró reincidente y no podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional”.

En esta oportunidad, Leonardo David Figueroa (22) recibió una pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo por un asalto perpetrado alrededor de las 20.30 del 26 de marzo de 2014 en una verdulería de barrio San Martín, junto a un cómplice que nunca fue identificado.

Ambos delincuentes, con los rostros semicubiertos por pañuelos y portando sendas armas de fuego, irrumpieron en el negocio denominado “San Cayetano”, ubicado en la esquina de Mendoza y Ayacucho, propiedad de Javier Gustavo Romitti, y bajo amenazas sustrajeron 2.700 pesos que había en la caja registradora y el poco dinero que tenían en su poder los vecinos del sector que estaban realizando compras.

Sin embargo, para “desgracia” de Figueroa, mientras consumaba el atraco se le aflojó el pañuelo a cuadros que le cubría la parte inferior de la cara y una de las clientas lo reconoció de inmediato, por lo que después que se dieran a la fuga con el botín, la mujer aportó ese revelador dato a los efectivos policiales que se hicieron presentes minutos más tarde.

El mismo Figueroa, también conocido como David Mercado, el 18 de junio de 2013, cuando recibió su primera condena por otros dos robos
El mismo Figueroa, también conocido como David Mercado, el 18 de junio de 2013, cuando recibió su primera condena por otros dos robos

El joven malviviente estaba domiciliado junto a su abuela en Gorriti y Entre Ríos, en ese mismo sector de la ciudad, motivo por el cual era “un chico del barrio”.

Cabe señalar que Figueroa también es conocido por algunos pobladores del San Martín como David Mercado (su apellido materno) y como tal fue identificado ante las autoridades policiales, que lograron su detención tres días después del asalto.

El otro sujeto que intervino en el asalto nunca fue detenido. En rigor de verdad, Figueroa mantuvo en reserva su identidad y en la víspera se hizo cargo del hecho, por lo que se lo declaró culpable de ser coautor de “robo calificado por uso de arma cuya operatividad no se pudo acreditar”.

Sobre este delito, el Código Penal de la Nación, en su artículo 166, inciso 2º, establece que “se aplicará prisión de cinco a 15 años (…) si el robo se cometiere con armas”. Sin embargo, el último párrafo precisa que “si se cometiere el robo con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudiera tenerse de ningún modo por acreditada, o con un arma de utilería, la pena será de tres a 10 años de prisión”.

Como las supuestas armas empleadas por los asaltantes nunca fueron localizadas y por ende no se pudo determinar si eran operativas o si se trataba de artefactos de juguete (una, curiosamente, era de color verde), se aplicó la escala penal cuyo mínimo es de tres años.

Durante el asalto, el cómplice de Figueroa le apuntó en la cabeza a una nena de 9 años, hija del dueño de la verdulería, justamente con esa arma de singulares características, aunque ambos delincuentes lograron su cometido, ya que intimidaron a los presentes y se llevaron todo el dinero que había en el lugar.

 

Otros detalles

Leonardo David Figueroa Mercado nació el 16 de marzo de 1993 en la ciudad de Buenos Aires, pero hace varios años se radicó en Villa María, donde ya fue juzgado y condenado en dos oportunidades.

El 18 de junio de 2013, con sólo 20 años de edad, recibió una pena de tres años de prisión efectiva por dos “robos calificados” cometidos en 2010 y 2011, en ambos casos con armas que tampoco fueron halladas, por lo que no se pudo establecer si eran aptas para el disparo.

Figueroa compareció en libertad porque el 20 de diciembre de 2012 se le había concedido un cese de prisión solicitado por su Defensa. Y como la pena impuesta en ese juicio no superó los tres años, pudo conservar su estado.

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