“Es difícil mantener la calidad con los ingresos que tenemos”

Gómez aseguró que en los últimos 24 meses se ha duplicado la cantidad de atenciones, pero no se actualizaron los honorarios

Pablo Gómez detalló las dificultades que enfrentan al momento de negociar con las obras sociales la actualización de honorarios, al mismo tiempo que los gastos se incrementaron “un 50% por el aumento de las tarifas”

Gómez aseguró que en los últimos 24 meses se ha duplicado la cantidad de atenciones, pero no se actualizaron los honorarios
Gómez aseguró que en los últimos 24 meses se ha duplicado la cantidad de atenciones, pero no se actualizaron los honorarios

Las obras sociales son un mal necesario. Palabras más, palabras menos, así lo consideró Pablo Gómez, titular del Instituto Privado de Radiología Gómez Benítez, en el marco de una charla que sostuvo con EL DIARIO sobre la situación actual de la salud en la ciudad.

“Hay una crisis económica. Está más difícil mantener la misma calidad en la salud con los ingresos que tenemos. Hay una crisis y hay que tratar de ajustarse disminuyendo los honorarios del médico, disminuyendo la inversión, todo para seguir manteniendo la misma cantidad de banda horaria que atendemos, las mismas prestaciones y la misma calidad”, resumió su opinión el especialista.

Gómez comparó que en el caso de su centro de diagnóstico por imágenes “pasa lo contrario al resto de los comercios” porque “mientras los negocios están vacíos, nosotros tenemos los consultorios llenos”.

Esto lo graficó al contar que creció un ciento por ciento la cantidad de prácticas atendidas en los últimos dos años y que “en este momento atendemos 4.500 prácticas mensuales”.

Desde ese punto de vista el panorama no sería desalentador, pero el profesional de la salud explicó que “se nos han elevado los costos un 50% con el aumento de las tarifas de los últimos meses, y seguimos percibiendo los mismos honorarios que el año pasado”.

Esto sucede debido a que “las obras sociales no actualizaron los aranceles porque tampoco hay una ley; ahora, en junio, si es que se aplica, nos tienen que trasladar un 15% de aumento dividido en dos etapas, un 10% ahora y un 5% en julio, pero para lograr eso tenemos que entrar en una negociación, no es algo instantáneo”.

Esa negociación es el gran problema que tienen los distintos actores de la salud con las obras sociales.

“Nosotros estamos en un promedio de cobro de la práctica realizada recién a los 100 días”, contó, antes de remarcar que están “atados al poder que tienen las obras sociales”, ya que “no estamos nucleados en un ente en el que podamos defender los aranceles éticos y justos para todos”, por lo que las prepagas “empiezan a jugar yendo a buscar directamente al prestador que pueda tirarse más al piso con los aranceles” cada vez que piden un aumento.

A su vez, consideró que las obras sociales “normalmente premian a aquellos que tienen internación” por la gran carencia de camas que hay en el sistema “porque se han cerrado más de 150 clínicas en el interior de la provincia”.

De todas formas, apuntó Gómez, las obras sociales “son la única forma que tenemos de trabajar” porque “la salud privada representa el 15% solamente para nosotros; sí o sí tenés que tener las obras sociales o quedás fuera de competencia, porque no podríamos mantener el negocio abierto sólo con aquellos que pagan en forma privada u hospitalaria”.

Prefirió no definir las obras sociales como cerradas al diálogo, pero sí mencionó que “tienen sus tiempos y su complejidad”. “Por ejemplo, vos pedís un aumento y ellos empiezan a decirte que tienen otro instituto con un convenio que no ha actualizado, siempre están buscando compararte con otro prestador que tengan por debajo y amenazarte con que si no, derivan la gente a otro lado y no a vos. Y para darte una respuesta se toman demasiado tiempo. Pedís un aumento y necesitás por lo menos 30 ó 45 días para tener una respuesta”, explicó.

Esta situación provocó una baja en la rentabilidad que los ha obligado a frenar algunos proyectos de crecimiento de la empresa, como la adquisición de nuevas tecnologías. Además, “no podemos lograr acompañar el incremento de nuestros honorarios con las paritarias de otros empleados”.

Por otra parte, contó que la empresa decidió brindar un arancel diferencial para aquellos que no tienen obra social: “En su momento hablamos con las chicas de asistencia social del Hospital Pasteur y ellas lograban ponerle en conocimiento a la gente que teníamos aranceles especiales, pero ahora, por decisión del director, no les permiten comunicar eso”.

“También brindamos servicios en el Hospital Villa Nueva, lugar donde sí atendemos cada vez más cantidad de gente. Porque el hecho de que el Pasteur se haya alejado del centro de la ciudad hizo que mucha gente de Villa Nueva ya no pueda ir, no hay líneas de colectivos con cierta frecuencia y el costo de un taxi es carísimo, así que el Hospital Villa Nueva está con muchísima atención”, cerró.

 

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