El boom Alem, las polémicas y el centenario de oro verde

Alem le puso calor a una fría tarde de invierno para coronarse en La Leonera

El León fue el protagonista absoluto de los primeros seis meses, con su convocatoria en el Federal C y su título en el Apertura. Y Rivadavia le puso el moño a un año que tuvo de todo y que contó con Universitario como doble finalista

Alem le puso calor a una fría tarde de invierno para coronarse en La Leonera

Pasó de todo y tuvo muchos cambios el 2017. Pero lo importante es que comenzó temprano con el fútbol y, casi sin frenos, la marcha siguió hasta la mitad de diciembre, cuando finalizó el torneo Clausura, mientras algunos equipos empezaron a pensar en el próximo Federal C.

Precisamente, la participación de San Lorenzo de Las Perdices y Alem, en la quinta categoría del fútbol argentino, fue lo que marcó la primera etapa del año, con una campaña del Santo que no fue la esperada (aunque sirvió como experiencia), y un camino del León que ratificó su enorme convocatoria.

Rivadavia hizo una campaña formidable para coronarse en el Clausura

Con buen número de simpatizantes en Plaza Ocampo, el León obtuvo algunos resultados importantes, llevados por un refuerzo de lujo como Claudio Lanita Díaz, para clasificar a la siguiente instancia, pero el vuelo del equipo conducido por Pablo Suárez no fue más elevado.

Alem dejaba atrás una experiencia valiosa, tanto que no sólo le sirvió para afrontar con expectativas el Apertura local, sino también lo animó a confirmar sin dudar la participación en el próximo Federal C.

Claro que para volver al plano nacional, el León tenía que coronarse en el plano doméstico, algo que no lograba desde hace cinco años. Y finalmente lo logró, bajo la conducción del técnico que venía de coronarse en Deportivo Argentino y cuyo apellido siempre estuvo identificado con el León, Mauricio Chopo Morales.

La consagración del León fue con la base del plantel del Federal C (nombres del club como Cristian Agosto, Pablo Fernández, Fabián Martínez, Nicolás Pedernera y Maximiliano Le Roux, entre otros), ya sin el Lanita Díaz, pero todavía con Carlos Jacobi en el fondo y la suma del delantero Manuel Márquez (el toque de velocidad en ataque) y la aparición goleadora de Maximiliano Ojito Páez, quien fue la revelación del campeonato.

La vuelta olímpica del León se dio en la tarde del domingo 23 de julio, ante Universitario, que había realizado una gran campaña con muchos pibes en su formación.

Otro gran marco de público acompañó esa gesta del equipo villanovense, que finalmente fue el gran protagonista (casi absoluto) de los primeros seis meses del año.

 

Movidito

Para el Torneo Clausura, varios equipos volvieron a rearmarse para pelear el campeonato, aunque finalmente el título quedó para uno de los que apostó más fuerte, Rivadavia de Arroyo Cabral, que soñaba con coincidir la vuelta olímpica en el año de su Centenario.

Pero no todo fue color de rosa en este certamen. Las polémicas suscitadas en el seno de la Liga Villamariense de Fútbol, con su presidente (Claudio Martínez) como protagonista, fueron opacando la cuestión deportiva.

Denuncias públicas de amenazas por parte de la presidencia de Alem, críticas públicas de un jugador y un técnico, hablando de cuestiones “raras” en la competencia, una agresión sobre la vivienda de un periodista y otras situaciones que traspasaron la vida cotidiana del fútbol local, fueron noticia más o igual que la pelota en juego.

Por su lado, Rivadavia se recompuso de un mal arranque y, cuando puso en órbita a sus figuras, hilvanó triunfos que le permitieron llegar a las instancias finales. Y allí afloró la personalidad de los dirigidos por Marcelo Santoni (como así también la del propio técnico) para sortear las semifinales en el clásico ante Colón y derribar a Universitario en el duelo decisivo, a pesar de haber perdido 1-0 y de sufrir bajas claves en el primer chico.

Algunos nombres campeones de Alem se repitieron en el Verde (Martínez, Pedernera, Le Roux), aunque también se volvió a poner en la cúspide a grandes futbolistas que estuvieron en otro nivel como el arquero Marcelo Berardo, el lateral Diego Pulga Villagra, el mediocampista José Peto Villagra y el delantero Nicolás Gayoso.

La última vez que Rivadavia se había consagrado fue en 2013, también con Santoni como técnico. Y precisamente, el Chelo había tenido como ayudante de campo, en otros procesos, al Chopo Morales, motivo por el cual se podría remarcar que un mismo estilo o una idea muy parecida se impuso durante todo el año.

 

Un consuelo

Más allá de los títulos de Alem y Rivadavia, Universitario se erigió como uno de los mejores del año.

Con un esquema que se perfiló con Joselito Bernadó desde hace tiempo, el club académico llegó a las dos finales, mostrando algunos pibes muy interesantes para el futuro del fútbol local (algunos de 16 y 17 años), que sostienen su proyecto de inferiores, a tal punto que fue campeón en tres categorías menores.

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