Dicen que no les pagaron por su trabajo y los quieren desalojar

La familia atraviesa un duro momento y recurrió a nuestra Redacción para plantear su caso

Hace diez años fueron contratados para cuidar un terreno y como pago por esa tarea y el mantenimiento, les prometieron que al venderse la propiedad les cederían una pequeña porción, según relatan. Hoy, quienes los contrataron los denunciaron en la Justicia y amenazan con echarlos a la calle

La familia atraviesa un duro momento y recurrió a nuestra Redacción para plantear su caso
La familia atraviesa un duro momento y recurrió a nuestra Redacción para plantear su caso

Hace 10 años, Marta Lancioni junto a sus hijos Enrique y Ariel Peyronel (tiene una discapacidad y no puede moverse) llegaron a la humilde vivienda que se localiza en calle Neuquén 661, con la promesa de trabajo seguro y un techo, según dijeron a EL DIARIO.

Señalaron que el propietario del lugar que se ubica detrás del barrio Malvinas Argentinas es Rubén Izquierdo y afirmaron que fue quien le encomendó a Marta y sus hijos el cuidado del terreno, de unas 10 hectáreas de extensión, “ofreciendo a modo de pago la ocupación de la casita existente en el lugar y un lote del sector cuando se vendiera el inmueble”. Aseguraron que, incluso, firmaron un documento acreditando esa situación.

Comentaron que a los cinco años de estar en el predio, el grupo familiar decidió contratar el servicio de luz y conectarse a la red de agua corriente, ya que hasta ese momento debieron vivir así, en precarias condiciones.

Aseguraron que hoy, una década más tarde, Izquierdo denunció a la familia que vive de lo que puede recolectar con un carro y que, a través de su abogado, Isaías Ayassa, les hizo saber que el lunes los desalojarían por “tenencia precaria” y los dejarían en la calle.

Y agregaron que “eso sí, del pago por los 10 años de trabajo ininterrumpidos y el compromiso de ceder parte de la propiedad a los denunciados no hubo ni una palabra. Sólo amenazas”.

“El problema comenzó cuando pedimos las conexiones y las boletas llegaron a nuestro nombre. Los tres no sabemos leer ni escribir, pero nos damos cuenta de las cosas y de lo que necesitamos para vivir. Así no podíamos seguir”, manifestaron a este medio.

“Cuando se enteraron de que pagamos la luz, empezaron a querer desalojarnos. No entendíamos nada, trabajábamos ahí como cuidadores y solamente queríamos estar un poco mejor”, manifestaron los integrantes de la familia en problemas.

“Para defendernos fuimos al MuniCerca del barrio Bello Horizonte y le entregamos el papel donde constaba qué hacíamos a Marta Giusti (se desempeña en ese espacio vecinalista), ella dijo que nos iba a ayudar a gestionar una vivienda a través del municipio. Nunca lo hizo y encima ahora que necesitamos el documento dijo que lo había perdido”, relataron con angustia los reporteados por este matutino.

“La semana pasada fui a hablar con el abogado de Izquierdo, le pedí que no nos echaran, que nos permitieran estar unos meses más para conseguir algo”, indicó Lancioni.

Según él, la respuesta del letrado Ayassa fue lamentable: “Si vos seguís hinchando, voy a ir y te volteo todas las cosas que tenés. Andate del lugar, a mí no me importa que tengas hilachas”.

“Me maltrató, me dijo de todo y, además, me advirtió que se van a quedar con los poquitos muebles que tenemos. Encima dice que tenemos que pagarles un alquiler por todos los años que vivimos ahí”, aseveró la mujer.

“Lo único que tenemos para vivir es un carro con caballos, de ahí nos mantenemos. Ahora no sabemos qué nos va a pasar ni adénde vamos a ir a parar si nos desalojan”, coincidieron en señalar.

Vale destacar que la crítica situación despertó la indignación vecinal y un grupo de habitantes del barrio San Martín, encabezados por Franco Ramos, se puso a disposición de la familia.

“Somos un grupo de vecinos que le vamos a dar una mano a Marta y a sus hijos. Pedimos que les den ahora un pedacito del terreno para que puedan vivir. Nada más que eso. No los pueden dejar en la calle”, afirmó Ramos.

“Lo único es que la cesión del terreno debería ser ahora y no más adelante. Si empiezan con las promesas para el futuro, esta familia se va a quedar sin nada”, indicó el joven vecinalista.

“Lamentablemente, ellos confiaron en Marta Giusti y ella fue irresponsable perdiendo el único papel que esta familia tenía para demostrar lo que habían hecho todos estos años”, concluyó.

 

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