Denunciaron otro caso de abuso

Según la mamá, el hombre le hizo obsequios y la mandó a que contara que se trataba de un ser “buenito”

La madre relató los hechos a EL DIARIO. Preocupación por la seguidilla de casos

Según la mamá, el hombre le hizo obsequios y la mandó a que contara que se trataba de un ser “buenito”
Según la mamá, el hombre le hizo obsequios y la mandó a que contara que se trataba de un ser “buenito”

Escribe: Franco Gazzoli 
DE NUESTRA REDACCION

“Le dio una bolsa con acelga, un juguete y una mesita de madera, y le dijo que me contara que se la dio un hombre buenito”.

Esta parte del relato de Evelyn marca el horror en una madre que denunció a un anciano de abusar de su hija de 7 años.

Confió que el hecho ocurrió el lunes, cuando envió a su hija a particular, a la casa de una amiga que se ubica a una cuadra y media de su domicilio.

La niña, que por la mañana asiste a la escuela primaria General San Martín, partió a la vista de su madre a las 16 y debía regresar a las 17. Ante la demora la mamá salió a la vereda a esperar. Eran las 17.30.

Los minutos corrieron y Evelyn decidió comenzar a llamar a la abuela y a la bisabuela de la pequeña, creyendo que podría haber alterado su regreso. Pensó en la casa de alguna amiga, en la cercanía. Subió a su auto y comenzó a rondar y apenas comenzó a andar se encontró con la maestra de particular, quien le confirmó que la niña había partido, como lo hacía habitualmente, a las 17.

Siguieron los giros por el barrio, todavía “sin pensar que le podría haber sucedido algo malo”, contó Evelyn. Pasó por la casa de un primo y un tío, había chicos afuera y, al ser preguntados, negaron haber visto a la pequeña.

“La busco por el barrio, paro a los vecinos que viven en mi cuadra y nadie la había visto. A todo eso ya eran las 18.30. La sigo buscando, doy la vuelta por la cuadra donde le enseñan particular y veo a nuestra perra, Milagros, que la sigue a todos lados, y a un hombre de la casa de al lado de donde va mi hija a particular, que la sacaba afuera y le cerraba el portón de la casa. Cuando miro a mi hija, tenía la cara colorada y el pelo transpirado. La cargué en el auto y la traje a mi casa sin hacer ni preguntar nada…”, contó la mujer.

Describió que “la perra estaba ahí, primero como esperando y luego moviéndose porque salía” la niña. Milagros, la perra negra y compañera de la pequeña, aguardaba y marcaba.

 

“Yo no entré”

En su relato, Evelyn mencionó que su hija “no hablaba cuando le preguntaba qué hacía en la casa de ese tipo”, y comentó que cuando le explicó que le podrían haber hecho daño, respondió.

“Desesperada, le dije: ‘Mirá si te mata y te entierra por ahí y nunca te encuentro’. Y entonces me dijo: ‘Mami, no entré. Yo no entré, yo no entré’. Empezó a repetir’”, aseguró la mamá.

Entonces, la historia comenzó a cambiar. “Me fui con ella a la casa del hombre, le pregunté qué hacía mi hija en su casa y me dijo que le andaba vendiendo alfajores. Insistí que cómo puede ser que eso sea por dos horas, cuando yo la buscaba por el pueblo, y me dijo que, en realidad, ella le convidó uno”. Para Evelyn la narración no cerraba por ningún lado.

“Yo llegué en auto al frente de la casa y el tipo salió. Comencé a preguntar y parece que el hombre había visto el diablo por como temblaba”, contó.

Ante la insistencia de la madre y las preguntas evasivas del vecino apuntado, la pequeña aseguró que las respuestas eran “mentiras, todas mentiras”.

“No le creas, esta nena es una mentirosa”, adujo el hombre y la niña volvió a marcar que “no es verdad”.

Fue un intercambio extraño: “Yo la invité a tomar un mate adentro”, dijo en un momento el anciano, y entonces la madre ya plantó la acusación porque hasta allí no había admitido que la pequeña hubiera ingresado al interior de la casa.

Y entonces -siempre según el relato de la mujer a este medio-la chiquita de 7 apuntó: “Vos me sacaste toda la ropa”.

“El hombre se metió adentro rápido. Yo cargué a mi hija en el auto y fui a la Policía a hacer la denuncia. Al otro día nos buscaron a las 8 los oficiales para llevarnos al Hospital de Bell Ville, donde una pediatra realizó las pericias y vieron marcas como la del cuello, pero negaron que hubiese acceso carnal”, confió la mamá.

 

Más que evidencia

“Ella estuvo llorando de miedo. Tiene miedo porque el tipo le dijo que solía ver al hermanito (de 1 año) jugando en la vereda de mi casa y que lo iba a agarrar”, expresó Evelyn.

“Tengo guardada la bombacha, que llegó mojada a casa porque seguro mi hija se orinó de miedo cuando el hombre la agarró”, agregó.

Como una muestra de cinismo y horror, de impunidad, impiadoso y perverso, envió un mensaje: “Le dio una bolsa con acelga, un juguete y una mesita de madera, y le dijo que me contara que se la dio un hombre buenito”, contó la mamá.

La madre dijo que “nunca” prestó atención al hombre de 74 años que tuvo en su casa aparentemente por dos horas a su pequeña de 7 años, pero al que denunció con nombre y apellido. El fiscal Oscar Aliaga de los Tribunales de Bell Ville tiene a cargo la investigación.

Varios casos de abuso sexual contra menores ocurridos en Ballesteros llegaron a esa Fiscalía y fueron comprobados. La madre encendió su alarma porque confirmó que “hubo muchos casos ya en el pueblo”.

“¿Hasta cuándo hay que aguantar a estos degenerados que andan sueltos como si nada hubiera pasado?”, se pregunta Evelyn mientras ve pasar frente a su casa al hombre de 74 años, “como si nada”.

 

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